Mi hermana y yo terminamos enamorándonos del esposo de la otra después de una noche familiar aparentemente inocente, pero todo explotó cuando una vieja carta encontrada bajo la escalera reveló que nuestros matrimonios habían sido construidos sobre una mentira imposible de perdonar jamás.
Yo organizo el felices para siempre. Soy Wedding Planner. Si una novia entra en crisis por el vestido o el novio no decide entre pollo, res o salmón, yo los calmo y les cobro. ¿Qué haces, mi amor? ¿La abriste? Claro, es vino. Tiene que respirar. Ya respiró, ya hizo yoga y quiere que la bebamos ahora. Ven, acomódala.
Mi amor, relájate. Es una comida familiar, no viene la reina de España. Entiéndeme. Paola llega de Madrid y resulta que se casa. ¿Quién es ese tipo? Eh, ¿en qué momento lo conocí? ¿Y por qué todo tan rápido? Bueno, mi vida tranquila, no son unos clientes, son familiares. No los trates como si fuera una cena de trabajo. Relájate.
No los trato como clientes, pero si los cubiertos no están alineados, ya sabes cómo se pone mi cerebro. Pero ya están perfectamente alineados. Tú lo estás haciendo. Todo está perfecto. Tú te ves perfecta. La comida te quedó deliciosa, estoy seguro. Sonríe. Se la hermana mayor la que resuelve. Ya no deben de tardar. Ven.
Mira quién llegó. Hermanita, ¿cómo estás? Ay, perdóname que que fue tanto misterio, pero pues quiero que sea sorpresa. Cuñis, ¿cómo estás, Cuñis? Bienvenida. Y bien, amor. No, les voy a presentar al amor de mi vida. Se ve mal, Alejandro. Andrea, él es Luis. Mucho gusto, Luis, mucho gusto. Andrea, ¿te vas? Tengo un vuelo a las 10.
Mi vida empieza a las 10. ¿Y esto qué fue? Un paréntesis. Ha sido lo mejor que me ha pasado mucho. Esto no puede salir bien. Bienvenido. ¿Por qué no tomen asiento? Ya está todo listo. Sí, por favor. No, no, no, no. Esa de ahí no. ¿Por qué no te sientas acá? No, yo aquí, mi cuñado favorito acá y ustedes dos ahí para que se conozcan.

Ay, da igual. Okay, como tú me digas, amor. Está bien, Andre, por favor. ¿Alguien quiere vino? Sí, yo, por favor. Oye, ya se me hacía que te quedabas en España, ¿eh? Andre, relájate, es solo una cena. Estoy sudando. Carajos lo conoció. Mi amor, mi amor, no creo que nadie quiera terminar buceando en su vino esta noche.
Sí, me pasé un poco, pero es mejor que sobre que falte. Eso sí. ¿Qué dije? Parece que estamos en una competencia por ver quién hace los peores chistes. Bueno, y cuéntenos, ¿cómo se conocieron? Pues ya sabes, dos zapatillos perdidos en Madrid. Así es, dos zapatillos en Madrid. Qué casualidad, ¿no? Ay, pero a ver, cuéntense van a casar.
Pues velo, siempre es así de romántico. ¿Cómo no me voy a enamorar? Bueno, ¿y qué es lo que estamos tomando? Porque esto ya se siente fuerte. Sigue siendo el mismo conquistador de siempre. Así. Y tú sigues siendo la misma perfeccionista que recordaba. Todo bien, mi amor. Ah, es un ensamble suave al inicio, pero se queda al final.
Entonces, debe de ser peligroso. Eh, ¿soy yo o hay una vibra medio rara aquí? Muy rara. Nuestra Andy se ve más nerviosa de lo normal. Hasta parecería que ella es la que se va a casar otra vez. Amor, platícales de ti. Conquístalos como me conquistaste a mí. No sé, tú también estás como raro. Bueno, eh, pues soy fotógrafo, ¿no? De eventos e de bodas ni esas cosas no se emocionan.
Vaya. Un fotógrafo que no le gustan las bodas, pero se va a casar próximamente. Interesante. Mi amor, ¿no crees que estás bebiendo muy rápido? Sí, Andrea, relájate. No te pongas pesada. Lo que Luis quiso decir es que cubrir bodas no es lo suyo. Descuido, Paola. Después de todo creo que Andrea tiene un punto.
No me gustan las bodas, pero esta sí me va a gustar. ¿Por qué estoy comprometido con la mujer que amo? Ven como Mario. Bueno, pues un brindis por la feliz pareja y por la mejor wedding planner del mundo que va a hacer que su boda sea un éxito. Salud. Salud. Salud. Andrea. Estado muy callado, mi amor. Sí, hermanita.
De hecho, no has hecho ninguna crítica de cómo estamos vestidos o de algo que te moleste. Se me hace un poquito raro, pero que bueno. Ah, ¿qué qué manera tan intensa de ver la vida? Intensa. Ah, yo creo que eso depende de cada persona, ¿no? El tema de la intensidad. Por ejemplo, hay personas que le tienen pavor a todo lo que no pueden controlar.
Bueno, pero tampoco puedes ir por la vida improvisando ni evadiendo la realidad. evadirlo. No, no, no, no. Simplemente hay personas que le tienen tanto miedo al caos que no pueden vivir realmente. Okay. Parece que esta comida se convirtió en una reunión de debate filosófico o algo, ¿no? Muy profundo. Bueno, voy a servir la ensalada.
Mm. Ajá. No, la lasaña. Bueno, yo aprovecho para ir al tocador. Bueno, pues aprovecho la pausa y voy a hacer una llamada. Se siente raro el ambiente, dicen. Pues claro que está raro. Tengo al error de mi vida sentado a la izquierda de mi esposo. Gracias. Uy, cuidado, Luis, eh. Porque si se llega a estrellar este vidrio, Andrea cancela la cena.
Está caliente. Lo siento. Y claro que no. No haría eso. No, creo que estás en Ay, no pasa nada, Andrea. De todas formas se ve que está buenísima. No, sí pasa. Estaba perfecto y ya no lo está. Tranquila, Andrea. Lo importante es cómo sabe todo bien, mi amor. Sí. Bueno, y con lo de la boda, pues todavía estamos viendo a quiénes vamos a invitar.
Quiero una boda grande, bonita, elegante. Wow. Sí. O sea, solamente pasa una vez en la vida. Lo importante es disfrutarla, ¿no? Claro. Perdón, mi me mi cochillo no tenía suficiente filo. No te preocupes. Aquí está el mío. Parece que tiene buen filo. ¿Lo quieres? No, gracias. M. Hermana, no seas cerca. Déjate ayudar.
