ASESlN0 EN SERIE EN TIK TOK: DINAMITA MONTILLA 

¿Os imagináis a un asesino en serie que sale de la cárcel y se abre un TikTok? Pues no es ficción. Un hombre condenado por cuatro homicidios sale de prisión después de casi 30 años. Se abre una cuenta de TikTok, empieza a grabar vídeos y miles de personas interactúan con él sin saber quién es realmente. Años después, una mujer desaparece tras haber conocido a ese mismo hombre y lo que al principio parecía una desaparición más, termina destapando una historia que conecta pasado, redes sociales y un crimen captado en el

propio teléfono del sospechoso. Hoy vamos a hablar del caso de Ester Stepa y de José Jurado Montilla, conocido en internet como Dinamita Montilla. Intrigados, extraños y extrañas, acompañadme en esta misteriosa historia. El asesino de TikTok, Dinamita Montilla. Y da señal de vida, por favor, a mí o a tu familia, pero queremos saber algo de ti.

 Te queremos con locuras. Cuídate, bonita, esté donde esté, cuídate, por favor. Yo soy Estela Nayad y aquí hablamos semanalmente de crímenes y misterios. Y si os dijera que una desaparición aparentemente de manual se resolvió en parte porque alguien había dejado un rastro digital constante de dónde estaba, con quién estaba y qué estaba haciendo.

 Pero el giro real llegó cuando la policía conectó este rastro con un pasado criminal de los años 80 que ya había terminado en una condena de 123 años. ¿Creeríais que un caso así puede sostenerse durante meses solo con mensajes, vídeos, ubicaciones y una mochila sin un cuerpo al principio y sin testigos directos? Hoy os traigo el caso conocido en medios como El asesino de TikTok.

 El nombre suena a titular moderno, pero la historia real mezcla dos épocas. una condena firme por cuatro homicidios entre 1985 y 1987 en Málaga y décadas después dos investigaciones. La muerte de David Hurtado en el 2022 en los montes de Málaga y la desaparición de Ester Steepa en agosto de 2023 en Gandía con hallazgo de restos en el 2024.

 Y os voy a dejar una incógnita desde el principio. Si en el 2013 se le considera legalmente rehabilitado a ojos del sistema por haber cumplido 28 años de una condena de 123, ¿qué ocurrió después para que vuelva a estar en el centro de dos muertes investigadas y un rastro digital que ya no se puede borrar? Empiezo por el inicio del caso como historia y empiezo por Ester, porque todo arranca con una mujer que viaja, que camina, que se mueve y que se cruza con un desconocido y que un día deja de contestar. María Ester Stepa Pérez es

una mujer sevillana de 42 años. En agosto del 2023 desaparece en Gandía en la Comunidad Valenciana. Sus amigos y familiares dicen que es una mujer con un corazón de oro, pero que la vida no la había tratado bien. Tenía una mente inquieta y siempre había estado mudándose de una ciudad a otra, intentando encontrar su camino.

 Ha tenido distintos trabajos, la mayoría de ellos en hostelería, por salarios que le resultaban insuficientes y con los que iba subsistiendo. No conseguía estabilidad ni echar raíces. Por ello siempre estaba de aquí para allá. El 23 de agosto del 2023 se encontraba en Gandía, una localidad costera de Valencia en España.

 Ester llegó allí caminando. Es un viaje que empezó hacía un tiempo y acompañada de un supuesto amigo, pero ya está pensando en regresar a Sevilla. A su madre le había prometido a finales de julio que regresaría. Hablaba con ella cada día. Peppa, su madre intenta llamarla, pero su teléfono ya no está disponible. Es entonces cuando recibe unos mensajes muy extraños por parte de su hija.

 Su hija le dice que no tiene trabajo, que se va a marchar a Buenos Aires con unas amigas y que no va a volver, que su madre la trata como una niña y que le tiene harta. Pero hay algo extraño. Esos mensajes no suenan a Ester. Su hermana se da cuenta en cuanto los ve. Le dice a su madre que aquella no es su hermana, no es su forma de ser, ni es su forma de expresarse y además tiene unas faltas de ortografía que Ester no cometería.

