La AMANTE quería ocupar el lugar de la ESPOSA y todo terminó en ASESlNAT0 – Lesma VR

Están viendo las últimas imágenes con vida de una joven hondureña de 21 años que vivía en Estados Unidos. Lo que nadie sabía era que ella estaba guardando un secreto que pronto cambiaría todo. Ella le había dicho a sus familiares que iba a salir con algunos amigos a un pequeño viaje de senderismo, pero en realidad iba a encontrarse con una persona, una persona a la que le terminaría exigiendo cosas que no le podía dar y así terminó perdiendo la vida.

 Si quieren saber todo lo que sucedió, quédense conmigo hasta el final del video. Hola a todos, ¿cómo están? Mi nombre es Lesma, espero se encuentren muy bien. Yo como siempre muy contenta de poder estar un día más aquí con ustedes, muy agradecida de que me estén viendo donde quiera que se encuentren.

 El día de hoy tenemos un caso sucedido en los Estados Unidos, el de Dionet López. Acompáñenme a ver todos los detalles. Y antes de comenzar con este video, quiero compartirles que tengo un proyecto muy especial y muy importante para mí y para todos ustedes. llama Voces que no se apagan y es un podcast, un espacio donde escucharemos a personas que han vivido experiencias de violencia y a pesar de todo han decidido alzar la voz.

 En este proyecto van a encontrar entrevistas reales, testimonios humanos y conversaciones muy profundas que buscan crear conciencia, pero también buscar justicia. Muchas de las personas que van a aparecer en este proyecto no han tenido justicia, han sido víctimas y ahora están buscando que alguien los escuche.

 Les voy a dejar el enlace en la descripción de este video y también en un mensaje fijado para que puedan ir y apoyar a toda la gente que ha decidido alzar la voz. Dionet López nació en el año 1999 en Honduras y desde muy pequeña migró con su familia a Estados Unidos buscando nuevas oportunidades. La familia se estableció en San Pablo, California y Dionette comenzó a tener una nueva vida.

  La describieron como una persona con personalidad alegre, curiosa y generosa. Asistió a la escuela secundaria y luego con 19 años en 2018 completó un curso de capacitación laboral logística. Al año siguiente comenzó a trabajar en un centro de distribución de la empresa más grande de envíos a nivel mundial.

Comenzó a ganar su propio dinero y estaba orgullosa de su independencia. Fuera del trabajo compartía mucho tiempo con sus amigos más cercanos y además de eso tenía varias personas a las que les contaba absolutamente todo, pero ella también tenía sus propios secretos. Así las cosas, un día Dionet le dijo a su madre que iba a salir, que iba a hacer un pequeño viaje con unas personas que había conocido en internet.

Específicamente el lunes 10 de febrero de 2020, Dionet tomó un vuelo con destino a Searel. En ese momento tenía 21 años. El viaje era para hacer senderismo con unas personas que había conocido en línea. Aunque su madre se mostró un poco asombrada por este viaje tan repentino, tampoco sospechó nada extraño.

 La mujer llevó a su hija hasta el aeropuerto y allí se despidió de ella. A las 7:30 de la noche de ese día, las cámaras del aeropuerto captaron su llegada a Siarel. Se pudo ver como en el estacionamiento ella saludaba a alguien que estaba fuera del cuadro y se subía a una camioneta de color rojo. Esas fueron las últimas imágenes que se tuvieron con vida de la joven.

 Luego de eso, Dionette dejó de responder llamadas y mensajes, y su teléfono se apagó unas horas después. Su madre estaba completamente atónita por esto, no era algo normal en ella y comenzó a enviar mensajes a distintos amigos, incluido a uno llamado Armando. Quería saber si alguien sabía con qué persona supuestamente Dionet se había ido, pero para su sorpresa, nadie tenía ni idea de dónde podía estar.

 Así fueron pasando las horas y ya el 12 de febrero de Onet no se presentó a trabajar. Esto era algo demasiado extraño en ella. Así que su amigo Armando decidió emitir el reporte de persona desaparecida. También comenzó a informar en redes sobre la desaparición de la joven y él y los familiares comenzaron a pedir cualquier información que les pudiera ayudar a dar con su paradero.