A Luis le encanta rescatar gente. Rescatar. Él no rescata. Él invade y luego ve como todo se quema. Y qué planes tienen ahora que terminen la boda, ¿regan a Madrid? ¿Se van de luna de miel? Pues no, en realidad eh yo tengo asuntos pendientes aquí, ¿okay? Y me gustaría resolverlos antes de de hacer cualquier otro plan. Hm. Qué oportuno.
Si me disculpan, voy al tocador. Está buenísima. Claro. Contrólate. Sales. te sientas y ya sales, te sientas y ya. ¿Qué haces?
Esperando a que salieras. Con permiso. Mi esposo me espera también. tu hermano. No esperaba esto. Yo tampoco. Te enamoraste de mi hermana. Y tú estás casada. Perfecto. Entonces, comportémonos. ¿Cómo, qué? Como si nada hubiera pasado. Todo bien. Se tapó en la babo. Okay. Bueno, voy por unos hielos.
Te acompaño. Va. Ay, necesitaba aire. Me encanta la casa de mi hermanita, ¿verdad que sí? Por cierto, hablando de tu hermana, eh, no nos va a acompañar porque no está aquí. Cuéntale. Es una obsesiva de la limpieza. que seguro ya está en la cocina, pero bueno, hay que darle un espacio. Ahorita voy por ella.
Oigan, a ver, platíquenme, ¿es en serio 500 invitados? Sí, obvio. ¿Qué tiene? Wow. Pues no, está bien. ¿Y dónde los van a meter? En la casa de la abuela. Okay. Sí, es que yo quiero algo grande, bonito, tentoso, inolvidable. Es que esa casa tiene algo, ¿no? Bueno, voy a pasar super rápido al baño ahorita. Dale. Ay, qué a gusto.
Ay, yo sé. Cigarrito. No fumo. ¿Ya no fumas? Nunca he sumado. Órale. ¿Qué haces? No es necesario que tengamos contacto ni que me ayudes. Sí, parece que tienes todo bajo control. menos tus emociones. Digo, se nota que la incomodidad está comiendo desde adentro. Es necesario que hables de un pasado que ya hace 4 años.
No lo parece. ¿Crees que yo planeé todo esto? No, Andrea, yo también tengo muchas dudas. Estoy tan perdido como tú. Ya no moles esto. Mi hermana no se puede enterar de nada. Olvídate de todo y ocúpate de Paula. ¿Cómo me puedes pedir que me olvide de algo que tú me has olvidado? André, estoy confundido. Tenemos que hablar.
¿Quieres que te ayude con los trastes? No, no, no, no. Me encanta hacerlo, me relaja. Bueno, ¿por qué no van a la sala y yo les llevo un tequila que está muy bueno? Vamos. O sí, voy a ir con Alejandra. Oye, sé que piensas que estoy loca. Chao, no he dicho nada. No hace falta. Se te nota. ¿Crees que me estoy apresurando con la boda? Por eso te comportas así raro, se te ve incómoda.
Pero es que nunca me había pasado esto. Es que con él todo es eléctrico. Siento como si lo conociera de otra vida, como si me estuviera esperando siempre. Dime que ves la química que yo siento. Se nota que sienten lo mismo y que pueden amarse. Es solo quiero lo mejor para ti, por eso me notas nerviosa. Ve a la sala, ya les llevo el tequila.
Okay. Te quiero mucho, hermanita. Gracias. Ahorita te veo. Pues me parece muy bien. Creo que es buena idea, ¿eh? ¿Verdad? Sí. Bueno, todavía falta afinar algunos detalles en Guadalajara. Si el tequila falla, la boda se recuerda amarga y yo quiero que la de ustedes sea pura miel. Por fin me urgía que te quitaras ese mandil y te vinieras a compartir con nosotros.
Ay, sí, hermanita, muchas gracias por la comida. Y sí, ya, ya vente a disfrutar. Bueno, vamos a probar un tequila extrañejo. 7 años en barrica de roble francés. Observen las piernas. El resto que deja en el cristal es el cuerpo. La historia de la gabe. Pues sí, yo veo un brillo precioso de esos que te invitan a pecar.
Digo, porque nos vamos a quedar platicando hasta que amanezca. Obvio. Saludos. Saludos. Saben, lo que más me gusta del tequil es que no sabe mentir. O te gusta o te qu me estás seduciendo frente a mi marido y mi hermana o si estás hablando del tequila. ¿Y si mejor comemos el postre? No sabes qué, tienes razón.
Yo creo que ya es muy tarde y la verdad estoy un poquito llena. Mejor ya nos vamos. Okay, amor. Sí, vámonos. Bueno, eh, buenas noches, cuñada. Fue una gran velada. Bye, hermanita. Muchas gracias por la comida. Nos vemos, chicos. Nos vemos. Bye, cuñada. Adiós. Adiós. ¿Qué te pasa? Eh, ¿te cae mal el novio de tu hermana? ¿De qué hablas? Estuviste muy extraña toda la tarde.
Bueno, quizá me provoca algo que se case tan pronto y con alguien que quizá no sea el indicado. ¿Sabes qué? Voy a descansar. Ni siquiera probamos el postre. Hace 3 años yo no era la solucionadora de problemas, era el problema. Me escapé de mi propia vida para ver si alguien más la estaba viviendo por mí. Bueno, señorita, ¿le sirvo algo de tomar? Le dejo el menú.
Tráeme algo que no tenga que elegir. Sorprendeme. Cuidado aquí. Una sorpresa es un mezcal que te borra la memoria o un vino que te la devuelve. Prefiero la memoria. ¿Qué tomas? ¿Puedo? ah, ¿qué tomo? Pues cualquier cosa que me ayude a enfocar. Es que tu estructura ósea me está ocasionando
muchos problemas por la tarde porque no consigo encuadrarla. Qué mala línea. Eso le dices a todas las turistas. Turista. No, tú no eres turista. Si fueras turista estuvieras viendo un mapa o algo. Tú estás mirando en tu entorno como si estuvieras buscando una salida de emergencia. Me llamo Andrea y no quiero hablar de lo que hago, ni de dónde vengo, ni de cuánto tiempo me quedo.
Un placer, Andrea. Yo soy Luis y hoy no voy a ser un fotógrafo, ni el ex o el hijo de nadie. Solo quiero ser el tipo que te invita a la siguiente ronda de memoria. Esa fue la primera mentira que nos dijimos, que podíamos ser nadie por una noche. Salud. Salud. Y siempre vas por ahí analizando la estructura docea de desconocidas.
