El polvo todavía no se había asentado en el camino real que va de la hacienda El

Refugio hasta el pueblo de San José del Parral, Chihuahua, cuando el cuerpo de
Refugio Morales dejó de moverse. Era mayo de 1914
y el Solte pegaba como látigo en la espalda de los campesinos que trabajan
desde el amanecer hasta que la oscuridad los salva. Pero ese día el sol no salvó
a nadie. Ese día el sol fue testigo de algo que ni el desierto más cruel había
visto antes. Don Augusto Villareal, montes de Oca, asendado, terrateniente y
hombre que se creía dueño no solo de la tierra, sino también del destino de cada alma que respiraba en sus dominios,
acababa de cometer el error que lo llevaría directo al infierno. y Pancho
Villa, el centauro del norte, la justicia con piernas y mauser en mano,
iba a ser quien lo mandara para allá. Pero antes de que la venganza llegara como tormenta de verano, rápida, brutal,
inevitable, primero tienes que conocer al demonio que la provocó. Don Augusto
Villareal no era un hombre alto, pero caminaba como si midiera 3 m. Tenía 48
años, bigote engomado con cera importada de Francia, sombrero de ala ancha tejano
que costaba más que lo que un campesino ganaba en 5 años, y ojos pequeños y
negros como los de una víbora de cascabel, esperando el momento exacto para morder. Usaba traje de lino blanco
que nunca se ensuciaba porque nunca trabajaba. Para eso tenía peones. Sus
botas eran de piel de cocodrilo traída desde Veracruz y en su cinturón cargaba
una pistola Colt que jamás había disparado en combate solo para intimidar
y presumir. Era gordo de la panza, de esa gordura que viene de comer carne todos los días
mientras otros mastican tortillas duras. Tenía las manos suaves, sin un solo
callo, y los dedos llenos de anillos de oro que brillaban cuando levantaba la mano para ordenar un castigo. Su voz era
gruesa, arrogante, del tipo de hombre que nunca en su vida había escuchado la
palabra no sin que alguien pagara por decírsela.
Villareal había heredado la hacienda, el refugio de su padre, quien la había
heredado del suyo en una cadena de sangre y despojo que venía desde los tiempos de Porfirio Díaz. 30,000
hectáreas de tierra fértil, ganado, maisales, pozos de agua que en el
desierto valían más que el oro. Y todo eso, absolutamente todo, construido
sobre el lomo doblado de familias que trabajaban hasta morir sin jamás ver un peso justo. En el norte de México, la
justicia no llegaba en carruaje del gobierno, llegaba a caballo y con mauser
en la mano. Y ese día de mayo la justicia había sido invocada. ¿Qué fue
lo que pasó? ¿Qué fue lo que hizo don Augusto Villareal, que ameritaba que el
mismísimo Pancho Villa dejara todo lo que estaba haciendo? Porque compadre,
Villa estaba planeando ataques contra federales, estaba reorganizando la división del norte, estaba literalmente
haciendo la revolución para ir personalmente a cobrar una deuda de honor. Te lo voy a contar con cada
detalle, porque esta no es una historia cualquiera. Esta es una leyenda que todavía se cuenta en las cantinas de
Chihuahua, que todavía hace que los viejos muevan la cabeza y digan, “Así
era villa, así era el norte, así era cuando los hombres de verdad caminaban
sobre esta tierra. Pero antes de seguir, compadre, si esta historia te está
pegando duro en el pecho, si ya sientes esa rabia que se te sube desde el estómago hasta la garganta, dale like a
este video ahorita mismo. Suscríbete al canal porque aquí contamos las verdades
que la historia oficial se traga. y comenta desde qué ciudad nos estás viendo para saber que la memoria de
Villa sigue viva en cada rincón donde hay hombres que todavía creen en la justicia. Porque lo que viene no es
cuento, es leyenda pura. Y las leyendas no mueren, compadre. Las leyendas se
hacen eternas. Refugio Morales era viuda desde hacía 3 años. Su esposo, Esteban
Morales, había muerto trabajando en los campos de Villareal. un golpe de sol en
pleno agosto que lo dejó tieso mientras levantaba costales de maíz bajo un calor
que derretía hasta las piedras. Villareal no pagó ni un peso por el
entierro, ni siquiera dio el día libre a los demás peones para que fueran al velorio. Refugio tenía 38 años, pero
parecía de 50. Así envejece la pobreza, así castiga el trabajo sin descanso.