 Mientras buscaba Anionet, el 14 de febrero sucedió algo que nadie quería aceptar. En una zona remota fue encontrado un cuerpo. Este cuerpo tenía varias señales de violencia. tenía graves heridas en el rostro y en el cráneo, una herida que cruzaba de oreja a oreja y además de eso no portaba identificación, teléfono o cartera.

 Realmente iba a ser muy difícil para las autoridades realizar la identificación. Primero por el lugar donde fue encontrado el cuerpo, una zona bastante alejada y segundo por el estado en el cual estaba. La persona, específicamente una mujer, había sido víctima de un crimen terrible, pero poco a poco comenzaron a buscar en los registros de personas desaparecidas hasta que dieron con el perfil de Dionette.

 Pensaban que ella podía encajar en la descripción y se pusieron en contacto con Armando para mostrarle algunas fotografías de la escena. Cuando Armando vio el cuerpo, en efecto, dijo que se trataba de su amiga. Estaba en estado de shock, no podía creer lo que había pasado. Y además de eso, cuando comenzaron a darle detalles de cómo le habían quitado la vida, se quedó aún más impactado.

 Dionette, que él supiera, no tenía enemigos que quisieran hacer la víctima de una agresión tan brutal. Y mientras la familia de Dionette se comenzaba a preguntar qué había pasado con la joven y quién le había quitado la vida, las autoridades ahora estaban ya investigando quién le había quitado la vida y qué había sucedido.

 Ya tenían la identificación, así que podían empezar a buscar a los sospechosos. Lo primero que hicieron fue buscar las cámaras del área, pero en el lugar donde fue encontrado el cuerpo no había, así que tuvieron que ir a los negocios más cercanos, un casino y una gasolinera, en busca de grabaciones que pudieran aportar distintas pistas.

 Cuando revisaron las grabaciones de las cámaras de seguridad, encontraron una revelación clave. Había una mujer que coincidía con la descripción de Dionette. Este hallazgo permitió comenzar a crear una línea del tiempo del momento en el cual a Dionette le habían quitado la vida. La chica aparecía en las imágenes tranquila y sola, no interactuaba con nadie.

 Se vio que había realizado una compra en la gasolinera con una tarjeta y los investigadores rápidamente comenzaron a ver detalles de la transacción. Otra grabación mostraba un vehículo en movimiento, pero en un ángulo en el cual se hacía muy difícil ver al conductor. Lo que sí descubrieron que se trataba de una camioneta Silverado de color rojo con las ventanas tintadas, muy parecida a la que Dionette se había subido en el aeropuerto.

 Otra grabación mostraba el vehículo en movimiento, pero de nuevo era muy difícil de ver al conductor. En otra toma ya se pudo ver al conductor deshaciéndose de una bolsa similar a una que Dionette tenía en las grabaciones anteriores. Al ampliar la imagen también pudieron ver la matrícula del vehículo y lo rastrearon hasta un hombre residente en Searel.

 El nombre de este hombre era Alejandro Jessie Aguilera Rojas de 23 años, solo un par de años mayor que Dionette. Según se sabe, había nacido en 1997 en Washington, en un suburbio muy tranquilo, pero tenía sus orígenes familiares en Michoacán, México, en un pueblo donde su familia había estado casi toda la vida. Se sabe que el hombre vivía en una casa modesta con su esposa y un hijo pequeño.

 Algunos documentos incluso sugieren que tiene dos hijos, pero esto no se ha podido comprobar. La policía constató que Alejandro no tenía antecedentes penales y trabajaba en distintos empleos locales como la construcción, la logística o los oficios manuales. Según sus vecinos era una persona tranquila, un vecino normal como cualquier otro.

 Los detectives rápidamente contactaron con la madre de Dionette con la esperanza de que ella conociera a este hombre y les pudiera dar más información y explicara qué vínculo tenía él con su hija. Para consternación de los investigadores, la mujer reveló que había hablado con este hombre unos días antes. Él le había dicho que había sido él quien se había llevado a Dionette a una excursión y que la había dejado al borde de un camino porque ella le dijo que planeaba juntarse con algunos amigos.