No, solo de las personas que caminan como si cargaran con el peso de una catedral en sus hombros. Ya, Andrea, relájate. Aquí no le debes nada. Nad es difícil. Siento que si sueltó el hilo, todo se fondo. Pues solo deja que se deshaga. ¿Ves esa grieta de? Esa grieta tiene al menos 100 años ahí. Sí, está rota, pero es lo más hermoso que hay en este lugar.
Nunca había hablado así con nadie. En mi casa siento que habla un idioma que yo misma inventé para no responder preguntas de verdad. Pues ya no quiero tus respuestas, Andrea. Solo quiero saber si tu piel sabe a lo que me imagino. ¿Y qué te imaginas que sabe? En ese momento no pensé en Alejandro, no pensé en mi carrera, no pensé en sera perfecta, solo sentí.
Esa noche Luis no era el prometido de mi hermana, era el hombre que me recordaba que yo estaba viva. Te vas. Tengo un vuelo a las 10. Mi vida empieza a las 10. ¿Y esto qué fue? Un paréntesis. Ha sido lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo y por eso no quiero arruinarlo. Si intercambiamos nuestros números, primero nos vamos a hablar tres días,
luego dos, luego nos vamos a olvidar o vamos a iniciar algo que no tiene cabida en nuestras realidades. Yo no creo en las realidades, Andrea. Yo creo en lo que estoy sintiendo ahora. Yo sí creo en ellas. Tengo un novio que me espera como un anillo. Tengo una hermana que me ve como su brújula y tengo una empresa que no se dirige sola.
Entonces, hagamos esto. No nos sigamos nuestros apellidos, no nos busquemos en redes, que esto se quede así, puro, como si nunca hubiera pasado. Y que Ciudad de México sea nuestro secreto. Secreto. Me gusta. Esa mañana pensé que estaba siendo madura. Pensé que estaba protegiendo mi mundo perfecto. No sabía que estaba plantando una bomba de tiempo con el reloj en ceros.
Coñis, ¿qué pasó? Hola, ¿estás bien? Me dijiste que era urgente. ¿Me tienes asustado. ¿Qué pasó? Tengo algo que mostrarte. Estaba entre las cosas de Luis junto con su pasaporte. como ya se conocía. Sí, es ella. Es mi hermanita en el cuarto de Luis. Hace 4 años mi hermana fue a visitarme a Ciudad de México para encontrarse con sí misma, pero se encontró con él.
Como psicólogo, sé que la ira es el primer paso del duelo, pero como esposo te juro que le quiero pedir el divorcio ahorita mismo. No vamos a cancelar nada. Alejandro, ¿qué? ¿Cómo vas a seguir con esa boda, Paola? Así, por supuesto que voy a seguir con esa boda. A él se la tengo reservada y ella si quiere seguir con su boda perfecta, vamos a dejar que se ahogue en su propia perfección.
O sea, pero o sea, estuvimos ahí cenando como estúpidos mientras ella preparaba tu boda perfecta con el tipo que tuvo un romance o yo qué sé. Por eso estaba tan insoportable. Pero no vamos a llorar, Alejandro. No les vamos a dar el gusto de rompernos. ¿Y qué tienes en mente? Les vamos a seguir el juego hasta que se vuelvan locos.
Hasta que la culpa los obligue a confesar frente a nosotros. Puedo creer que me haya hecho esto. Te aseguro que esto no se va a quedar así. Vaya, esto sí es compromiso serio. Prueba de pastel. A ver. Mm. Está bueno, pero no es mi máximo. Prueba otro. Es que sabes qué, tengo ganas de algo dulce, pero salado a la vez.
No sé, estoy confundida. Tómate tu tiempo para escoger el correcto. Qué buena frase, hermanita. Me la voy a guardar. Voy a probar este. Bueno, no los mezcles. Termínate uno y luego pruebas el otro. Son pasteles, no medicinas. Interrumpó. No, estamos decidiendo el futuro. Por cierto, ese no está mal presentado, pero está bueno.
No lo mismo. Ese funciona. Sí. Mira, este está rico. Pruébalo. No. Sí. Mm. Me gusta. A mí también me gusta. demasiado dulce, pero sí funciona y no estamos buscando el que más, sino el correcto. A veces el pastel correcto solo se ve mejor en vitrina. Bueno, depende de quién lo pruebe. Voy con Alejandro que se quedó abajo.
¿Qué? Este es, ¿verdad? A ver, uno, dos, tres. Ya se está cayendo por acá. ¿Qué pasó? Recuerden que el bals debe de sentirse. Tiene que haber conexión mirada con mirada y aquí no está sucediendo eso. ¿Saben qué? Voy a cambiar las parejas. A ver, tú vete con la herita y tú vete con la chinita. Pásate a ver si así funciona.
Ahora sí, una vez más en tres, dos, a bailar. Conexión, movimiento, miradas. Mucha mirada. Bien, fluyan. Postura. No ha sido fácil tenerte tan cerca y no buscaste. No están tan distraídos como crees. Ni siquiera disimulan un poco. Yo creo que ya es insostenible, ¿no? A ver, recuerden que hay que dejarse llevar con el movimiento.
El cuerpo siempre quiere olvidar lo que la mente trata de ordenar. Tenemos que hablar aquí. No. Entonces, ¿en dónde? ¿Cuándo? Mañana. Nada. A ver, chicos, mejoró, mejoró. Cuando hay conexión en el baile se nota y cuando no, también. ¿Saben qué? Volvamos a las parejas iniciales. Voy a cambiar la música a ver si eso ayuda. Bienvenidos, mamá.
Qué bonito está todo. Gracias. Se ve muy bien armado, eh, como siempre. Y tu hermana no debe tardar. Ay, tu hermana. Ya llegamos. Ay, mi niña. Mami, papi. Él es Luis. Así que tú eres Luis. Así es, señor Luis. El el fotógrafo. Sí, ese mismo. Debe ser interesante. ¿Lo es? Sí. Y tu marido, hijo. Ah, fue por hielos. Eh, ¿y si nos sentamos? Sí, sí, por favor, papá.
Voy por algo para servirlos. Ya lo quería conocer y ya los quería ver juntos. Sí, tenemos mucho que platicar tú y yo, eh, tengo unas anécdotas buenísimas. Andrea, tenemos que hablar. No, aquí no. Entonces, ¿en dónde? Mi esposo, su prometida están afuera despidiendo a mis papás. Mira, Andrea, si no hablamos esto, esto va a explotar tarde o temprano.
