MASACRE de Dachau – EJECUCIÓN BRUTAL de guardias NAZIS por la liberación de Dachau 

 

 

Domingo 29 de abril de 1945, una semana antes  del final de la Segunda Guerra Mundial en Europa.   La 45ª División de Infantería del Séptimo  Ejército estadounidense libera Dachau,   el primer campo de concentración  regular construido por el gobierno nazi.  Los soldados americanos huelen no sólo excrementos  humanos, sino también cuerpos en descomposición,   lo que provoca que muchos de  ellos lloren o vomiten.

 Además,   encontraron más de 30 vagones de ferrocarril  llenos de cadáveres y a 30 mil supervivientes   en un estado de demacración extrema,  tanto que parecían esqueletos andantes. La gran mayoría de ellos estaban  gravemente enfermos. Muchos morirán   por tifus e inanición durante los meses  siguientes a la liberación del campo. 

Los militares americanos, conmocionados  y furiosos, así como los prisioneros que   sobrevivieron a años de humillaciones y abusos  por parte de sus verdugos nazis, quieren venganza,   y su brutal respuesta está por llegar. Después de que Adolf Hitler fuera nombrado   Canciller de Alemania el 30 de enero de 1933,  los nacionalsocialistas utilizaron una serie de   medidas de terror para implantar, poco  a poco, una dictadura en todo el país. 

El principal objetivo de los primeros campos de  concentración de la década de 1930 era encarcelar   e intimidar a los líderes de los movimientos  políticos, sociales y culturales que los nazis   consideraban una amenaza para la supervivencia  y expansión del régimen. En estos campos,   los prisioneros vivían atemorizados por  la terrible violencia que ejercían las SS. 

El primer campo de concentración creado por  los nazis fue Dachau, situado cerca de Múnich,   en marzo de 1933. El 22 de marzo, este  lugar recibió a sus primeros prisioneros.  En octubre de ese mismo año, el comandante de  Dachau, Theodor Eicke, introdujo un sistema   de horribles castigos para los presos que  cometían leves ofensas.

 De esta manera,   Eicke se aseguró de que Dachau sirviera de  modelo para todos los campos de concentración   futuros. También se convirtió en un centro  de entrenamiento o “escuela de violencia   “para los guardias de las SS que, más tarde,  trabajarían en otros campos de concentración.  Durante el primer año, Dachau tuvo capacidad  para albergar 5.000 prisioneros.

 Al principio,   los internos eran principalmente  comunistas alemanes, socialdemócratas,   sindicalistas y otros opositores políticos  al régimen nazi. Sin embargo, con el tiempo,   también fueron internados en Dachau testigos  de Jehová, romaníes, sinti, homosexuales,   delincuentes reincidentes y los llamados  “asociales”, es decir, aquellas personas   que el régimen encarcelaba porque no podían  o no querían encontrar un empleo remunerado. 

Durante los primeros años, fueron relativamente  pocos los judíos internados en este campo   de concentración. Los hebreos que fueron  enviados a este lugar pertenecían a alguno   de los grupos mencionados o habían violado  las Leyes de Nuremberg de 1935. Estos códigos   trataban la cuestión racial en la ideología nazi.

A principios de 1937, las SS, con la mano de obra   de prisioneros, comenzaron la construcción de un  gran complejo en los terrenos del campo original,   destruyendo la antigua fábrica de munición, la  cual se encontraba en terribles condiciones.  Esta obra concluyó oficialmente a mediados de  agosto de 1938, permaneciendo, sin más cambios,   hasta el final de la guerra en 1945.

El número de presos judíos en Dachau aumentó   debido al incremento de su persecución.  Los días 10 y 11 de noviembre de 1938,   tras la Noche de los Cristales rotos, cuando las  SA nazis, junto con la población civil alemana,   saquearon hogares, negocios, sinagogas,  hospitales y escuelas judías, se enviaron   a casi 11.

000 judíos al campo de concentración  de Dachau. La mayoría de estas personas fueron   liberadas después de estar encarceladas entre unas  semanas y unos meses, tras demostrar que muchos   de ellos pretendían emigrar de Alemania. Dahau estaba dividido en dos secciones:   la zona del campo y la zona de los crematorios.  La zona del campo constaba de 32 barracones,   incluido uno para los sacerdotes  encarcelados por oponerse al régimen   nazi y otro reservado para experimentos médicos.

