Sin pensarlo dos veces, él ayudó a una mujer desconocida a evitar perder su vivienda, sin saber que ese acto aparentemente simple abriría la puerta a consecuencias inesperadas que transformarían su destino y revelarían una verdad oculta sobre ella profunda.

Señorita Angi Cortés, buenos días.   Vengo en representación del banco como auditor  de cumplimiento. Estamos aquí para informarle del   inicio del proceso de embargo por incumplimiento  de su crédito hipotecario. Embargo. No, no,   no. Eso tiene que ser un error. Señores, adelante,  por favor. Concho, señor. Perdón, un momento.

No, no, no, no. Por favor, esperen un  momento. Señor, yo he estado pagando. No,   no sé qué está pasando. Mide, sé que es un proceso  difícil, pero no estoy aquí para incomodarla.   Estoy aquí para prigar el cumplimiento. Y en  el sistema del banco no se refleja un solo   pago suyo en los últimos meses. Señor, eso no es  cierto. Yo no soy una persona irresponsable.

 Mire,   esta casa es lo único que yo tengo. ¿Cómo no voy  a pagarla? Además han enviado notificaciones de   mora, correos, notificaciones físicas y no hemos  recibido ninguna respuesta de su parte. No, no,   no. A mí no me ha llegado ninguna notificación,  ni siquiera una carta, un correo, nada. Mire,   señor, si yo hubiera sabido que hay un  problema, hubiera asistido de inmediato.

Eh, por favor, mire, yo tengo los comprobantes de  todos los pavos que yo le he hecho a esta casa.   Por favor, si es así, está bien. Tráiganos. Aquí está.   Últimos movimientos registrados hace 4 meses.  Para el sistema Angi Cortés es una amorosa total y en la realidad es una cliente que pagó   cada centavo confiando en un  sistema que jamás la protegió.

Los pagos sí entraron, pero no donde debían.  Primero pasaron por una cuenta puente,   después a mi cuenta personal limpio y sin dejar  ningún rastro, exactamente como lo planeamos. Ella sigue creyendo que todo está en orden,  pero lo que no se imagina es que está a punto   de perder su casa. De hecho, hoy envía a Pablo  para que haga el embargo.

 Hoy mismo, al igual que   las demás, esa casa va a ser nuestra. Pobres  deudores, hipotecan sus casas por necesidad.   esperando ayuda. Pero lo que no se imaginan  es que nosotros les quitaremos todo y encima   los dejamos con deuda. ¿Sabes  qué? Hay algo que no me convence. Pablo. Sí. Él no es un auditor  cualquiera. Él no es como los demás.  

No solo vino a firmar y ya, sino que  también está buscando y preguntando. Y eso,   eso no me gusta para nada. Los hombres como  él piensan que pueden cambiar las reglas,   pero al final siempre terminan obedeciéndolas.  Y si no se reemplaza. Recuerda que yo soy el   jefe de operaciones de este banco.  Tiene razón. y él un simple auditor.

Estos comprobantes no parecen falsificados. ¿Por qué no lo son,  señor? Yo jamás metería en algo así. Mire,   ahí está cada depósito de cada mes. No sabe  cuánto yo me he esforzado para no fallar. El problema es que nada de  esto aparece en el sistema   del banco. Ilegalmente lo que no está registrado no existe.

Entonces, ¿de qué sirve que yo haya  cumplido? ¿De qué sirve que yo haya   hecho las cosas bien para que  a la final me quiten mi casa? Por favor, no no puede sacar mis  cosas. Mire, señor, se lo ruego,   detenga esto. Solo necesito tiempo  para demostrar que sí pagué. Señores,   señores, detengamos todo un momento,  por favor. Gracias.

 Mire, señorita Angi,   escúchame bien. Yo no puedo ignorar una orden  de embargo porque estaré incumpliendo la ley,   pero tampoco puedo proceder cuando hay  indicios de que algo anda mal y esto anda mal. Entonces, me me va a ayudar. Lo que puedo hacer es detener  el embargo de forma temporal,   solo de forma temporal, hasta que usted  demuestre y todo esto es horrible.

 Gracias,   de verdad, muchísimas gracias. No sabe lo  que esto significa para mí. Todavía no me   lo agradezca. Tiene poco tiempo, muy poco. Yo  lo voy a demostrar. cueste lo que me cueste. Entonces, no perdamos más el tiempo. Vamos al  banco. Vamos, señores. Tu queda suspendido hasta   nuevo aviso. No toquen ni muevan nada. Y las cosas  que ya sacaron, vuélvanlas a ingresar, por favor.