 Con esta supuesta información, los detectives intensificaron sus esfuerzos y trataron de rastrear el celular de Alejandro. Los registros ubicaban que él y Dionette sí que habían estado juntos el día que ella había desaparecido, algo que ya se les hacía como demasiada casualidad. Para todavía sumar más casualidades a todo esto, el lugar donde habían estado juntos había sido muy cercano al sitio donde había sido encontrado el cuerpo de la joven.

 Así las cosas, el 17 de febrero, los agentes localizaron a Alejandro y comenzaron a interrogarlo. Él estaba muy intranquilo hasta que al final terminó revelando un horrible secreto. Relató que conocía a Dionet desde hacía 2 años y que se habían conocido por un amigo en común. Dijo que primero habían iniciado una amistad. pero que luego esa amistad se había vuelto una relación romántica.

 Hay que especificar que, como ya les dije, este hombre estaba casado, por lo cual final terminó siendo una relación clandestina. Según dijo el hombre, Dionette estaba al tanto de que él tenía familia. Eso sí, durante los años que estuvieron juntos, él la fue engañando. Le dijo en varias ocasiones que tenía problemas con su esposa cuando esto no era así.

 e incluso le llegó a prometer que se iba a divorciar para irse con ella y comenzar una nueva vida. Alejandro dijo que en cierto momento de la relación Dionette ya no aceptó estar escondida. Ella quería ser la oficial tener una relación al 100% con él y comenzó a presionarlo para que dejara a su esposa. Eso sí, el hombre en ningún momento aceptó que él le había quitado la vida a la joven.

Dijo que la había llevado a una zona boscosa y la había dejado en unos senderos porque supuestamente ella planeaba encontrarse con otros amigos. Dijo que no le preguntó más y se marchó. Pero los investigadores ya tenían varias pruebas que contradecían este relato, específicamente las grabaciones de las cámaras de seguridad.

 Cuando le mostraron a Alejandro estas grabaciones, él se puso muy nervioso y decidió cambiar su historia. Dijo que Dionette estaba ebria y que habían comenzado a discutir. Comentó que ella lo amenazó con contarle todo a su esposa si no la dejaba. Él dijo que ella tomó un cuchillo y que él asustado la golpeó con una botella para defenderse.

 Su testimonio se volvía cada vez más confuso, lleno de contradicciones y de evasivas. Los detectives continuaron presionándolo, mostrándole imágenes, registros y ubicaciones. E incluso le mostraron grabaciones donde se observaba su propia camioneta. Ya con toda esta presión, Alejandro comenzó a revelar cosas que los investigadores no habían mencionado, como unos cuchillos de color azul y rojo que habían sido encontrados en la escena.

 Un detalle que solo podía saber la persona que le había quitado la vida a Dionette y los investigadores. Y algo más lo delató. El hombre no tenía heridas defensivas en su cuerpo. Si él supuestamente había peleado con Dionette como decía, tenía que tener rasguños, mordidas o algún golpe y esto no parecía ser así.

 Dionette, en cambio, sí que tenía muchas señales de lucha que se pudieron ver en los informes forenses. Así las cosas, el 19 de febrero, Alejandro fue arrestado en su casa. Lo esposaron sin que mostrara resistencia y se fijó una fianza de illón. Su esposa estaba devastada porque en ese momento no solo descubrió que podía estar casada con un asesino, sino que además de eso, que este hombre había estado teniendo una aventura amorosa.

 Al día siguiente compareció por video en la corte y fue imputado formalmente del cargo de asesinato en segundo grado con agravante por uso de arma mortal. El hombre no declaró y alegó autodefensa. En virtud de que el crimen había ocurrido dentro de los límites de una jurisdicción federal, en abril de 2020, el Departamento de Justicia asumió el caso.

Los cargos estatales fueron retirados, lo que permitió avanzar con una acusación todavía más sólida. A finales de ese mes, Alejandro compareció ante un tribunal. Se le presentó una nueva imputación por asesinato en segundo grado y fue trasladado a una cárcel. Se ordenó que no tendría derecho a fianza y además se sabía que representaba un riesgo de fuga y una amenaza para la comunidad.

 Ya en el mes de mayo, un jurado lo acusó formalmente. Una de las piezas clave que se tenía en ese momento era el hecho de que en la escena donde se encontró el cuerpo de Dionette había una botella con manchas de sangre y de cabellos. También se presentaron registros telefónicos, las grabaciones y la confesión del hombre.

