Bienvenidos a Cuentos del Tiempo. Antes de que esta historia te atrape por
completo, dime algo en los comentarios. ¿Desde qué ciudad y qué país nos estás
viendo hoy? Ponte cómodo, respira profundo y deja que el tiempo retroceda,

porque aquí no contamos historias comunes, aquí revivimos leyendas,
secretos olvidados y verdades que aún estremecen el alma. Si te gusta viajar
al pasado, sentir la emoción de cada palabra y descubrir relatos que no
aparecen en los libros, suscríbete ahora y activa la campanita para que no te
pierdas ningún cuento. Prepárate porque cuando empieza cuentos del tiempo, el
presente se detiene y la historia cobra vida. Compadre, antes de que sigas,
déjame advertirte algo. Esta no es una historia para oídos tranquilos ni para
corazones tibios. Es una de esas leyendas que el desierto
de Chihuahua guarda como un pecado enterrado. Una verdad tan oscura que
todavía hoy parece respirar cuando el viento golpea a los mezquites. No habla
de balas perdidas ni de héroes limpios, sino de un hombre que convirtió promesas
en grilletes y firmas en sentencias peores que la muerte. Un demonio
elegante que jamás manchó sus manos de sangre, pero que destruyó un pueblo
entero con tinta y sonrisas. Estamos en 1914.
México arde en revolución. Pancho Villa cabalga como tormenta por el norte y su
nombre hace temblar a generales y ascendados. Sin embargo, en Santa María
del Desierto no se escuchan disparos, solo suspiros ahogados. Allí el terror
no llega a caballo, llega en traje negro, reloj brillante y bigote
perfectamente peinado. Don Alejandro Vargas, español llegado del otro lado
del mar, mide la vida humana en pesos y centavos y siempre gana. Su libreta roja
no guarda números, guarda destinos. Durante 15 años, cada familia cayó una
por una. Primero la tierra, luego la casa, después el ganado. Y cuando ya no
quedó nada que empeñar, el precio cambió de forma. Las puertas se cerraron, las
ventanas dejaron de abrirse, las noches se llenaron de rezos rotos y silencios
que pesaban más que el calor del día. Nadie se atrevía a hablar, nadie se
atrevía a huir. El pueblo entero aprendió a bajar la mirada. Pero
compadre, hasta el miedo tiene un límite. Y ese límite llegó cuando una
madre entendió que el silencio ya no protegía a nadie. Con el alma desgarrada
se internó sola en el infierno de arena, buscando al único hombre capaz de
enfrentar a ese monstruo sin leyes. Cuando Pancho Villa escuchó su historia,
algo se quebró incluso en él. Lo que vino después no fue venganza común, fue
una lección tan brutal que todavía hoy se cuenta en voz baja. Y créeme, cuando
sepas cómo terminó don Alejandro Vargas, vas a preguntarte si la justicia divina
existe o si simplemente galopa armada bajo la luna. El desierto de Chihuahua
es un monstruo vivo, compadre, una criatura antigua que castiga sin piedad
a quien se descuida. Su sol cae como martillo ardiente durante el día y por
la noche el frío muerde los huesos hasta hacerlos crujir. En medio de ese paisaje
implacable existía Santa María del Desierto, un poblado pequeño rodeado de
dunas ondulantes y mequites retorcidos, donde la vida era dura pero honrada
antes de que llegara el mal. Las familias sobrevivían cultivando maíz.
reseco, errando caballos cansados y criando ganado flaco que apenas resistía
la sequía. Nadie tenía lujos, pero había dignidad. Se vivía al día con la fe
puesta en la Virgen, el trabajo constante y la esperanza silenciosa de
que el mañana no fuera peor que el ayer. Todo cambió en 1899,
cuando el tren de la tarde se detuvo levantando una nube de polvo rojizo. De
uno de los vagones descendió don Alejandro Vargas, alto, delgado, recto
como un cactus espinoso. Vestía traje negro impecable. camisa blanca
almidonada y sombrero de fieltro sin una sola mota de arena. Dos maletas de cuero
fino colgaban de sus manos enguantadas. Su bigote estaba perfectamente recortado
y su sonrisa parecía amable, aunque sus ojos observaban el entorno con una
frialdad calculadora. caminó directo hacia el alcalde, don Ignacio Morales,
un hombre sencillo, de bigotes canosos y mirada honesta, conocido por confiar
demasiado en la palabra ajena. “Buenas tardes, paisanos”, dijo el recién
llegado con voz suave. “Vengo de la capital con capital para invertir en
este bello rincón olvidado por la fortuna.” Don Ignacio, halagado y
curioso, lo recibió con cortesía, sin sospechar que años después moriría
consumido por el remordimiento. El alcalde presentó al visitante, a las
familias más respetadas del pueblo. Estaban los López, campesinos de generaciones enteras arraigadas a esa
tierra seca. Los Ramírez, herreros cuya fragua era el corazón del lugar, y los
Gómez, ganaderos golpeados por la falta de lluvias. Don Alejandro escuchó
atento, asintió con gestos comprensivos y habló de progreso, comercio y
oportunidades. En pocos días rentó una casa modesta en el centro, suficiente
para no levantar sospechas. Mandó colgar un letrero nuevo pintado con letras
elegantes. Alejandro Vargas, préstamos justos y comercio honrado. Las palabras
News
Se Lanzó Frente a una Bala para Salvar a una Niña… y Despertó Rodeada por 20 Millonarios
Se Lanzó Frente a una Bala para Salvar a una Niña… y Despertó Rodeada por 20 Millonarios La bala silbó…
“Señor, ¿puede comprar el perro policía de mi papá?” — ¡Lo que hizo el oficial a continuación lo cambió todo!
“Señor, ¿puede comprar el perro policía de mi papá?” — ¡Lo que hizo el oficial a continuación lo cambió todo!…
SOY VIUDA Y TÚ ERES ESTÉRIL, CÁSATE CONMIGO MAÑANA… DIJO LA MAMÁ DE 8 HIJOS
SOY VIUDA Y TÚ ERES ESTÉRIL, CÁSATE CONMIGO MAÑANA… DIJO LA MAMÁ DE 8 HIJOS El martes amaneció con un…
El Millonario Regresó Y Vio A Su Hija Mendigando Fuera Del Súper. Quedó Helado Al Saber La Razón…
El día que vio a su hija pidiendo limosna… y entendió que el éxito no vale nada sin amor El…
EL MILLONARIO CREYÓ PERDERLO TODO, HASTA QUE LA MESERA APARECIÓ Y LO CAMBIÓ TODO EN SENGUNDOS.
Un hombre al borde del abismo, una mujer invisible que guardaba el secreto que cambiaría todo. Lo que sucedió en…
UNA NIÑA POBRE SALVÓ A UNA PERSONA EN SILLA DE RUEDAS Y FUE DESPEDIDA… EL PADRE MILLONARIO SOLO…
UNA NIÑA POBRE SALVÓ A UNA PERSONA EN SILLA DE RUEDAS Y FUE DESPEDIDA… EL PADRE MILLONARIO SOLO… La niña…
End of content
No more pages to load