 Por ello, Peppa le pide que le mande un audio, lo que sea, porque siente que no es ella quien escribe, pero no obtiene respuesta. Su familia denuncia la desaparición desde Sevilla y el grupo de homicidios de Sevilla asume la investigación por esa razón. Se menciona que Esther había sido víctima de malos tratos en el pasado y que había estado en un centro para mujeres víctimas de violencia en pareja.

 La última relación de Ester había sido muy volátil. Conoció a su ex tras alquilarle una habitación. Los que los conocen dicen que la relación fue demasiado deprisa y Eser se vio envuelta en una situación de violencia. En el verano del 2022 ella decidió volver a Sevilla, pero apenas duró un mes allí. En septiembre se marchó de un día para otro casi sin dar explicaciones.

 Al principio le dijo a su madre que quería probar suerte en Almería, pero a ella le sonó extraño. La realidad es que su expareja le había dicho que o regresaba con él o iría a Sevilla a hacerle daño a su familia. A pesar de las circunstancias manipuladoras y terribles en las que había decidido volver, él le hizo promesas de que cambiaría y ella quiso creerle. Evidentemente no fue así.

 La Guardia Civil y la Policía Nacional tuvieron que acudir a la vivienda de la pareja y él terminó en el calabozo. Tras esto, Ester pidió plaza en el centro de acogida de Muchamel en Alicante. Tras una temporada, en el 2023 decidió desplazarse hasta Tarragona. Allí iba a alojarse con unos amigos, los cuales le ayudarían a encontrar trabajo y a establecerse.

 Sin embargo, ella no se encuentra bien, está decaída y va perdiendo los trabajos que le consiguen sus amigos, por lo que a estos no les queda más remedio que sentarse con ella y decirle que eso no puede seguir así. Ester decide marcharse, sigue teniendo buena relación con sus amigos y no quiere estropearla. Se siguen apoyando y se quieren mucho, pero separan sus caminos.

 le cuenta a su madre que va a regresar a Alicante, a un albergue, y que en septiembre tiene previsto regresar a casa. Es en el albergue donde Ester conoce a José Jurado Montilla. Regresando al 23 de agosto del 2023, recordamos que la madre de Ester está recibiendo unos mensajes inquietantes por parte de su hija y no cree que sea ella quien escribe.

 Peppa, su madre, piensa inmediatamente en la expareja de Ester. Era un hombre violento y manipulador y teme que pudiera haberle hecho algo. A pesar de su detención, este hombre siguió mandándole mensajes a su hija. Podría ser que hubiera ido a buscarla. Peppa intentó comunicarse con las amigas de su hija, pero no consiguió que nadie aportara ningún dato sobre su paradero. No está con ninguna de ellas.

Entonces, ¿con quién se iba a marchar a Argentina? ¿Con alguien que acababa de conocer? Eso parecía muy imprudente e impropio de Ester. Tras denunciar su desaparición, se comienzan a rastrear oficialmente los últimos movimientos de Esterpa. Sin embargo, pasan meses sin avances.

 Nadie sabe qué pasó después de su estancia en Tarragona. No hay movimientos que denoten actividad por su parte. Su teléfono está apagado, no hay movimientos bancarios ni está ingresada en ningún centro hospitalario. Además, se sabe que a pesar del mensaje en el que expresaba que se marcharía a Argentina, no había salido del país. Se investiga su expareja, pero es rápidamente descartado por tener una cuartada sólida y se descubre que no está implicado en la desaparición de Ester.

 Los investigadores no tienen una línea de investigación sólida que seguir y aunque el caso está abierto, permanece bastante parado. Por ello, los familiares de Ester comienzan a compartir en redes sociales sus fotos para ver si alguien tiene más información. Y es cuando sucede algo inesperado. Peppa, la madre de Ester, recibe una videollamada de alguien que no conoce. Es una llamada rápida.