Luis, deja de hacer esto. Nos pueden ver Paula y Alejandro y están empezando a tal vez sería lo mejor que podría pasar. ¿Cómo puedes decir eso? Allá afuera hay dos personas que nos aman y que no merecen lo que les estamos haciendo. Lo que nosotros sentimos no importa. Basta. Este es el regalo de bodas que me querías dar, hermanita.
Te podemos explicar. No hace falta. Una imagen habla más que 1000 palabras. No, quizá quieras conservar esto. ¿Y tú cuándo pensabas decírmelo? En el brind o al finalizar nuestra noche de bodas. Paula, yo no sabía que era que era tu hermana, Paola. Te lo juro por lo que más quieras. Te acostaste con mi hermana y después estuviste conmigo.
Me lo pudiste haber dicho cuando supiste quién era. A ver, no sabía cómo soltarlo, Paola. No, Paola, no, no fue cualquier cosa. Y tú no me piensas decir nada, hermanita. ¿Y eso qué más da? Me mintieron las dos personas que más amaba. Paola. Por favor, hermanita, hay que hablar. No me llames así.
No quiero volver a saber nada de ti. Y por cierto, Alejandro y yo ya sabíamos todo. Está arriba haciendo sus maletas. Paola, ¿qué esperas? Ve tras ella. Alejandro, por favor, por favor, no puedes decirte así. Te lo suplico, llevamos 5 años juntos y y una noche en Ciudad de México no puede arruinar nuestro matrimonio de 4 años. No fue solo tu infidelidad.
Me estuviste engañando todo este tiempo, todo ese jueguito que traían. Eh, ¿crees que no me había dado cuenta? Si yo no lo paro, ustedes dos hubieran No, no, no habría pasado nada, Luis. Fue solo un error, un recuerdo. Tú eres mi esposo. Sí, soy tu esposo, pero no soy la persona que amas. Ya me di cuenta. No digas eso.
Tú eres mi amor. No, no lo soy. Ese brillo en tu mirada cuando lo ves nunca lo vi conmigo. Son más fuerte que yo. Andrea, ¿puedo cambiar? Por favor, vamos a terapia. Empezar de cero. Hay que Andrea, yo no soy uno de tus proyectos que puedas organizar y tampoco premio de consolación de nadie. Alejandro se fue. Paula no me habla.
Luis es una mina activa y yo sigo teniendo el cronograma perfecto para una boda que ya no existe. Gracias por venir. Perdón, se me hizo tarde con un paciente. Ay, no te preocupes. Discúlpame. Igual creo que teníamos que hablar. Yo no sabía si escribirte la verdad. Yo tampoco, pero ya estamos aquí. Sí.
¿Cómo estás? Si te soy sincera, no muy bien. ¿Tú tampoco está muy surrealista todo lo que pasó? No, siento que todavía lo estoy procesando. Te entiendo, es normal, pero la verdad hubiera estado peor si todo esto explota después de que te casaras con Luis. Imagínate. Yo creía que era feliz, pero ahora ya no sé, no lo quiero ni ver.
Lo estuve pensando y le voy a pedir el divorcio. Andrea, no sé qué decirte. Yo todavía no sé qué voy a hacer. Qué rápido cambia todo, ¿no? Y lo peor es que no sabes en qué momento empezó a romperse o si ya estaba roto. Oye, ¿tú crees que si ellos hubieran encontrado antes de estar con nosotros estarían juntos? Ya no pienses en eso, da igual.
Tienes razón. Da igual. Somos un par de cómplices rotos. Somos todo un caso, un mal caso. Pero te confieso algo, fuiste un gran apoyo en todo esto. Igual vas a tener que darme terapia, ¿eh? Tú también fuiste un gran apoyo para mí, excuñada. Ay, Dios mío. Bueno, voy a pedir algo. Tú cafecito. Té. Tengo té. Hola.
Hola. ¿Quieres pasar? No, aquí está bien. Cancelaste todo, ¿no? Sí. ¿Y ahora? Ahora esperar que devuelvan algún depósito. ¿Te puedo ayudar? No, ya está hecho. Lo siento. Yo no. Porque pasó hoy no fue un error. Entonces, ¿qué fue? algo que no pude sostener. Yo sí me di cuenta que me quedé contigo ahí,
pero yo no volví y me casé. Yo me iba a casar. Y ahora y ahora no tengo a dónde regresar. ¿Quieres que lo intentemos? Con lo que pasó. No sé si quiero intentarlo. Simplemente no quiero volver a lo que era. Me pasa algo similar, pero hay algo que sí sé. Ya no quiero fingir. Yo tampoco. Y contigo no sé cómo hacerlo.
Entonces, mejor no. Por favor, vete. Entonces, no soy yo. No, no. Así. Esto fue lo único que tuvimos. Sí, ya fue. Sabía que estarías aquí. que te extrañé. Yo también, Paola.
No sé cómo decir esto, pero te lastimé y de verdad lo siento. Yo no sabía si iba a ser capaz de perdonarte, la verdad. No tienes que hacerlo. Pero tampoco quiero seguir enojada. Ah, oye, ¿estás con él? No, claro que no. ¿Cómo podría? Ay, Andrea, es que ahora la que se siente mal soy yo porque me he estado viendo con Alejandro y me gustaría intentar algo con él.
¿Qué? No sé. Después de todo esto se empezaron a dar las cosas. Es muy fácil platicar con él. ¿Y cómo se supone que deba tomar esto, Paola, eres terrible. Bueno, pues como tú comprenderás. Gracias. Creo. ¿Estás vengo? Paola está saliendo con mi futuro exmarido. No, no es venganza. Simplemente se dieron las cosas y te lo quería decir yo antes de que te enteraras por alguien más.
¿Cómo se supone que deba tomar esto? Como que la vida nos hizo un favor. Yo ya no sé qué sigue por primera vez. ¿Eso te asusta? Al contrario, me alivia. Aprendí que por más que planees, la vida se empeña en hacer lo suyo. Paola, de verdad siento mucho no haberte dicho la verdad desde un inicio. Yo lamento mucho haberme tardado tanto en buscarte, pero no estaba lista para afrontar todo esto ni para platicarteo de Alejandro.
Yo solamente quiero recuperar a mi hermanita. ¿Crees que eso sea posible? Somos hermanas y siempre te voy a querer pase lo que pase. Yo a ti. Gracias por vernos hasta el final. Cada like, cada comentario, cada compartida nos ayuda a crecer más esta familia. Si te gustó la historia, cuéntame en los comentarios cuál fue tu parte favorita y no olvides suscribirte, que lo bueno apenas comienza.
