Se casó con su vecina de 9 años y MIRA COMO TERMINÓ…

Este es sin duda uno de los casos más insólitos e increíbles de toda la historia de Estados Unidos. En una mañana fría de enero de 1937, en un pequeño pueblo del condado de Hancock, Tennessee, dos personas sellaron un pacto que pronto trascendería su entorno. Charlie Jones y Eunis Winsted se casaron en una ceremonia sencilla, sin anuncios ni celebraciones, convencidos de que su matrimonio era apenas un hecho más en la rutina de la comunidad.

 Sin embargo, cuando ciertos detalles comenzaron a circular fuera de aquel entorno rural, la Unión despertó una reacción que nadie había previsto y que terminaría por sacudir a todo el país. Charlie Jess Jones nació alrededor de 1913 en Snedville, una pequeña comunidad rural del condado de Hancock, Tennessee, en la región de los montes apalaches.

hijo de agricultores, creció en un entorno donde la vida giraba en el trabajo del campo y la capacidad de sostenerse con lo que se producía en la propia Tierra. Hacia 1937 tenía unos 22 años, aunque algunos documentos posteriores indicaban que podría haber sido mayor, quizá 24 o incluso 26.

 Quienes lo conocieron lo describían como un hombre alto y delgado, trabajador, de carácter reservado y visiblemente incómodo cuando tuvo que enfrentar la atención pública. Jones era propietario de unas 50 acres de terreno montañoso y contaba con animales de trabajo y ganado, lo que en plena gran depresión lo convertía en una figura relativamente estable en una región donde la pobreza era habitual.

Su principal actividad era el cultivo de tabaco, uno de los pilares económicos de la zona. Pertenecía a una familia de tradición bautista, una corriente del cristianismo protestante muy extendida en el sur de Estados Unidos, que enfatiza una moral conservadora. En ese contexto rural y religioso, los matrimonios a edades tempranas no eran vistos como algo excepcional.

 Por otro lado, Eunis Blanch Winsted nació el 26 de septiembre de 1927 en la misma área rural cercana a Snedville. Era hija de Lewis Winsted y Marta Elizabeth Harris y creció en una familia numerosa y humilde, donde desde pequeñas las niñas asumían tareas domésticas y cuidados dentro del hogar. A los 9 años, Eunis era una niña inquieta y expresiva, pero con una educación prácticamente inexistente.

Solo asistió a la escuela durante dos días antes de abandonarla de manera definitiva. Según relatos recogidos posteriormente por la prensa, Eunice fue castigada físicamente por una maestra tras un episodio de mala conducta. Habría pisado el sombrero de un compañero. Hecho que llevó a su familia a retirarla de la escuela.

 Los periódicos de la época la describían como una niña de mejillas sonrosadas que pasaba con facilidad de la risa al llanto y cuya apariencia infantil contrastaba de manera evidente con el rol que pronto asumiría. Los matrimonios tempranos formaban parte del entorno familiar de Eunís. Su madre se había casado a los 16 años y su hermana mayor Ina a los 13.

 En una comunidad con pocas alternativas para las mujeres, la madre recordaba que Euniz decía desde pequeña que Charlie, el vecino mayor de edad, era suyo. En ese momento, sin embargo, nadie imaginaba que aquella frase infantil terminaría convirtiéndose en una unión real en tan corto plazo. Ambos vivían cerca, lo que hacía frecuente su trato cotidiano.

 En las comunidades rurales de los montes apalaches, durante la década de 1930, las relaciones personales solían surgir de la cercanía y de la convivencia diaria, más que de un cortejo formal. La gran depresión había profundizado la pobreza en estas zonas y el matrimonio era visto en muchos casos como una forma de asegurar estabilidad económica y social.

 Lo que comenzó como una relación infantil dentro de ese contexto local terminaría, sin embargo, adquiriendo una dimensión completamente inesperada. El 19 de enero de 1937, Charlie Jones y Eunis Winsted contrajeron matrimonio en una ceremonia sencilla realizada en un pueblo del condado de Hancock. El enlace fue oficiado por el predicador bautista Walter Lam, quien recibió un dó por la ceremonia, una suma modesta incluso para la época.

 Para obtener la licencia matrimonial, Charlie declaró que Eunis tenía 18 años, pese a que en realidad era mucho menor. El propio predicador reconoció después que la menor le había parecido demasiado joven, aunque no cuestionó la información presentada. En ese momento, el estado de Tennessee no establecía una edad mínima para contraer matrimonio, ni exigía autorización parental para menores.

 Este vacío legal, heredado de antiguas normas basadas en la pubertad como señal de madurez hacía posible este tipo de uniones sin que se rompiera la ley. La boda se mantuvo en secreto al principio. El día de la ceremonia, Eunís, de solo 9 años le dijo a sus padres que iba a salir a buscar o recoger una muñeca.

 En realidadera una excusa sencilla para poder escaparse de casa sin que sospecharan nada y encontrarse con Charlie para casarse. La muñeca ya existía y era un regalo que Charlie le había dado poco antes, probablemente por Navidad o como obsequio previo a la boda. Después de la rápida ceremonia, Eunise pasó a recogerla y regresó a casa con la muñeca en los brazos como si solo hubiera salido a jugar.

