La Tragedia en el Patio Trasero / Crímenes Imperfectos

Una niña de 4 años fue llevada a urgencias de un hospital de Texas con una arteria seccionada en una pierna. La niña murió al poco tiempo de llegar al hospital. Los investigadores creían que la herida de la pierna no había sido accidental. Imoritexes es una pequeña comunidad de granjeros a unos 150 km al este de Dallas con una población de menos de 1000 habitantes.

 La vida aquí es sencilla, pacífica y tranquila. Devil y sus dos hijas de un matrimonio anterior, Amy y April, se instalaron a vivir con John Miller. Él también estaba divorciado y trabajaba en la construcción. Mi matrimonio con John era bueno, era un buen hombre. Cuidaba muy bien de mí y de mis hijas y teníamos una vida familiar feliz.

Nos divertíamos mucho juntos. Hacíamos muchas cosas con las niñas, nunca las dejábamos en casa. Cuando íbamos a alguna parte siempre las llevábamos con nosotros y teníamos una relación familiar muy estrecha. John Devy y las dos niñas se mudaron a una granja de 5 heas a escasos kilómetros de la ciudad.

 Había una casa, un granero, caballos y animales domésticos. Y las niñas disfrutaban de total libertad para correr y jugar en plena naturaleza. La niña April, de 4 años le encantaba vivir en la granja, le encantaba jugar mucho, le encantaba estar al aire libre y también le gustaba subirse a los árboles. Siempre la regañaba por eso.

Era muy juguetona. Estaba llena de vida y se metía en todo. Siempre estaba corriendo. No sé si sabía caminar porque siempre iba corriendo a todas partes. Era muy divertida. Justo después de Navidad, la hija mayor de la pareja, Amy se fue al colegio. La menor April salió fuera a jugar. Deby estaba haciendo las tareas de la casa.

John estaba trabajando en un viejo edificio en un rincón de la granja. Así mediodía. Deby llamó a April para que entrase a comer, pero no hubo respuestas. John corría hacia la casa llevando en brazos a April, que estaba sangrando por una grave herida en la pierna. Yo estaba histérica. Estaba fuera de mí. La niña estaba toda azul.

Su pierna derecha estaba colgando y tenía un corte muy grande hasta el hueso. Yo comprendí que se trataba de una herida muy grave y que estaba sangrando mucho, por lo que era urgente buscar ayuda para salvarla. A pesar de que John era enfermero titulado, poco pudo hacer. April había perdido demasiada sangre.

 El enorme corte que tenía April en la pierna le había seccionado una gran parte de la arteria femoral. Era como era como si toda esa parte de la pierna hubiera desaparecido, como si se la hubieran arrancado. Los médicos hicieron todo lo que pudieron por salvarle la vida a Pril, pero el daño era demasiado grande. La niña de 4 años murió en la mesa de operaciones.

John le contó a la policía que había encontrado a su hija desnuda bajo un árbol, sangrando abundantemente por la herida de la pierna. Según John, April le dijo que habían sido los perros. El sherifff ordenó una autopsia. Se sospechaba que había sido un homicidio. John Miller declaró que su hija le dijo antes de morir que la herida se la había hecho un perro.

 El sherifff sospechó que ahí había algo raro. El periodista David Hunners cubrió la noticia para el Dallas Morning News. Se trataba de una niña muerta y tenían que investigarlo. Y yo creo que lo primero que pensaron fue que alguien la había matado. Durante la autopsia, el forense encontró largas marcas verticales y heridas de punciones en el cuerpo de April, lo cual parecía indicar que se trataba de algún tipo de abuso.

 Además, nada indicaba que la herida hubiera podido ser producida por un perro, puesto que la herida no tenía los bordes tentados, como suele ocurrir con mordedura de animales. La herida era perfectamente limpia y el patólogo llegó a la conclusión de que había sido hecha con un cuchillo. El resultado fue que la niña había sido asesinada.

Cuando Johnny y David regresaron del funeral, se encontraron con una investigación en toda regla. Había policía por todas partes. No sé exactamente cuántos, pero aquello estaba lleno de gente yendo de un lado a otro por toda la casa y también por fuera. Les dije, “¿Qué ocurre? ¿Qué están haciendo?” Y me dijeron que estaban investigando sobre la muerte de April.

Opinaban que ningún perro podía haberle hecho eso. Sentí miedo, no podía entenderlo. La policía encontró sangre de la niña en una valla y en algunas hojas, pero no vieron ninguna señal clara de que pudieran haber sido los perros. En la granja habían tres perros, dos pertenecían a la familia y el tercero era de un vecino.

 Ninguno de los tres había mostrado signos de violencia anteriormente. En la casa de los Millar, los investigadores encontraron parafernalia, que supuestamente vinculaba a la pareja con el ocultismo. Pensaron que tal vez el corte en la pierna de la niña podría tener algo que ver con algún ritual y que por eso murió o que por eso se lo hicieron.