Licenciado Diego, ¿cómo está?   Necesitamos revisar un caso inmediatamente. La  señorita Angi Cortés, yo estaba revisando su   embargo, pero ella asegura tener todos los  pagos a tiempo y tiene los comprobantes. Ese caso ya fue revisado. Por algo se emitió la  orden de embargo. Señor, yo no he dejado de pagar.  

Mire, tengo todos los recibos de cada  mes. Yo no estoy pidiendo nada regalado,   solo que revisen bien. Pablo, este tipo de situaciones son más comunes  de las que parecen. Las personas a veces cuando   se sienten presionadas presentan documentos  que no siempre son válidos. Con todo respeto,   estos documentos no parecen falsificados. Hay  demasiada consistencia en fechas y en htos.

¿Acaso estás cuestionando el sistema  del banco? Estoy diciendo que hay   una irregularidad y que antes de ejecutar un  embargo deberíamos descartarla completamente. Está bien. Vamos a revisarlo nuevamente. Amén. Ahí lo tienes. Cero pagos  registrados en los últimos meses. No, no, no, eso no puede ser.  Yo vine cada mes, hice fila,  

entregué el dinero, tengo los recibos.  ¿Cómo es posible que no aparezca nada? Eso siempre dicen los deudores. Señor, por favor, yo no soy una persona  que busca evadir responsabilidades. Esa casa yo la construí con mi familia.   No me lo pueden quitar por un  error que ni siquiera fue mío. No tiene sentido. Perdón.

 No pueden  existir comprobantes físicos tan claros   y al mismo tiempo ausencia total  en el sistema. Algo está fallando. Lo único que está fallando aquí es que usted  está dudando de una herramienta que ha funcionado   perfectamente durante años aquí en el banco.  Entonces, ¿qué hago? Díganme, ¿qué hago yo? Si   yo cumplo, ¿pueden castigarme por algo que yo no  hice? Aquí hay algo más. Y no pienso ignorarlo.

Pablo, acompáñame un momento  afuera, por favor. Sí, ven. Ah, por favor, no me dejes sola  en esto. Se lo ruedo. No lo voy a hacer directo contigo. Esos comprobartes  seguramente son falsos. Falsos. No tienen   apariencia de serlo. Están demasiado bien  estructurados. Por eso mismo. Mira, la gente   cuando está desesperada hace lo que sea para  sostener una historia.

 No es la primera vez que   veo esto, Pablo. Yo llevo años en este banco y tú,  bueno, tú eres nuevo, no tienes mucha experiencia,   así que solamente cumple las órdenes y realiza el  embargo. Si es que hay sospecha de fraude, se debe   llamar a la policía. Ese es el procedimiento  correcto. No, no, no, no es necesario llegar   a eso. ¿Por qué no? Porque estaríamos hablando de  problemas mayores.

 No creo que tú quieras que esa   señorita vaya a la cárcel. Así que mira, solamente  cumple con las órdenes que te di. Eso es todo. Que pague quien tenga que pagar. Pero es mejor  que venga la policía y sepamos cuál es la verdad   detrás de todo esto. No, no. Nosotros no nos  manejamos de esa manera. Si viene la policía,   estaríamos poniendo en riesgo el nombre del  banco y las personas, los clientes van a   dejar de confiar en nosotros. Y eso yo no lo  pienso permitir.

 Lo único que puedo hacer es retrasar el embargo si ella paga una cuota.   Haga una cuota. Así es, Pablo. Yo no puedo  cancelar una orden de embargo solamente por   suposiciones. Esa mujer debe demostrarme que está  comprometida con la deuda y si no se realiza el   embargo y sin quejas. Sí, está bien. Ayudémosle  así. Perfecto. Yo me encargo de informarle.

Algo no anda bien. ¿Está todo bien, Pablo? Eh, sí. Vivi, Vivi,  ¿conoces a una clienta? Angiei Cortés.   Sí, ella viene todos los meses a pagar su crédito.  Sí, es de las personas que poco se atrasa,   aunque se nota que le cuesta. ¿Estás segura? Sí,  completamente.