Tenía las manos ásperas de lavar ropa ajena en el río, la espalda doblada de
cargar leña y los ojos todavía vivos de una mujer que no se dejaba. Era madre de
dos hijos, Joaquín de 14 años, y María, de nueve, y trabajaba de sol a sol para
mantenerlos vivos. Refugio sembraba su propia milpa en un pedacito de tierra
que Villareal le permitía usar a cambio del 70% de la cosecha. Sí, compadre,
como lo oyes. Ella ponía la semilla, el sudor, las manos destrozadas y él se
llevaba casi todo porque así funcionaba el sistema, porque así había funcionado
siempre, hasta ese día de mayo de 1914. refugio había cosechado 20 costales de
maíz, buen maíz, de mazorca gorda y amarilla, de esas que suenan cuando las
desgranás, 20 costales que representaban meses de trabajo, de madrugar antes que
el sol, de quedarse bajo las estrellas regando con cubetas porque no había otra
forma. Según el acuerdo, ese acuerdo de [ __ ] que beneficiaba solo a Villareal,
él debía quedarse con 14 costales y ella con seis. Ya eso era un robo descarado,
pero refugio no tenía opción. Seis costales alcanzaban para que sus hijos
comieran tortillas durante algunos meses. Seis costales era la diferencia
entre la vida y ver a tus niños con el estómago hinchado de hambre. Pero don
Augusto Villareal, en su infinita generosidad de víbora gorda, decidió que
Decidió que iba a pagar solo 10 pesos por los 20 costales completos. 10
pesos, compadre. El precio justo era 40 pesos. Villareal le estaba ofreciendo
una cuarta parte. Y no porque no tuviera dinero, ese cabrón tenía más oro escondido que agua en todos los pozos de
News
“DÉJAME BAILAR TANGO CON SUS HIJOS… Y HARÁ QUE CAMINE” — DIJO A LA NIÑERA SIN HOGAR A EL MILLONARIO
“DÉJAME BAILAR TANGO CON SUS HIJOS… Y HARÁ QUE CAMINE” — DIJO A LA NIÑERA SIN HOGAR A EL MILLONARIO…
Una niña en la nieve pidió trabajo… La decisión del vaquero lo cambió todo
Una niña en la nieve pidió trabajo… La decisión del vaquero lo cambió todo La mañana en que ella llegó…
“DAME LA PIZZA Y VOLVERÁ A ANDAR”, PROMETIÓ. EL MILLONARIO RIÓ AL INSTANTE, PERO…
El dinero nunca curó a su hijo.Ni los médicos.Ni las clínicas más caras del mundo. El niño vivía atrapado en…
Veterano Compró Una Potranca Por $1 — Sin Saber Que Cambiaría Su Vida Para Siempre
Veterano Compró Una Potranca Por $1 — Sin Saber Que Cambiaría Su Vida Para Siempre ¿Qué harías si lo más…
Un marine australiano y su perro K9 encontraron a su hermana oficial desaparecida… y la verdad te
Un marine australiano y su perro K9 encontraron a su hermana oficial desaparecida… y la verdad te Nunca dejó de…
“Bianca traicionó a su esposo por dinero… sin saber que su hijo descubriría todo.”
“Bianca traicionó a su esposo por dinero… sin saber que su hijo descubriría todo.” La casa de los herreras siempre…
End of content
No more pages to load