 Esa fue una teoría que investigaron en profundidad. La policía también encontró un rizador de pelo eléctrico, chinchetas y pins, objetos que podrían haber causado los arañazos y las heridas en el cuerpo de la niña. Después preguntaron a la pareja insistentemente por el cuchillo. Nos acribillaron a preguntas sobre el cuchillo con el que supuestamente le habían hecho el corte en la pierna, que si teníamos el cuchillo y que dónde estaba.

 confiscaron el cuchillo de casa de John y todos los objetos fueron enviados al laboratorio para analizarlos. Una presunta prueba mostró posibles rastros de sangre en el cuchillo y debido a eso John Miller y Devil Oless fueron acusados de homicidio. Las imágenes que esto evocaba eran espeluznantes. La pareja cogiendo a la niña cortándole la pierna con aquel cuchillo, arrancándole la piel y seccionándole una arteria, y luego agrediéndola repetidamente con el rizador de pelo y clavándole chinchetas por todo el cuerpo.

 Johnny y Deby se sometieron al detector de mentiras. Deby lo pasó, pero John no. La policía estatal junto con la local nos enseñó el resultado diciendo, “Usted ha fallado, así que ha tenido que haber sido usted.” Yo no podía entender por qué él había fallado en la prueba. Yo nunca había visto ningún rasgo de violencia ni de nada en John.

 Los agentes de policía me decían que había sido él y yo no lo podía creer. Para mí no tenía ningún sentido, ¿sabes? Pero empecé a cuestionármelo y a intentar comprender todo. En el juicio, John y Deby fueron representados por abogados de oficio. Uno de los abogados no quería utilizar el ataque del perro como defensa. El otro abogado vino a mí y me dijo, “Mire, no podemos insistir en lo del ataque del perro.

 El fiscal del distrito había amenazado con que iba literalmente a machacarnos y que no había nada que demostrarse que le había atacado un perro y que no tenía nada a lo que agarrarse. Los fiscales describieron a John como un padre enfurecido que se había enfadado con la niña, había perdido los nervios, había abusado de ella y la había asesinado.

 Deby fue descrita como una mujer destrozada y temerosa de que su marido no pudiera hacer nada al respecto. el informe de la autopsia, confirmando que la niña había sido asesinada y los sospechosos objetos encontrados en la casa como posible causa de las heridas fueron presentados como pruebas. Allí estábamos sentados escuchando su versión sobre cómo creían que había tenido lugar el crimen.

 Era un caso horripilante. Es espantoso imaginárselos cogiendo a su pequeña hija y haciéndole una cosa así. El abogado de oficio del padre de la niña solicitó al juez más tiempo para entrevistar a los testigos de la acusación y también solicitó fondos para contratar a su propio médico forense. Ambas peticiones fueron denegadas.

Un químico de la defensa testificó que la primera prueba del cuchillo de John en el que se había encontrado sangre era conjetural. Un análisis posterior demostró que no se trataba de sangre humana y tampoco se encontró sangre en el rizador de pelo, ni en las chinchetas ni en los pins. La posibilidad de que la niña hubiera sido atacada por un perro no llegó a presentarse ante el jurado.

 En las conclusiones, uno de los abogados de la defensa admitió que había sido un asesinato, que la niña había sido asesinada por alguien. Dijo, “Fue asesinada. No sé quién lo hizo, pero no hay pruebas de que el asesino fuera mi cliente. El jurado declaró a John y a Deby culpables de asesinato y fueron condenados a cadena perpetua.

Yo sabía que Deby y yo éramos inocentes y no estaba dispuesto a dejar de luchar hasta encontrar a alguien que demostrase que éramos inocentes. Los años pasaban y la gran preocupación de Devil Lables y John Miller era su hija mayor que estaba viviendo en una casa de acogida. La otra preocupación era encontrar la forma de demostrar su inocencia.

 Johnny y Deby mantenían en firme que la niña estaba jugando fuera y que iba desnuda porque aquel día hacía mucho calor. Creían que uno de los perros había atacado a la niña mientras dormía. A la hora de comer, cuando se pusieron a buscar a la niña, vieron que los perros estaban agitados. John siguió a los perros al interior del bosque y encontró a la niña sangrando abundantemente por una herida en la pierna.

John declaró que a la niña le había dicho que habían sido los perros antes de que perdiera el conocimiento, pero el forense que realizó la autopsia dictaminó que se trataba de un homicidio. El abogado defensor Robert Ardis fue designado para presentar la apelación. Robert Ardis es uno de esos abogados que te devuelve la fe en la justicia.