Muévete, muévete. Alejandro, por favor, suéltame. Me está lastimando. Me quiere decir que está pasando aquí. Ahí le dejo su basura. Usted, señor, sabe perfectamente lo que tenía en su casa. Hija. Dama, ¿cómo te atreves a traerme de regreso a mi hija? Tú la sacaste de esta casa y no hay devoluciones. Llévatela. Ya basta.
Yo no soy una mercancía para que me traten así. Hija, pero ¿qué es lo que pasó? ¿Qué le hiciste, mamá? Yo te juro que yo no. ¡Cállate! Cuéntales. Ándale. Cuéntale a tus papás lo que me hiciste. Que por tu culpa soy la burla de absolutamente todos. Te metiste con mi mejor amigo. Eres una arrastrada, una cualquiera.
Josu es incapaz de hacer algo así. Ay, señora, por favor. Eso es verdad. No, mamá, no es verdad. Está mintiendo. No sé de dónde sacó eso. ¿Por qué, Jorge, haz algo. Tú cállate. Cuántas veces te he dicho que a mí no me hablas en ese tono aquí los hombres hablan nada más. Ah, pero ¿por qué Yosani es así? Ya veo que le faltan pantalones para dominar a su hembra.
Con razón no la puedo dominar. Vea n más la fichita dija que le salió. Todo esto es tu culpa. No las educaste bien. Tú te fuiste a la ciudad creyéndote mucho. Mira cómo regresas. Y tú, claro, ni siquiera sabes de quién es el chamaco que llevas dentro. Papá, son una deshonra. Papá, yo no hice nada malo. Jorge, por favor. No puedes hablarles así. Son tus hijas.
Son una deshonra. Ah, bueno, ya, ya, ya. Yo ya dije lo que tenía que decir. Ahí se arreglan ustedes solitos. No, Alejandro, por favor. Alama. Bonita cosa. Dos inútiles, dos deshonras, par de hembras. Jorge, son tus hijas. No merecen que las trates así. ¿Sabes qué? Estoy harto. Me voy por una cerveza para olvidarme de ustedes tres.
Te juro que no entiendo nada, mamá. Hija, Alejandro, espera. Aquí no, Paola, no es el momento. ¿Y entonces dónde? Eh, ya no podemos seguir así. ¿Hasta cuándo, Alejandro? Ahorita mismo le platico todo a Jos. Jos, ¿donde crees que vas? Suéltame. Ah. Mira, no me puedes dejar como madre soltera porque se me puede soltar la lengua.
Además, tu hijo y yo te hemos extrañado mucho, mi amor. Paola, este no es el momento. Tengo que irme. ¿Y cuándo sí, eh? Nunca tienes tiempo para mí, pero para mi hermana. Mira, este es el primer paso de lo que te había comentado. ¿Qué más quieres? Pero podemos vernos más tarde, ¿no? Y buscamos un lugar donde nadie nos vea.
No, no puede. ¿Y cuándo puedes? No podemos seguir escondiendo lo nuestro. Alejandro, te voy a dar un hijo. Mira, tú a mí no me vas a estar presionando de lo que tenga que hacer. Sé paciente, tranquila. Voy a volver por ti y por el niño. No, de verdad. Sí, pero no digas nada de esto. ¿Entendiste? Bueno, te amo. Ya oíste, mi niño.
Papi va a volver por nosotros y nos va a sacar de este horrible pueblo. Por fin voy a tener la vida perfecta de mi hermanita Josuani. Te ayudo, má. Ay, no, mija, tuviste un día difícil. No te preocupes, yo puedo sola. Podemos hablar. Sí, mija. ¿Por qué mi papá nos trata tan mal? Siempre ha sido así. Hemos vivido con miedo. ¿Por qué noiste un papá así? Ay, hija,
perdóname por haberles dado un papá como ese. Pero mira, tu papá no es malo. Él es solo que y tú siempre has sido muy buena. No permitas que lo que dice tu papá se te meta en la cabeza. Él pues ya está grande y piensa diferente. Él no nos quiere, mamá. Siempre quiso hijos varones, no unas mujeres inútiles como nosotras.
No, no digas eso. Él las quiere muy a su manera, pero pero sí las quiere. A veces pienso que me equivoqué. ¿De qué hablas? Al casarme con Aldama. Él no es como decía ser. Prometió una vida diferente. En la ciudad las cosas sonaban tan bonitas. dinero, lujos, una casa grande. Pero estando allá solo fueron humillaciones, pleitos, gritos.
No era la vida que yo me imaginé. Y cuando pasaba todo eso, solo me acordaba lo que tú has vivido con mi papá. Pero aún así, aún así me da miedo pensar en divorciarme, pero no por mí. Si no por mi papá, ¿cómo se va a poner cuando sepa que me quiero divorciar? Pero pero la mano es una buena persona. Él hace cosas como las de hoy y después hace como si nada hubiera pasado.
Si no eres feliz, hija, tienes que salir de ahí. ¿Y por qué tú no has salido de aquí? Pues porque me di cuenta muy tarde. Pero tú todavía estás a tiempo. ¿Cómo te va en tu cuento de hadas, hermanita? Al parecer no tan bien, ¿verdad? Después del escándalo que hizo tu marido. Si dejada, cállate. No me vuelvas a poner una mano encima.
A ver, basta. Dejen de pelear. Paola, métete en tus asuntos. Ay, claro, como siempre defendiendo a tu hija favorita. ¿Y dónde quedo yo, mamá? Eh, yo me quedé por ti mientras ella jugaba a ser la disque esposa perfecta. Y mira, ni siquiera sirvió para eso, para hacer feliz al dama. Mira, ya cállate. No sabes nada.
No, no tienes por qué decir nada. Mejor ya vete. Sí. O te voy a poner a lavar trastes. Uy, qué miedo. Perdón. Ya, hija, tranquila, todo va a estar bien. Mamá, ¿qué le pasa a mi papá? Nunca lo había visto así. Permiso. ¿Qué? Papá, no. ¿Qué? ¿Qué te pasa? Para que laves tus pecados. La mancha que le pusiste a mi apellido y a esta casa.
Ay, pues yo sí veo más limpio. A ver si así se te quita lo bucona. Eh, mira nada más la Cuz cae embarazada. Hablando de decencia. No, hija, por favor. Jorge, ya estuvo. Es que se quede. Pero si se va a quedar, va a tener que limpiar como todas, no como otras que ni siquiera saben de quién es el bastardo que llevan dentro.
Yo, ¿qué? ¿Por qué te desquitas conmigo? No te quedes ahí, Paola. Ve a traerle una toalla a tu hermana. ¿No ves cómo está? Mira nada más. Mira qué bonito. No me acordaba que tenía que aguantar esta sinvergüenza dejada. ¿Qué dijiste? lo que oíste. Vienes, haces tu desastre, te haces la víctima. Por eso tu marido te dejó.