La administración del campo estaba situada en la   entrada principal. Este sector tenía edificios  con cocina, lavandería, duchas y talleres. Sin   embargo, la estructura más importante era el  bunker. La detención en el búnker era un método   que permitía a las SS aislar a los prisioneros  rebeldes y desafiantes de los otros presos.  

Estaban sometidos a largos confinamientos,  a torturas y, finalmente, a la muerte.  El patio entre la prisión y  la cocina central se utilizaba  para la ejecución sistemática de reclusos. Una valla electrificada de alambre de espino,   una zanja y un muro con siete torres  de vigilancia rodeaban el campo. 

Tras el inicio de la Segunda Guerra  Mundial el 1 de septiembre de 1939,   las condiciones de vida de los prisioneros del  campo de concentración de Dachau empeoraron   drásticamente. Las pésimas condiciones de trabajo,  la escasez de raciones y la falta de higiene   provocaron un aumento de la mortalidad.

A partir de 1940, cada vez más reclusos   fueron transportados al campo de  concentración de Dachau desde los   países ocupados por las fuerzas armadas alemanas. La zona del crematorio se construyó junto al campo   principal en 1942. Este nuevo crematorio  incluía una cámara de gas. Sin embargo,   no hay pruebas concluyentes de que esta cámara de  gas se utilizara para asesinar a seres humanos.  

En su lugar, los prisioneros eran sometidos a  la llamada “selección”. Todos aquellos que eran   considerados demasiado enfermos o débiles para  seguir trabajando, eran enviados al centro de   exterminio por “eutanasia” de Hartheim, cerca  de Linz, en Austria. Más de 2.500 prisioneros   de Dachau fueron asesinados en las cámaras de  gas de Hartheim.

 Asimismo, se llevaron a cabo   ejecuciones masivas por fusilamiento, primero en  el patio del búnker y, más tarde, en un campo de   tiro especialmente diseñado por las SS. Miles de  presidiarios fueron asesinados allí, incluidos   al menos 4.000 prisioneros de guerra soviéticos  tras la invasión de la Unión Soviética en 1941. A partir de 1942, los médicos alemanes comenzaron  a realizar experimentos clínicos con los presos de   Dachau.

 Médicos y científicos de la Luftwaffe -la  Fuerza Aérea Alemana- y del Instituto Experimental   Alemán de Aviación llevaron a cabo ensayos de  gran altitud e hipotermia, así como pruebas para   comprobar métodos de potabilización del agua  de mar. Estos esfuerzos tenían como objetivo   ayudar a los pilotos alemanes que realizaban  bombardeos o que eran derribados en aguas heladas.  

Los científicos alemanes también llevaron a cabo  experimentos para probar la eficacia de productos   farmacéuticos contra enfermedades como la malaria  y la tuberculosis. Cientos de prisioneros murieron   o quedaron permanentemente discapacitados  como resultado de estos experimentos. Los prisioneros de Dachau también fueron  empleados para realizar trabajos forzados.  

Eran empleados para hacer funcionar  el campo, en diversos proyectos de   construcción y en pequeñas industrias artesanales  establecidas en el campo. Hicieron carreteras,   trabajaron en canteras y drenaron pantanos.  Todo ello en condiciones terribles.  Durante la guerra, los trabajos forzados de  los prisioneros de los campos de concentración   adquirieron cada vez más importancia  para la producción de armamento alemán. 

En el verano y otoño de 1944, para  aumentar la producción militar,   se establecieron campos satélite por todo el  sur de Alemania. Estos centros estaban bajo la   administración de Dachau. Sólo aquí, había unos  140 subcampos, donde los prisioneros trabajaban   casi exclusivamente en fábricas de armamento. 

Miles de ellos trabajaron hasta la muerte. A medida que las fuerzas aliadas avanzaban  hacia Alemania, los nazis empezaron a trasladar   a los prisioneros de los campos de concentración  cercanos al frente para evitar, de estar manera,   la pérdida de sus convictos. Los evacuados de