 Se le abre la imagen, ve a este hombre y se cuelga. Por lo tanto, ella vuelve a llamar. le contesta el hombre con un rostro demacrado y dice llamarse José Jurado Montilla, conocido popularmente como Dinamita Montilla. Dice que es amigo de Eser y que es la última persona que estuvo con ella en agosto. Cuenta que conoció a Ester en el albergue de Alicante.

 Él suele recorrer grandes distancias a pie y documentar sus viajes con su teléfono móvil. A ST le pareció curioso este estilo de vida y decidió viajar con él. Andando, fueron a Denia y después a Gandía, todo a pie. En Gandía comentó que Ester dijo que le dolía las piernas y que quería ir al centro de salud, por lo que se despidieron y ella fue al médico sola.

 Según él, no la volvió a ver. Dice que ha decidido ponerse en contacto con ella, con Peppa, porque la policía le ha llamado y está preocupado por ella. Además, suelta una frase un tanto extraña. Tu hija es una persona encantadora, pero muy confiada. Yo se lo dije, confías mucho en los demás. La policía ya sabe que José Jurado Montilla fue la última persona en ver a Eser, pero es solo un tranquilo hombre de más de 60 años en aquel momento. No.

 La familia difundió una fotografía en la que Ester aparece junto a él y otra persona unos días antes de la desaparición. Un señor amigable y preocupado por Ester. Pero, ¿quién es José Jurado Montilla? La tía de Ester buscó su nombre en internet y lo que encontró le puso la piel de gallina. Inmediatamente se puso en contacto con su hermana Peppa y la madre de Ester quedó impactada con lo que vio.

 José Jurado Montilla nació en Málaga y proviene de una familia del ámbito rural. En su adolescencia la familia se mudó a Campanillas, una zona urbanizada. La familia de Montilla es tranquila y discreta, pero él siempre fue una persona problemática. Su propia familia lo aborrecía y le temía. Era extremadamente difícil.

 Siempre tenía encontronazos con los vecinos y con la ley. Y su madre intentaba excusarlo diciendo que tenía una embolia. Solía cometer pequeños hurtos y luego vendrían robos más serios. Robaba material en la escuela, objetos a sus compañeros y dinero en negocios locales. Desde pequeño fue cruel con los animales. Terminaba con la vida de gatos y palomas apedradas.

 Para él era una forma de divertirse. Tomó sustancias con solo 14 años y decidió fugarse de casa. Comenzó su andadura como nómada, recorriendo España a base de colarse en trenes y con trabajos de poca monta. A los 18 años realizó el primer robo considerable de 170,000 pesetas, poco más de 1,000 € Le había robado al jefe de su último trabajo y tuvo que pagar con tiempo en prisión.

 Y es que su andadura por las cárceles de España no hacía más que comenzar, ya que acabaría pasando por 38 prisiones en total. Pero, ¿qué es lo que vio la madre de Ester que le impactó tanto? Los delitos de Montilla no terminaron con los robos. En 1985 cometió su primer asesinato. Francisco González era un hombre de 57 años. Fue en Campanillas, en su propio cortijo, donde apareció sin vida por un disparo de escopeta y tapado con sacos.

 Según la versión de Montilla, él estaba buscando con una escopeta a unos zorros que habían matado a las gallinas de su madre. Cuando entró la noche y empezó a llover, se refugió en una caseta y se despertó con un hombre, el dueño de la caseta, que le apuntaba con una escopeta y le decía que le iba a llevar a las autoridades.

 Montilla le apuntó con su arma y disparó. Y acordaos bien de estos datos, porque luego volverán a aparecer. Ahí fue donde rompió el hielo, donde mató por primera vez. Pero no sería la última, ya que cuando Peppa comprobó su historial en internet, tenía cuatro asesinatos a sus espaldas, todos cometidos entre 1985 y 1987. En el 85 se topó con dos turistas, uno alemán y otro inglés, en el área del chorro.

 Tras una disputa con Montilla, ambos aparecieron sin vida con varias heridas de arma blanca y disparos de escopeta. Por último, Antonio Paniagua, el exchófer del artista Juanito Valderrama, tuvo un encontronazo con Montilla en marzo de 1987. Lo encontraron semicarbonizado también en una casa de campanillas y había signos de robo.