 Siempre viene con el dinero contado   y aún así es muy amable. Es de las personas que no  les gusta discutir. Hali, la supervisora de cajas,   la atiende personalmente. Gracias. Gracias, Vivi,  ayudaste mucho. Tengo un buen día. Compártes. ¿Qué pasó? Me dieron unas horas. Dicen que  si logro hacer un pago pueden reconsiderar   el embargo. Pero, pero yo ya no tengo dinero. Todo  el dinero que tenía Lodi cada mes.

 Vamos a dónde a   solucionar esto. Algo raro está pasando. Sospecho  que hay injusticia y yo no voy a permitir que algo   así suceda. No, mientras trabaja aquí. Gracias.  Pero yo no tengo dinero para cubrir otra cuota. Dimos de manera. No pierdas la p Vamos. ¿Qué pasó? ¿Para qué me llamaste? Pablo, sí es  un problema.

 Pero, ¿qué fue lo que pasó? ¿Qué fue   lo que hiciste? que por culpa de Pablo tuve que  darle unas horas más a Angi Cortés. Unas horas,   Diego. Después de todo lo que hicimos, ¿le das más  tiempo? No tuve otra opción. Pablo está empezando   a hacer demasiadas preguntas. Ese auditor se está  metiendo donde no le corresponde.

 Por eso mismo   no podemos cometer errores y mientras no tenga  pruebas, simplemente es un empleado más cumpliendo   órdenes. A mí no me interesa, Pablo. A  mí lo único que me importa es esa casa.   Esa propiedad vale el doble y no pienso perderla  por un descuido. A mí también eso es lo que me   interesa, que no se te olvide quién fue la idea.  Además, no vamos a perder esa cárcio.

 Esa mujer   no tiene donde conseguir el dinero, apenas  ha pagado lo básico. Así que dudo mucho que   pueda conseguir un monto adicional en unas  cuantas horas. No, no lo va a conseguir. Pero sabes qué, se me acaba de ocurrir algo. ¿Qué  vas a hacer? engañarla con una solución rápida,   aparentemente legal, pero que en realidad  nos entregue la propiedad sin que se dé   cuenta. Una sesión de bienes disfrazada  de ayuda. Exactamente.

 Tú encárgate de los   documentos y de los de venta también y yo  me encargo de convencerla. Dalo por hecho. Es casi nueva y funciona perfectamente.  Si gusta le puedo bajar el precio. No,   tranquila, me la llevo. Muchas gracias por su compra. A ti. Ya falta poco. Aquí traigo más cosas. No, no, no, no, no. Oye, aquí está. Tranquila, ya pasó. Gracias.

No, no, no, no. Se lo llevó todo. ¿Y ahora qué  voy a hacer? Infeliz. ¿Qué voy a hacer ahora? Yo   hipotequé mi casa para poder salvar a mi papá  y pagar el hospital. Y ahora voy a perder lo   único que me queda de él. ¿Por qué me pasan estas  cosas a mí? Angi, señorita Angi, míreme. No pierda   la fe. No va a perder su casa. Hay evidencia de  que usted sí ha pagado.

 Yo no voy a permitir que   se cometa injusticia. Yo voy a ir al banco. Voy a  pedir que nos den más tiempo de conseguir el pago,   que que haya otra forma de detener el embargo. De  verdad, ¿por qué me estás ayudando tanto, Pablo?   Porque sospecho que algo raro está  pasando y aunque necesito el trabajo,   mis valores son más importantes  que ese puesto.

 Gracias, de verdad,   muchísimas gracias. Vamos, vamos  al banco. Vamos a hablar. Vamos. Espérame un momento. Voy a tratar de retrasar el  embargo lo máximo posible. Está bien,   yo lo espero aquí. No te muevas, por favor. Señorita Angi, me informaron de su caso y  la situación está bastante complicada. No   sé cómo pasó, pero yo intenté ayudarla.

 Yo  misma fui a decirles que usted vino mes a   mes a realizar sus pagos. Ah, pero no me  creyeron porque soy una simple empleada.   De todas formas, muchas gracias por tratar de  ayudarme. Pero quizás no todo esté perdido. ¿A   qué se refiere? Hay una nueva alternativa, una  reestructuración de la deuda. Reestructurar, sí,   es una nueva oportunidad que le brinda al banco.

  También se reorganizan los pagos, la presión se   reduce inmediatamente y lo más importante es  que el embargo se detierra. De verdad, así es,   pero tenemos que proceder inmediatamente porque  no podemos dejar que el proceso avance más. Mire, yo no entiendo mucho de esto. Tranquila,  para eso estamos nosotros, para ayudarla.   Solamente tiene que firmar aquí, aquí y  aquí. Y con eso su casa estaría protegida.