Ay, pobrecita, se quedó sin esposo. Bueno, ¿y tú con qué derecho hablas si ni siquiera sabes quién te preñó? ¿Hablas del papá de mi hijo? ¿De verdad quieres saber quién es? Ya, por favor, basta. Dejen de pelear. Porque si supieras, supiera qué, no nada. No vaya ser que te asustes cuando sepas quién es el papá de mi Benny.
Mejor me lo guardo. Oye, ¿qué tanto arguende traen? Pues hasta el cuarto se escucha. Te hubiera yo pintado. Tú, mujer, apúrate, tengo hambre. Sí, sí, viejo. Ya, ya casi está. Y ni te hagas ilusiones porque aquí nada cambia. Dejada. A ver, ya estuvo. Se me callan. ¿Y qué? Esperan que yo vaya a ver quién toca la puerta.
Órale, abrir. Ay, hermanita, conmigo nadie se mete. Mire, aquí le tengo lo que me dijo. Señorita Yosi volvió a casa. ¿Ves? Ha pasado tanto mucho. Así que nadie me dice Y claro. Yos te voy a ver por aquí. Solo voy a estar unos días después me regreso a la ciudad. Sí, por supuesto, con alarma y su dinero. Por favor,
no está bien, tiene razón. Lamento lo que pasó entre nosotros. No te preocupes, ya fue hace tiempo. Yo solamente venía a dejarle unas cosas aquí a doña Coralia. Sí, sí, gracias. Ya se la entró. Bueno, con permiso. Cuídate. Que estás bien. ¿Quién era? Hija, era Luis, te trajo unas cosas para la semana. Ay, ay, ese Luis siempre tan atento. Le dije
que yo iba por las cosas, pero pues no, él siempre prefiere venir. Es un buen muchacho. Es un buen muchacho. Pues sí, es un buen muchacho, pero no tiene donde caerse muerto. Por eso tú elegiste al dama, ¿no, hermanita? Por dinero. El dinero siempre gana. ¿O me lo vas a negar? Pues no, yo sí me casé por amor. Mira, Paula, al menos yo sí hice las cosas bien, no como tú que primero abriste las piernas antes de casarte.
Eres una desgraciada. Que sea la última vez que te atrevas a faltar mal respeto. Bueno, con un ya. Dejen comer a gusto. Te van a pelear de allí afuera. Órale, tú, vieja. Tortilla rápido. Ay, contesta, por favor. Bueno, Alejandro, ¿y ahora qué es lo que quieres?
Oye, ¿cuándo vas a venir a vernos? Ni siquiera me has llamado esta semana. Ya sabes que no puedo. Y suen está ahí y no puedo levantar sospechas. Vas a tener que esperar un poquito más. Pero me dices lo mismo una y otra vez. ¿Y qué quieres que haga? Si tu hermana se entera de lo nuestro, ahí sí ya valió. Voy a retrasar todo el proceso de divorcio y le voy a dar oportunidad de que me quite mucho, que me quite todo lo que es tuyo.
¿Acaso es lo que quieres? No, no, por supuesto que no. Quiero que la dejemos sin nada. Quiero lo que siempre ha tenido ella. Las cosas van a cambiar. No sabes lo mucho que la odio. Pues entonces no busques estar provocando. Guarda silencio y ni se te ocurra decir nada. ¿Provocar qué? A ver, soy yo la que está atrapada en este maldito rancho con tu hijo.
Ya hablamos de eso. No, tú hablaste. Yo soy la que está aquí aguantando a mi papá y a Yosani, viéndolo hacerse la víctima acá que puede. Espera, creo que hay alguien afuera de mi cuarto. Mañana voy a ir, pero si quieres al ratito paso por ti, ¿okay? Y nos disfrutamos un rato. ¿En serio? Sí, pero discreto. No quiero ninguna escenita.
¿Me oíste? Sí, mi amor. Está bien. Ya viste, mi niño. Tu papi va a venir a vernos. ¿Qué te pasa? ¿Por qué no tocas? Dame eso. Pues era No, no era él. por si es lo que estás pensando. ¿Qué querías to mamá? Ah, ya, ya me dijiste. Lárgate, lárgate y a la próxima tocas. Es mi cuarto. Acuérdate que tú estás arrimada aquí. Ay, no te preocupes, mami lo está resolviendo. Okay.
Ay, hola Luis. Ay, qué gusto verte. Ay, muchas gracias. Qué bueno que pudiste venir a ayudarnos. No, no, no hay nada que agradecer, doña Coralia, usted sabe que me gusta poder echar la mano. Ay. Pues gracias. Mira, justo aquí viene Jos. Ella te va a atender, ¿eh? Yo voy a estar en la cocina por cualquier cosa.
Permiso. Hola, Luis. Qué gusto verte. Te traje un besito de agua. Gracias, Miuani. ¿Y tú a qué vienes o qué? Pues aquí echarle una mano al jardín con Jorge. Doña Coralia me dijo que está un poco descuidado. Haz lo que quieras. Ya sabes que a mí no me gusta andar en esas cosas. Vamos, yo te ayudo. Yani, te ves diferente.
Sí, tú también te ves diferente. Supongo que ya no somos los mismos que éramos cuando estábamos juntos, ¿verdad? Sí. Ya no somos los mismos. Y el patio también estaba peor que la última vez. Sí, mi papá no iba a arreglarlo. Paola tampoco y ahora menos que tiene dos meses de embarazo. Lo entiendo. ¿Sabes? Me da gusto volver a ver esos esos hermosos ojos de en las que alguna vez me enamorado.
Y a ti, ¿qué se te perdió en la cara de mi chamaca? Nada, patrón. Mejor vamos. Vamos. Permiso. Mira, por acá está más feo. Ay, hija. Pues con esas poquitas tortillas nos alcanza para hacer una sopita. Esto es la comida. Cada vez peor en esta casa. Pura miseria. Pero claro, desde el regreso de la remana perfecta, todo se vino abajo.
Una boca más que alimentar. Bueno, ¿tienes algún problema conmigo, Paola? Porque si es así, dímelo de frente. No te andes con rodeos. Aquí hay mucho espacio para pelear, ¿eh? Vaya, hermanita, sacaste las garras. Pensé que solo sabías agachar la cabeza. Ahora sí me las vas a No, no, no. A ver, ya, hija, por favor, dejen de pelear.