 Tiene un buen corazón. Nunca deja de indagar hasta que llega donde quiere llegar. Buscando pruebas en el juzgado, Ardis encontró cientos de fotografías de las heridas de la niña. La mayor parte eran fotos de la autopsia que habían sido presentadas al jurado durante el juicio. Pero también había un grupo de fotos que le hicieron a la niña nada más a entrar en urgencias.

 Eran fotos que no habían sido presentadas al jurado y no se sabía si los anteriores abogados defensores de John las habían llegado a ver. Cuando Arvis comparó los dos grupos de fotos, descubrió un detalle asombroso. Las herbidas de la pierna de la niña eran diferentes. En las fotos parecía que había habido un perro involucrado en la muerte.

Hardis envió estas fotos a un médico forense del Instituto de Medicina Forense de Dallas. Tras estudiar las fotos, este dijo que la niña había sido agredida por un perro. Me dijo, “Te aseguro que si se trata de dientes de un perro.” Hemos comprobado como los dientes de un perro coinciden exactamente con las heridas que tiene en la parte de la pierna de donde la mordieron.

El drctor Denis Heisen es odontólogo forense y admite que las mordeduras de animales a veces son difíciles de identificar porque los animales suelen desgarrar la carne más que comerla. Cuando tienes que determinar si una herida se debe a una mordedura o no, es necesario estudiar toda la situación para ver si hay otras pistas posibles y si es realmente una mordedura.

Pero si los perros causaron la herida de la niña en la pierna, ¿cómo es que no lo vieron los primeros médicos forenses? La respuesta es obvia. La herida no era la misma en la autopsia, porque el cirujano la había limpiado y recortado con un escalpelo en el intento de curarla y salvarle la vida a la niña.

 El nuevo equipo de forenses observó que muchas de las marcas en la espalda de la niña formaban cuatro líneas paralelas que, sin duda, correspondían a las cuatro uñas de la pata de un perro. Aquí se ve la marca de una pata, aquí se ve otra. Tengo entendido que mientras la persona está viva, esas marcas de la pata de un animal no se ven.

 Pero cuando la niña está boca arriba en el quirófano y muere en la mesa de operaciones, la sangre se acumula en esos sitios, por lo que se puede ver claramente que eran marcas de una pata de perro. Por fin había esperanzas para un nuevo juicio. Tras haber pasado 5 años en la cárcel por el asesinato de su hija, John Miller y Devil Lovless, por fin habían conseguido pruebas que demostrarían su versión, que uno de los perros había agredido y matado a la niña.

Su nuevo abogado, Robert Ardis, también encontró una declaración por escrito de una mujer que había visto a los perros de Johnny Depar a tres personas distintas en tres ocasiones diferentes. Ella se lo dijo al sherifff y al sherifff le dijo, “Ah, estarían jugando.” Pero la mujer no fue llamada a declarar en el primer juicio.

 Con la prueba en su mano, Ardí solicitó un nuevo juicio basándose en que John Miller y David Lovless no habían sido representados adecuadamente en el primer juicio. Curiosamente, el primer abogado defensor de John Miller lo admitió. Aunque Paul Cheirbwood ya había fallecido, declaró en favor de Johnny Depp en una primera vista, recordando al tribunal que él había solicitado y se le había negado el acceso a los testigos de la acusación antes del juicio y que también se le negó la petición de contratar a un forense independiente para analizar las pruebas. Siempre

habían dicho que ellos no eran culpables del crimen del que se les acusaba. La oficina del fiscal no hizo comentarios sobre la acusación de que algunas fotografías del caso habían sido ocultadas a la defensa en el primer juicio. En 1993, un juez sobreselló el caso contra John Miller y David Lless sobre la base de las abrumadoras pruebas a favor de la pareja.

 Después de cinco largos años, al fin fueron puestos en libertad. La investigación que hizo la policía fue muy deficiente. No aceptaron la teoría de los perros. No lo estudiaron a fondo. No me lo podía creer. Me daba como miedo porque llevaba casi 5 años allí encerrada. Ni siquiera sé cómo explicarlo. Felicidad por volver a casa y porque iba a ver a mi otra hija.

El estrés y las tensiones sufridas en la prisión les pasó factura. Cuando fueron puestos en libertad, John y Devy se separaron. Había perdido 5 años de no estar con mi hijo. Con mi hija y con Deby ya no estaban. Baby se había ido porque había encontrado otro hombre en su intento de buscar ayuda.

 Así que cuando salí de la cárcel, mi vida ya estaba destrozada. Una mala investigación y con malos científicos. Fue realmente espantoso. Es algo que podría ocurrirnos a cualquiera de nosotros. Pensar en la injusticia de todo lo que nos habían hecho. ¿Cómo nos habían crucificado por un crimen que no habíamos cometido? Y después simplemente no comprendo por qué lo hicieron.