El sonido de la madera golpeando la espalda del hombre resonó por [música] toda la plaza de Parral. Era un sonido
que Chihuahua jamás olvidaría. Sonido de madera contra carne, sonido de
humillación pura, sonido que hacía hasta los cactos parecer temblar de vergüenza.

Miguel Herrera, 53 años, vaquero que conocía cada palmo del desierto por su
nombre, hombre que había criado ganado para el coronel Ignacio Valenzuela durante 27 años sin faltar un solo día.
Manos callosas de tanto lazo, [música] espalda curvada de tanto sol, corazón
limpio como agua de manantial. Su crimen, pedir los 300 pesos que el
coronel le debía por 6 meses de trabajo honesto. El coronel Valenzuela no solo
negó el pago, hizo algo que [música] ni el [ __ ] haría. ordenó que sus secuaces
amarraran a Miguel Herrera a una canga de bueyes. Esa pieza pesada de madera
que se coloca en [música] el cuello de los animales para jalar la carreta, 50 kg de madera cruda, y lo obligó a
caminar por la plaza principal de Parral, en pleno mediodía bajo el sol abrasador de Chihuahua, mientras todos
miraban. “Ya que trabaja como buey, que cargue [música] como buey!”, gritaba el
coronel riéndose con su vaso de tequila en la mano. Miguel cayó tres veces. Las
tres veces los secuaces del coronel lo levantaron a latigazos. Las mujeres de
la plaza lloraban. Los hombres bajaban la cabeza, humillados por no [música] poder hacer nada. Los niños preguntaban
a sus madres por qué ese señor estaba siendo tratado como animal. Y el coronel, el coronel se reía, se reía
tanto que tuvo que apoyarse en el poste de la [música] plaza. Lo que el coronel Ignacio Valenzuela no sabía era que
alguien miraba todo desde el segundo piso de la [música] cantina La esperanza. A través de la ventana
empolvada, un par de ojos oscuros observaba cada detalle, cada latigazo,
cada risa, cada lágrima que corría por el rostro sudado de Miguel Herrera.
Panchoilla no parpadeó ni una sola vez durante los 40 minutos que duró la
humillación. Cuando finalmente quitaron la canga de Miguel y lo dejaron desmoronarse en el suelo como costal de
maíz, Villa se apartó de la ventana, tomó un trago de mezcal, acarició
[música] el Winchester 3030 que descansaba contra la pared y dijo solo
tres palabras a Fierro, su brazo derecho que estaba a su lado. [música] Esta noche, compadre, agárrense, compadres,
que esta historia les va a hervir la sangre. Pero antes de empezar vamos a hacer un trato. Va. Dale like a este
video para ayudar a este contador de historias a seguir trayendo las leyendas
verdaderas de la Revolución Mexicana. [música] Es rapidito, no cuesta nada y
hace toda la diferencia para que más raza conozca estas historias de nuestro norte bravo. Y la suscripción. Órale,
dale al botoncito rojo, activa la campanita, que todos los días hay historia nueva con sangre, coraje y
justicia, del modo [música] que solo México sabe hacer. El norte no olvida, compadres, y nosotros tampoco olvidamos
a quien acompaña [música] estas pláticas. Ahora acomódense ahí que les voy a contar derechito cómo fue que
todo empezó. Ahora, presten atención a cada detalle que voy a contar, porque
esta es una historia que pone los pelos de punta. Para entender bien esta historia, hay que volver al principio
del día, al momento exacto en que el destino del coronel Valenzuela quedó
sellado, aunque él todavía no lo supiera. Era 15 de marzo de 1914,
Parral, Chihuahua. La ciudad despertaba como cualquier otra mañana del desierto,
sol naciendo como bola de fuego, aire seco quemando las narices, polvo dorado
bailando en las calles [música] de tierra. El coronel Ignacio Valenzuela era el hombre más poderoso de la región,
dueño de tres haciendas que se extendían por más de 20,000 hectáreas, criador de
ganado, plantador de algodón y lo que más importaba, aliado directo del
general [música] Victoriano Huerta. El dictador que había asesinado a Francisco Madero y tomado el poder en México.