 José Jurado Montilla fue identificado como el asesino de los turistas y detenido por el crimen. Los agentes encontraron en su propiedad accesorios de una bicicleta y otras cosas que pertenecían a Antonio Paniagua. Por lo tanto, también se le vinculó con ese crimen. Y no solo eso, el registro de una mochila de José Jurado Montilla lo vinculaba a los tres asesinatos previos que había cometido.

Era un asesino en serie y como la mayoría de los asesinos en serie tiene un modus operandi. En su caso es cubrirles la cara a sus víctimas y dejar en libertad a los animales domésticos si los hay, como perros o gallinas. fue condenado por tres homicidios y un asesinato. Robo, tenencia ilícita de armas, falsificación de carnet de identidad, pasaporte y por manipular artefactos explosivos.

 Finalmente fue condenado a 135 años de una petición de 300 años, de los que cumpliría solo 28. Salió a la calle curiosamente el 13 de diciembre del 2013, a las 13 horas. Un asesino en serie campaba a sus anchas por el territorio español. Cuando sale de prisión pide que Diario Sur le haga una entrevista y allí él intenta limpiar su imagen.

 Solo reconoce uno de los cuatro asesinatos, el primero, el cual dice que fue por defensa propia y además dice que fue un chivo expiatorio de las autoridades, que le adjudicaron crímenes que él no había cometido. Siempre es culpa de la sociedad, de que le intentan inculpar crímenes que no ha cometido o que lo que ha hecho ha sido por necesidad. Vamos, el eterno narcisista.

A partir de aquel momento surgió su alterego digital Dinamita Montilla, un mote que lo otorgaron en la adolescencia y con el que desde principios del 2023 abrió una cuenta de TikTok donde subía todas sus aventuras. En aquel momento contaba con 6,000 seguidores, lo que para él era un enorme logro.

 Se dedicaba a recorrer el territorio español a pie y documentarlo en su perfil. se asegura de tener siempre el móvil cargado porque para él subir los vídeos a su perfil es su prioridad y anda a grandes distancias de kilómetros a pie y en sus vídeos habla sobre los lugares, cuenta anécdotas o curiosidades y ha creado su propia comunidad, una comunidad que lo ve como un abuelito entrañable que no sabe que está ante un asesino en serie que aterrorizó España en los años 80.

Dinamita vive en la calle. No tiene lugar de residencia ni tiene un trabajo. Suele encontrar alojamiento bajo la marcha, acostumbrando a dormir bajo puentes, en casas abandonadas o en albergues. Los familiares de Ester Stepa se quedaron helados con toda esta información. Por un lado, la última persona que vio a su hija es un asesino en serie condenado por cuatro asesinatos a sangre fría y por otro se dedica a documentar todo lo que hace en sus redes y pensaron que quizá en algún vídeo subido o por subir estaría la clave,

algo que desvelaría qué le sucedió a Ester. Montilla continuó en contacto con la madre de Ester. Peppa sabía que este hombre probablemente le hubiera hecho algo a su hija, pero quería seguir hablando con él. Cualquier cosa para que se resolviera el caso y pudieran encontrar a Eser, así que tuvo que hacer de tripas corazón.

 Atendió a todas sus llamadas, videollamadas y mensajes, y él cada vez parecía más centrado en encontrar a su amiga, tanto que decidió volver a hacer el recorrido que hizo con ella a pie. volvería a hacer el mismo camino para preguntar si alguien la había visto. Cada vez parecía más obsesionado con ella. Empezó a hacer vídeos sobre Eser, sobre su amistad y que la echaba mucho de menos.

 Sobre los sitios por los que había pasado con ella. Le pedía que se pusiera en contacto con ellos e intentaba derramar algunas lágrimas. Finalmente reconoció en un vídeo estar enamorado de ella. dijo que habían tenido una relación íntima y esto levantó las alarmas de la familia y los amigos de Ester. De ninguna manera ella habría tenido relaciones con alguien como él.