Angi, espera. ¿Qué es esto?  Es una reestructuración de   la deuda para ayudarla. No temmes nada todavía,   Pablo. Solo estoy intentando ayudarla. Sí,  gracias, pero hay una opción más segura. ¿En serio? Sí. Debes reunir todos los  comprobantes. Todos. Los presentamos frente   a una junta de accionistas.

 Si logramos  demostrar que usted ha pagado a tiempo,   nos otorgará una prórroga en embargo. Todo hasta  que se realicen las averiguaciones necesarias.   Yo tengo todo en mi casa. Perfecto. Vaya por  ellos. Ahora regreso. No me demoro. Gracias.   ¿Por qué siempre tienes que intervenir en  todo? Perdón, dijiste bro. Nada. continúa. Mayo, abrilo.

Aquí están todos. Este este fue el mes cuando  mi papá estuvo en el hospital. Papá, te prometo que voy a recuperar  la casa. Le voy a dar por vencida. Señorita Angi, qué bueno que la encuentro. Justo  vení a buscarla. a buscarme. Sí, lo que pasa   es que Pablo me pidió que viniera a buscar los  recibos para poder presentar su caso.

 Necesita   revisarlos inmediatamente. Sí, justamente voy para  allá. Se los voy a entregar directamente. Eh, no,   no se preocupe, me los puede dar a mí. Lo  que pasa es que Pablo está organizando todo   contra reloj. No quiere que usted pierda tiempo.  Entiendo, pero la verdad prefiero entrégalos yo,   así me aseguro de que lleguen completos. Claro,  la entiendo.

 Eh, Pablo también me pidió que   necesita otro documento. Las escrituras  de su casa. Las escrituras. La verdad,   él no me dijo eso. Claro, es que él me lo  pidió a mí. Lo que pasa es que necesita las   escrituras para poder respaldar las propiedades  ante la junta. Sin eso, el caso perdería fuerza. Está bien, voy a buscarlas. Hagamos  algo más práctico.

 Usted regresa por   las escrituras y yo le llevo  los recibos a Pablo. Señorita,   ¿usted está segura que Pablo le dijo eso?  Completamente segura. Solo intentamos ayudarla. Está bien. Por favor, entrégueselos  directamente. Sí. Claro que sí, no se preocupe. ¿Confiaste en la persona equivocada? Pi, necesito tu ayuda urgentemente. Sí, dime,  Pablo.

 Tal vez puedes conseguirme el historial   de estado de cuenta de Angi completo todo. Sí,  dame un momento, ahora te los imprimo. Gracias. Listo, ahora te lo explico.  Gracias, Vivi. Gracias. Angi no llega. No sé qué pasó. Debería estar aquí. Le habrá pasado algo malo. Ya los tengo. Señorita Angi, señor, ya tengo las escrituras.  

Estoy reuniendo todo lo necesario. Perfecto.  Entréguen el pago pendiente, por favor. No lo tengo. Bien, entonces entréame los  comprobantes para presentar en la junta   tal como solicitó Pablo. Los comprobantes.  Yo se lo envié a Pablo con su compañera. ¿Con   qué compañera? Señorita Angiei, ¿qué pasó? Los  comprobantes. Nunca fue al banco.

 Está tratando   de engañarnos. ¿Tiene o no los recibos? A ver, yo  envié los recibos con su compañera, me dijo que   los necesitaba inmediatamente y que ella los  iba a entregar. ¿Qué compañera? La señorita,   la supervisora Hley. La supervisora  Hley no sale de su oficina. Mire,   no nos engañe. No tiene ni el pago ni  los comprobantes.

 Porque ahora que le   pedimos todo, resulta que no los tiene. Qué  coincidencia. No, proceda con el embargo. No, perdón. No voy a proceder con un embargo  en donde evidentemente hay irregularidades. Usted no está aquí para pensar, sino para obedecer  órdenes y también para asegurarme de que se cumpla   la ley. Si no procede con el embargo, queda fuera  del banco. No, no, no, no lo haga, por favor.

Voy, voy a aceptar el embargo. No, no es justo,  Angi. Usted ha realizado todos los pagos a tiempo.   No puedo, no puedo vivir con la culpa que te  despidan por ayudarme. No puedo. Perfecto,   entonces no perdamos más el tiempo. Vamos  al banco a firmar los papeles. Pablo,   encárguese de sacar todas las  pertenencias de la señorita.