Y tú, Paola, Josuani es tu hermana mayor. Tienes que respetarla. No te preocupes, ma. El respeto se gana y esta Cusca no se lo ha ganado. Y tú sí. De todos modos, pronto se va a alargar una. ¿Quién? Yo. Me voy a largar de este lugar para tenerlo con porque ya estuvo bueno que siempre termines ganando. ¿Y se puede saber con quién? Porque nadie en esta casa te ha conocido a un hombre.
Eso es algo que a ti no te con. Pues yo creo que sí. tiene mucho que ver conmigo. No sé de qué estás hablando. Ay, Josuani, ¿de qué estás hablando, hija? Ya dejen de discutir, por favor. Hombre, desde que llegas a esta casa, puro ruido. Nada más trajiste problemas. Aldama tenía razón. ¿Y tú, Coralia, ya está la comida o nada más estás aquí estorbando? Ay, viejo, es que casi no tenemos nada, pero ahorita estábamos preparando una sopita de tortilla.
Otra vez caldo, mujer, con este calor. Pues es que casi no tenemos dinero, viejo. No has dado nada en estos días. Ya, ahí está. Y a ver cómo le haces. Pero quiero comida decente en la mesa. ¿Que no puedo tener acceso a un bistec de res o qué? Hija, por favor, ¿puedes ir a la tienda a ver para cuánto te alcanza con esto? Sí.
Y si te falta, pues le dices a Luis que nos fíe y yo en estos días voy y le pago. Ándale, hijita. Encima. Ahorita ya va a estar viejo. Yani, ¿a dónde fuiste? Vengo de la tienda. ¿Qué pasa? ¿Estás bien? Te veo triste. Sí. Bueno, más o menos. Pues no te ves muy más o menos que digamos. Son cosas de familia. Ya veo. Bueno, mira, ¿sabes qué? Te voy a dar todo lo que tengo en este huacal.
Se supone que se lo debía dar a la comadre de mi mamá, pero acá entre noos la señora me cae mal. Más no lo a decir, así que te lo voy a dar a ti. No, Luis, ¿cómo crees? No pasa nada, Jos. Es más, ni por la cargada te preocupes. Yo te lo llevo hasta las puertas de tu casa. Está bien, gracias. ¿Verdad? Seguro que estás bien.
Sí, no te preocupes. Está bueno, pero ya sabes, si necesitas algo, yo puedo escucharte. Aquí estoy. A lo que tú quieras, ya sabes. Gracias. Eres muy lindo. Vamos. ¿Y ahora por qué tan arreglada? Eso no es asunto tuyo. Vas a salir. Y a dónde vas. ¿Qué te importa? No tengo por qué darte explicaciones. No eres mi mamá.
Solo pregunto porque la calle es peligrosa. Mira, Yosuani, preocúpate por tus asuntos que ya bastante desastrosa es tu vida. Paola, estás embarazada. No puedes andar. Ya basta. Hablan tu mamita. Hola. No, espérate. Aquí no. Ay, ¿qué tiene? ¿Quiénes va a ver? Pues no sé. Tu papá, tu mamá. Ay, Josuani, de tanto hablar, hasta se te cayó la cartera.
Yani, claro que nos pueden ver. Entonces, ya vámonos porque estar contigo. Pues bueno, no hay tiempo que perder. ¿Qué pasó? ¿Qué haces aquí? Se te cayó tu cartar. Viene a entregártela. Gracias. Ay, siempre me paso por distraída. ¿Qué pasa? ¿Estás bien? Sí, sí, estoy bien. Es que quería decir algo que No, nada, está bien, está bien. Sí.
Bueno, pues entonces muchas gracias por traerla. Ay, Luis. Ay, qué bueno que te veo. Te quería dar las gracias por el huacal que nos trajiste. Ay, no, ni lo mencioné, doña Coralia. Mire, con tal de que la yosoni coma bien. Bueno, nos vemos. Gracias. Bueno, pues ojalá que te sigamos viendo pronto por aquí. Esta es tu casa.
Con permiso, ¿eh? Hasta luego. Señora, espere. ¿Qué pasó? Es que ah, miren, no sé cómo decirlo, pero es que acabo de ver algo. ¿Y qué cosa? Se trata de Paola. La vi meterse a otro carro con con Aldama. El esposo de Josani, pero él está aquí. No, no, no. Se acaba de ir, pero no parecía ninguna casualidad. ¿Cómo? No, no, eso no puede ser.
No, no, no tiene ningún sentido. Mira, no sé si me estoy equivocando, pero yo estoy seguro que tenía que decírselo. Y es que también estoy seguro de que ese maldito se está guardando algo, se trama algo. Bueno, Luis, muchas gracias por mencionarlos y con permiso. Sí. que te vaya muy bien. Gracias, Luis. Paola, levántate.
E, ¿qué te pasa? ¿Por qué entras así? Vete. Tenemos que hablar. Yo no tengo nada de que hablar contigo. ¿Dónde estuviste ayer? Con mis amigas. Te dije, Paola, dime la verdad. Eso hice. No mientas. ¿Estuviste con Alejandro, ¿no es así? No sé de qué hablas, Paola. Deja de mentir. Bueno, ¿y si está así, ¿qué? Sí, sí, estuve con él.
Y no solo eso, él es el padre de mi hijo. Ya me cansé de ocultar todo. Yo me voy a ir con él. Eres una desvergonzada. Ah, pero cómo pudiste hacer algo así, quitarle el marido a tu hermana. Yo no quise que las cosas pasaran así. Él me buscó. Tú sabes cómo es Yosuani, siempre perfecta, siempre todo. Tu favorita. Pero es tu hermana.
Arruinaste su matrimonio. Ese matrimonio ya estaba más que arruinado. Mamá, siempre la preferiste a ella, mamá. Yo siempre he querido a Alejandro desde antes y cuando él me eligió, yo no pude parar. Yo lo amo. De verdad, no puedo creer que hagas esto. Tu padre se va a poner furioso cuando sepa lo que hiciste, la indecencia que cometiste.
No digas nada, mamá. Por favor, nadie se puede enterar hasta que ellos se separen. Okay. Yo no te crié para esto. Estoy muy decepcionada de ti, Paola. Uy, Uy, no está separada de él. Me arruinó todo. Estoy bien, Alejandro. Entonces, mañana. Está bien. Aquí te espero. Adiós. Salem. Ah. Yosu
hija, ¿estás bien? Sí. Mañana viene Aldama, viene por mí. Va a cambiarlo. Lo prometió. Pero tú estás segura de regresar con él. Yo creo que sí, para salvar mi matrimonio es lo mejor para que la gente deje de estar hablando mal de la familia. Ya sabes que eso le molesta a mi papá. Ay, hija, es que hay algo que necesitas saber.