 Sin embargo, el proceso se vio afectado por la emergencia sanitaria mundial y las audiencias se fueron posponiendo entre 2020 y 2021. Durante ese tiempo se compartieron miles de páginas de evidencia, el informe completo de los análisis forenses hechos a Dionet, análisis de ADN, de armas y además de eso varios análisis que se habían hecho a la camioneta de Alejandro y a su teléfono celular.

 Él, por su parte, mantuvo su segunda versión de los hechos. estaba compartiendo con Dionette cuando ella comenzó a amenazarlo y él tuvo que defenderse. Pero como ya les dije, esto no tenía ninguna base científica, no había pruebas que lo ayudaran a que esta versión fuera real. Ya en noviembre de 2021, la defensa de Alejandro cambió de estrategia.

 En una audiencia, el hombre se declaró culpable de asesinato en segundo grado y reconoció unos hechos esenciales. Dijo que en efecto, él había recogido a Dionette del aeropuerto. Dijo que habían pasado 7 horas en un estacionamiento bebiendo y discutiendo, y que luego él condujo hacia el bosque para tener relaciones sexuales.

 Pero en ese lugar ella le exigió compromiso y lo amenazó con revelar la relación a su mujer, por lo cual él la golpeó con la botella, la apuñaló y también le cortó la cara. y luego de eso la dejó seminconsciente entre los arbustos. Si bien aceptó su responsabilidad por los hechos, insistió en que nada había sido premeditado y que había actuado bajo una presión emocional muy grande.

 No se reportó un acuerdo formal de reducción de pena, pero su declaración evitó un juicio conjurado. La audiencia de sentencia se celebró poco tiempo después, en mayo de 2022. El ambiente era tenso y muy silencioso. La defensa pidió una pena menor, argumentando que Alejandro no tenía antecedentes y que había actuado en un estado de pánico.

 También expresaron que él estaba arrepentido. Y es que el hombre habló en esa audiencia con voz temblorosa. Dijo que lamentaba lo ocurrido y que solamente había actuado pensando en su familia. No quería supuestamente que Dionette le arruinara la vida. El juez, después de deliberar dictó la sentencia y se le dio una pena de 16 años y 8 meses de prisión en una cárcel federal, seguidos de 3 años bajo supervisión.

 No se impusieron multas económicas, pero sí que se dejó abierta la posibilidad de una restitución para la familia de la joven. Rápidamente, Alejandro fue trasladado a una presión en California y luego transferido a un correccional en Texas, donde hasta el día de hoy cumple su condena. En junio de 2022 presentó una apelación alegando que la sentencia era excesiva y que no se había valorado su versión de los hechos, pero esta fue rechazada en marzo de 2023 por falta de argumentos.

 El tribunal consideró que las pruebas demostraban una agresión unilateral. Dionet ni siquiera había tenido tiempo o oportunidad de defenderse. El caso de Dionet no terminó con la sentencia, sino que su historia se convirtió en una advertencia, en una conversación sobre los riesgos de las relaciones ocultas, la manipulación emocional y la violencia íntima.

Y es que realmente Dionette se convirtió en la víctima de un hombre que había prometido que la quería. Un hombre que simple y sencillamente la estaba utilizando y como hacen muchas personas engañan a otros para poder cumplir sus fines. Todo el mundo quedó sorprendido porque nadie sabía que Dionette tenía una relación con esta persona, pero al final de cuentas las cosas siempre salen a la luz y Dionette terminó perdiendo la vida por pedirle a un hombre cosas que él no le podía cumplir.

Y bueno, chicos y chicas, hasta aquí el video de hoy. un caso muy triste, un caso muy impactante, un caso bastante duro. Al final de cuentas, Alejandro seguramente nunca quiso tener una relación conte. Todo lo que le decía eran mentiras y más mentiras para que ella estuviera con él cuando él quería.

 Realmente una situación muy difícil en la cual ella le pidió cosas que él ya no quería darle y al final terminó siendo una persona muy violenta. En lugar de terminar la relación terminó quitándole la vida. Como ya dijimos, algo bastante triste y lamentable. Si este caso les ha parecido informativo, recuerden dejarle un me gusta, recuerden suscribirse si no lo están.

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