Gracias, gracias por tratar de ayudarme. No, no, no es justo. Han pena que se vaya a perder la  casa. Ya no se puede hacer nada.   En realidad existe una alternativa más viable. Otra alternativa. Sí. Antes de que se ejecute  el embargo, usted podría vender la propiedad.

¿Cómo puedo hacer eso? Déjenme le  explico. Si el banco ejecuta el embargo,   la casa se remata por debajo de su  valor y aún así, eso no garantiza   que su deuda quede saldada. Usted podría  perder la casa y queda debiendo dinero. Seguir debiendo. Pero, pero yo no tengo dinero  para pagar. A eso mismo iba.

 Si usted vende   voluntariamente, el comprador paga en efectivo.  Con ese dinero usted puede cubrir las cuotas   atrasadas y solamente tendría que encargarse  del saldo restante. Así no lo perdería todo. Pero yo no conozco a nadie  que quiera comprar la casa.   Yo sí. Hay un interesado dispuesto a  comprar de inmediato. De inmediato.

Está bien, acepto. Perfecto. Permítame un momento. Ven a mi oficina. Sí, es el momento. Ahora solamente esperemos unos minutos. Sí. ¿Qué pasó? Dime. Aquí tengo lo que me pediste,  el estado de cuenta completo. Vean. Gracias. No, no, esto no está bien. ¿Pasa  algo, Pablo? Los pagos sí existen,   pero nunca llegaron la cuenta del crédito.

  Y entonces están redirigidos todos a otra   cuenta. ¿Es eso posible? Sí. Alguien lo  está haciendo desde dentro del banco. ¿Quién? Nadie. Gracias,  Viv. Yo me encargo. Gracias. Sí, ya voy para allá. Bueno, demasiado fácil. Aquí están todos los recibos.

Como lo sospechaba, todos los depósitos en la cuenta de Han. Ese fue el plan. Hicieron esto para comprar esa propiedad, pero yo no voy a permitir que algo así pase. Buenos días, señor. Soy Pablo. Bien, ya tenemos aquí al interesado  en la propiedad. Fue usted. Ustedes   dos planearon esto para quitarme mi  casa. Yo le entregué mis recibos.

Pues así es la vida. A veces se gana, a veces se  pierde. Ni modo. Fueron tan injustos conmigo. Ay,   por favor, no te lamentes. Además,  mírate. Tú ni siquiera tienes para   pagar un préstamo. Es mejor que me  lo vendas. Ya, Diego, te lo explicó. Está bien, hagámoslo. Perfecto. Firme aquí y aquí. Alto, no firmes.

 Pablo, ¿tú qué  haces aquí? No lo voy a repetir   una vez más. Aléjate y lárgate de  mi oficina. No lo voy a hacer. Ah,   no. Entonces, ¿estás despedido? No,  no, no, no. Por favor, no lo despida.   Despreocúpese, Pablo. Todo va a estar bien.  Angi, esto no es justo y yo lo voy a detener. Tú no eres nadie para detenerme. Pero yo sí puedo. Ya revisé todo lo que me mostró Pablo,  los registros, las transferencias,   los depósitos. Estaban desviando pagos de  clientes, manipularon el sistema.

 Señor Dios,   usted no me diga nada, señores.  Van a tener que acompañarnos. A ver, no, no, no, no, no. A  ver, un momento, un momento,   un momento. Esto es un malentendido.  Sí. Todo lo que tenga que decir lo   explique en la comisaría. Vamos,  camionadas. Suéltenme, suéltenme, señorita Angi, su caso ha sido analizado.  Elembargo queda sin efecto. Ha sido anulado.  

Le pido mil disculpas por lo que le hicieron, pero  será compensada. Ya no me van a embargar. No, sus   pagos están al día. No tiene por qué preocuparse  de ellas. Gracias. Muchísimas gracias, Pablo.   Buen trabajo. Le felicito. Personas como usted  sostienen esta institución. Gracias, señor. Me   ofrezco voluntariamente a hacer una investigación.  No creo que al sea la única que pasó por esto.  

Lo haremos de inmediato. Cuento con su apoyo.  Pablo, muchas gracias por todo. Todo terminó. Cerramos esta historia, pero el camino sigue, así  que suscríbete y vuelve cuando lo necesites. Yes.