Aldama. Aldama es el padre del bebé de Paola. ¿Qué? No sé, hija. Es algo muy delicado. No, esto no puede ser. ¿Me estás mintiendo, mamá? Y tú ya lo sabías. Acabo de enterarme hoy. ¿Cómo? ¿Cómo pudieron ver la cara los ojos? No puede ser. Mientras mamá. ¿Dónde está esa perra de Paola? Me las va a pagar. No, no, hija, por favor, guarda la cordura.
Me vieron la cara los dos. Mamá, hija, es que así la enfrentas así, lo único que vas a hacer es lastimarte más. Ya sé qué vamos a hacer. ¿Estás segura? Sí. Ay, hija. Pues si tú estás segura, yo te apoyo en cualquier cosa que decidas. Amor, tranquila. Mi amorż
Te extrañó tanto. Sí, yo también. Buenos días, Paola. Buenos días. Y bueno, amor, ¿estás lista? Ya pasó todo, amor. Te perdono. Ya hay que volver a la casa. ¿Me perdonas? Sí, claro. En un momento voy por mis cosas. ¿Cómo? ¿Ya se van? Así es. Me llevo a tu hermana de este pueblo que algún día la saqué. Señora, ¿cómo está? Pues la verdad no tan bien.
Vaya visitas tienen. Eh, antes de que se vayan, hay cosas que se tienen que aclarar. Ah, sí. ¿Qué cosas? ¿Estás? Ya lo sé todo, Alejandro. ¿Todo qué? ¿De qué hablas? Sé lo que tienes con mi hermana, que el hijo que está esperando es tuyo. ¿Qué cosas dices? Ve las cosas que estás diciendo. Eso es mentira. En serio, ¿te vas a atrever a negarlo? Eres un sinvergüenza.
Mira, yo no voy a permitir que tú me estés hablando en ese tono. Que la cuzca de tu hermana, no sepa de quién es el chiquillo que trae, no les da derecho a querer enjaretármelo. Ya basta, Alejandro. ¿Por qué no les dices la verdad? Lo que tenemos que aquí más es a mí. No, tú estás mal de tu cabeza o qué, Paola. Hazte para allá, mi amor.
Obviamente no les vas a creer esas mentiras, ¿verdad? No te quiero volver a ver nunca. Mira, a mí ninguna mujer me va a rechazar. Ni se te ocurra. E, ¿qué está pasando en mi casa? Lo que pasa es que ya se está destapando toda la verdad. Resulta que Alejandro Aldama es el papá del hijo que está esperando Paola. Eso es cierto.
Te metiste con el marido de tu hermana. Sí, sí, es verdad, pero pero yo lo amo. Eres una cualquiera. No, no es así. Yo solo quería que alguien me eligiera. Mira, ya cállate. Son un par de cínicos desvergonzados. Y a mí, a mí me acusaste de lo mismo. Me tiraste al piso llamándome de lo peor. Mira. Eres un desgraciado, imbécil.
Quiero el divorcio y creo que sabes lo que eso implica. ¿Por qué vas a salir perdiendo de esto? Mira, no es para tanto. Tú te vas conmigo porque te guste o no, tú eres mi mujer. Vámonos. Suéltame. Vamos ya. Suéltala y no la vuelvas a tocar. Mira, ¿sabes qué, idiota? Tú ya me tienes tanto. Vámonos. Vámonos. No, mira, ya estuvo, ¿eh? Yo me largo de aquí.
Déjenme en paz. Y tú te me largas también. Suéltame, por favor. Suéltame. Fuera. Ay, no, Alejandro, espera. Llévame contigo, por favor. Claro que no. Estás loca. Eso no va a pasar. Por favor, ¿por qué? Paola. Creo que olvidas algo. Tú aquí ya no acabes en esa casa. No te quiero volver a ver. Papá, por favor, no. No me corras.
No me llames así. ¿Sabes la vergüenza que acabas de causar? Y tú, muy hombrecito, ¿no? Pues ahora te haces cargo con ese chamaco y si no te va a ir peor. Alejandro, bueno, tú no entiendes. No voy a ir contigo a ningún lado, Paola. Yo ahorita no quiero un chamaco. Lo que tengo que ponerme a hacer es ver qué voy a hacer con todo lo que me va a quitar Yosic con el divorcio.
Y créeme, prefiero mil veces mi dinero que ese bastardo. Alejandro, no me dejes. No quiero ser mamá soltera. Alejandro. ¿Y a dónde que van con esos maletas? Nos vamos, nos vamos. Si estás mal de la cabeza, de aquí no va a salir nadie. Adiós, Jorge. Y ahora este qué hace aquí. Nos vamos, nos alejamos de ti. No vas a volver a levantarnos ni la voz ni la mano nunca más.
Pero Coralia, ¿qué estás diciendo? ¿Y a dónde vas a ir? Pero yo puedo cambiar, te lo juro. Y yo puedo dejar de tomar, te lo juro. No me dejen. Mira, eso me hubiera gustado que que lo hubieras hecho hace mucho tiempo. Pero adiós, Jorge. Por favor, por favor, no me dejes, no me dejes, por favor.
News
Hambrientos y expulsados cruelmente por su madrastra en plena tormenta, los pequeños hermanos caminaron sin rumbo creyendo…
Hambrientos y expulsados cruelmente por su madrastra en plena tormenta, los pequeños hermanos caminaron sin rumbo creyendo que iban a…
El vaquero notó moretones ocultos en los brazos de su nueva esposa por correspondencia la primera noche en el rancho…
El vaquero notó moretones ocultos en los brazos de su nueva esposa por correspondencia la primera noche en el rancho,…
Todos ignoraron al viejo moribundo tirado en el barro hasta que una humilde muchacha sin hogar decidió ayudarlo…
Todos ignoraron al viejo moribundo tirado en el barro hasta que una humilde muchacha sin hogar decidió ayudarlo, sin sospechar…
La viuda permitió que un anciano desconocido durmiera una noche en su viejo cobertizo durante la tormenta,…
La viuda permitió que un anciano desconocido durmiera una noche en su viejo cobertizo durante la tormenta, sin imaginar que…
Después de ser traicionada cruelmente por sus propias hermanas y expulsada de la familia, la joven encontró una vieja llave escondida…
Después de ser traicionada cruelmente por sus propias hermanas y expulsada de la familia, la joven encontró una vieja llave…
El ranchero perdió toda esperanza después del robo de sus caballos más valiosos, hasta que una misteriosa viuda apareció…
El ranchero perdió toda esperanza después del robo de sus caballos más valiosos, hasta que una misteriosa viuda apareció un…
End of content
No more pages to load