Ninguno de los padres de la pareja estuvo presente en la boda ni sabía lo que estaba ocurriendo. Martha Winsted, madre de Eunis, y de 33 años en ese momento, declaró posteriormente que Charlie contaba con tierras y animales propios y que su hija solía decir desde pequeña que Charlie era suyo. Según explicó, la familia nunca pensó que esa cercanía derivara en una relación seria.

ni mucho menos en un matrimonio realizado sin su conocimiento. Aunque en un primer momento ambas familias expresaron preocupación por la corta edad de Eunís, terminaron aceptando la unión días después de celebrada la boda, cuando finalmente se enteraron. Para justificar su decisión, mencionaron antecedentes similares dentro de la familia y destacaron a Charlie como un hombre trabajador, con medios suficientes para mantener un hogar.

Tras la boda, la pareja se mudó temporalmente con los padres de Charlie, donde compartieron una habitación en una casa modesta. Euns, ahora casada, dejó la escuela definitivamente. Charlie confrontó a la maestra que la había castigado, declarando que no tenía derecho a azotar a la esposa de un hombre.

 planeaban construir una casa propia y comenzar una vida independiente, pero el secreto no duraría mucho. Aproximadamente 10 días después de la boda, la noticia llegó a la prensa local y rápidamente se difundió por todo el país. Se publicaron reportajes con fotografías de Eun sentada junto a Charlie, mostrando su sonrisa inocente y se destacó que la familia Winsted parecía aprobar la unión.

En parte por la posición de Charlie como propietario de tierras y animales y por su reputación como agricultor responsable, la reacción del público fue de indignación y alarma. En un país todavía afectado por la gran depresión, el matrimonio fue percibido como un ejemplo extremo de tradiciones rurales y de la vulnerabilidad de menores.

Organizaciones de mujeres se movilizaron exigiendo la anulación inmediata del matrimonio y cambios en las leyes para proteger a las niñas. Incluso figuras públicas y líderes de opinión pidieron establecer límites claros para este tipo de uniones. Durante las visitas de los reporteros, Eunice mostraba una mezcla de sonrisas y lágrimas, mientras vecinos expresaban su apoyo o su rechazo basándose en convicciones religiosas.

La comunidad de Snitville quedó dividida. Algunos defendían la tradición local, mientras otros se sumaban a la indignación nacional. El escándalo provocó cambios legales rápidos en varios estados. En 1937, Tennessee fijó la edad mínima para casarse en 16 años, con algunas excepciones en casos de embarazo, y otros estados hicieron lo mismo.

 Sin embargo, muchas leyes seguían permitiendo matrimonios de menores y no existía una norma federal. En la década de 1930, alrededor del 10% de las chicas de 17 años ya estaban casadas, especialmente en el sur rural, donde factores económicos y culturales lo hacían habitual. Décadas después, en 2020, Minnesota prohibió completamente el matrimonio de menores de 18 años.

 A pesar de las nuevas leyes, el matrimonio de Charlie y Eunis siguió siendo válido y la pareja continuó su vida juntos formando su familia a pesar de las críticas. Para su primer aniversario, Eunís, que tenía 10 años, estaba aprendiendo a preparar bizcochos. Al segundo aniversario ya manejaba tareas domésticas como ordeñar, lavar y cuidar el hogar.

 Aunque Charlie notaba que aún no era experta en la cocina, en diciembre de 1942, cuando Eunise tenía 14 años, nació su primera hija, Evely. Posteriormente tuvieron ocho hijos más, cuatro niñas y cinco niños, sumando un total de nueve hijos. Aunque no se conocen todos sus nombres completos, se sabe que Evely fue la mayor. La familia prosperó en la granja de Charlie, que llegó a abarcar 150 acres gracias a que vendieron o alquilaron los derechos de los minerales que había bajo la tierra, como carbón o piedra, lo que les dio dinero extra para mejorar su

hogar. Vivían en una casa de seis habitaciones con electricidad, calentada con estufa de leña, sin televisión, pero con radio, desde donde seguían las noticias y entretenían a la familia. La vida familiar tuvo también sus ironías. En 1960, Evely, entonces de 17 años se fugó con John Antrican de 20 años.

 Charlie, en desacuerdo, hizo arrestar al novio en dos ocasiones, por secuestro y por falsificar la edad en la licencia de matrimonio.Evely defendió su decisión con un comentario directo. Después de todo, papá se casó con mamá cuando ella tenía solo 9 años. Evely y John permanecieron casados durante 46 años.

 En una entrevista de 1960, Eunice describió su matrimonio como bueno, pero aconsejó a las mujeres esperar hasta los 21 para casarse. Fui afortunada y conseguí un buen hombre, pero nunca se sabe. A pesar de la fama que rodeó su historia, Charlie y Eunis rechazaron ofertas de Hollywood y prefirieron mantener una vida privada.

 Charlie falleció en 1997 y Eunise vivió como viuda hasta su muerte el 29 de agosto de 2006 a los 78 años como bisabuela. En su tumba se lee Eunis Blanch Jones, madre dedicada. Su historia sigue siendo citada en debates sobre el matrimonio con infantes, un fenómeno que afectó a más de 200,000 menores en Estados Unidos entre 2000 y 2015, principalmente niñas.

Sin duda, el caso de Charlie y Eun es realmente complejo. Un matrimonio visto tanto como producto de tradiciones antiguas como una unión duradera. Su historia impulsó reformas legales y evidencia la persistencia de costumbres rurales. A partir de fuentes históricas y periodísticas, este hecho invita a pensar en la protección de la infancia y en cómo las normas sociales evolucionan con el tiempo.

Así que dinos qué piensas al respecto. Déjanos tu opinión en los comentarios. Hasta la próxima. M.