Valenzuela no era solo rico, era cruel con el placer de quien saborea cada gota
de sufrimiento ajeno. Tenía fama de pagar menos de la mitad de lo que debía a los trabajadores, de violar a las
hijas de los campesinos cuando le daba la gana, de mandar azotar a cualquiera que se atreviera a reclamar. Esa mañana
específica, Valenzuela [música] despertó de mal humor. La cosecha de algodón
había sido pobre. Los precios [música] estaban bajos y peor, había rumores de
que Pancho Villa y su división del norte se acercaban a la región. Villa escupió
el nombre como si fuera veneno. Ese bandido hijo de la chingada cree que puede dar órdenes en el norte. Vamos a
ver cuánto dura cuando vengan los federales de Huerta. El coronel no sabía que Villa ya estaba en Parral, hospedado
discretamente en la casa de una viuda que odiaba [música] a los federales, tanto como Villa odiaba la injusticia. A
las 9 de la mañana, Miguel Herrera reunió valor. 27 [música] años sirviendo al coronel, 27 años de
trabajo honesto. Su hijo mayor [música] estaba enfermo, necesitaba el dinero
para el médico. Caminó hasta la hacienda principal. se quitó el sombrero respetuosamente y pidió solo lo que era
suyo por derecho. Don Ignacio, vengo [música] con todo respeto a pedir mis 6
meses de salario. Mi hijo está enfermo y cállate.
El coronel ni lo dejó terminar. Tienes el descaro de venir aquí a cobrarme. Tú
que trabajas en mis tierras, comes de mi ganado, bebes de mi agua. Pero don
Ignacio, es solo lo que me debe por contrato. La bofetada llegó tan rápido
que Miguel ni la vio. [música] La boca sangró, el sombrero voló lejos.
Contrato. El coronel se rió. El indio ignorante cree [música] que el papel significa algo. Te voy a enseñar lo que
significa cuestionar mi poder. Fue cuando llamó a los secuaces, fue cuando
ordenaron [música] traer la canga de bueyes. Fue cuando comenzó el espectáculo de humillación
[música] que haría hervir de rabia a todo el norte de Chihuahua. Como decía mi abuelo, compadres, cuando un hombre
poderoso abusa [música] de un hombre humilde, no son dos hombres peleando, es el infierno entero contra el cielo. Y el
cielo tiene paciencia, pero tiene límite. Mientras Miguel Herrera era arrastrado a la plaza, tres hombres
News
Hacendado Escupió en la Cara del Joven Villa Frente a Todos…y PAGÓ con Sangre 5 Años Después
El sol de julio caía como fierro en brasa sobre la hacienda la esperanza allá en las tierras de Chihuahua,…
“Come del suelo”, dijo el patrón a la anciana pobre — Villa lo hizo tragarse su orgullo
Bienvenido al canal Cuentos de Villa. Dinos desde dónde nos estás escuchando, compadre. Déjanos tu like y agárrate, porque lo…
Le Advirtieron a Pancho Villa Que No Entrara a Ese Pueblo — Y Entró De Todos Modos
¿Qué tal, amigos? Bienvenidos al canal. Si les gusta la historia, denle like y cuéntenos en los comentarios desde dónde…
No Soy Bonita —Susurró Ella— El Vaquero Respondió: —Está bien… Necesito Honestidad, no Ostentación.
“No soy bonita”, susurró ella, sin levantar la mirada. El polvo del camino se le había metido en las pestañas…
El Hijo del CORONEL Humilló a Pancho Villa en la Fiesta – Y Descubrió Demasiado Tarde Quién Era
Esto sucedió en Chihuahua, compadre. En un lugar donde el polvo no era solo polvo, era memoria enterrada bajo años…
EL MILLONARIO VOLVIÓ PARA VER A SUS HIJOS… PERO LO QUE ENCONTRÓ CAMBIÓ LA VIDA DE LA FAMILIA
El millonario regresó para sorprender a sus hijos, pero lo que encontró lo cambió todo en la vida de la…
End of content
No more pages to load