 Dinamita Montilla llega a Alicante entre los días 25 y 26 de abril del 2024, donde hacía casi un año había conocido a Ster. Cada vez parece más sumido en la obsesión por Eser, hasta el punto en el cual llega a enseñar en uno de sus vídeos de TikTok el parque y la palmera, bajo la cual asegura que tuvieron relaciones íntimas.

Dice que Ester le marcó mucho, que siempre la tiene presente, incluso muestra fotos que ha impreso de ella. Curiosamente, aquella noche, como para desviar la atención, sube un vídeo diciendo que ha ligado con una chica de 27 años llamada Vanessa y que Vanessa también conocía a Eser y que, de hecho, la había visto hacía pocos meses.

Incluso da una descripción de la ropa que llevaba. El caso es que a pesar de supuestamente estar junto a Montilla, esta chica no aparece en el vídeo, ni se la ve, ni se escucha su voz y él gira la cara y le habla, pero en realidad da la impresión de que allí no hay nadie. Dice que va a camino de Denia y que seguirá buscando a Ester Steppa.

 A principios de mayo llega Denia, donde sigue realizando vídeos sobre Ster, diciendo lo mucho que la echa de menos y rememorando cada momento con ella. Aquí me senté con mi amiga Ster, por aquí pasé con mi amiga Ster hasta llegar al castillo donde según él pasó dos noches con ella. Aquí es donde las versiones de Dinamita Montilla empiezan a cojear.

 Él dijo a la madre de Ester que la había dejado en Denia. y que ella le había manifestado que iría al centro de salud por el dolor en las piernas, pero que no la acompañó. Sin embargo, en su TikTok sí que comenta que la acompañó y lo que sucedió en el centro de salud. Después de esto dijo que se despidió de Ester en Gandía el 23 de agosto a las 12 del mediodía.

 dijo que ella había encontrado trabajo en una heladería en oropesa del mar y que con el dinero quería arreglar una casa abandonada para que vivieran los dos juntos allí, pero que de camino a Gandía empiezan a dolerle mucho las piernas, se le hincha una de las piernas y ellos se despiden en la estación de autobuses donde Ster dice que unas amigas lo van a recoger para acompañarla al centro de salud, por lo que tenemos tres versiones.

 La que le dice a la madre, la que cuelga en redes sociales y la que le cuenta a la policía. En una se despide de ella en un parque, en otra se despide de ella en una estación donde unas amigas la van a recoger y la van a acompañar al centro de salud y en otra va con ella al centro de salud y ella es tratada por el dolor que tiene, pero se separan porque ella ha encontrado un trabajo.

 Después de llegar al último sitio en el que estuvo con Eser, sube un vídeo totalmente destrozado, a punto de llorar, diciendo que por favor des señales de vida. Pero el caso de Ester no permanecería mucho más tiempo abierto porque las piezas estaban a punto de encajar. Vamos a hacer un paréntesis aquí y nos vamos a centrar en un momento del recorrido y el día de la desaparición, que es donde el caso se vuelve especialmente inquietante.

 Ester Stepa y José Jurado Montilla caminan 37 km desde Denia hasta Gandía. El hombre dice que Ester llega exhausta y no se encuentra bien. Dice que a las 21:02 él llama al 112 desde su propio móvil y describe los síntomas comunicados, pierna inflamada y dolor de cabeza. Afirma, además, que una ambulancia recoge a Ester en el parque de la estación de Gandía y la traslada a un centro de salud, contrario a lo que había comunicado a la familia de ella.

 A las 21:24, el médico la atiende por la pierna hinchada y le receta ibuprofeno. Él está allí con ella. Después pasa por enfermería y recibe una inyección intramuscular. El alta llega de madrugada a las 4:30. Ese dato, ese 430 es importante porque esta reconstrucción se coloca como el último punto estable, el último lugar donde hay un registro asistencial en un sistema sanitario.

Realmente quedó registrado que ella estuvo allí y estuvo acompañada de Montilla. Es decir, Montilla sí la acompañó al centro de salud y ella aparece registrada en los archivos del centro. Poco después, desde el teléfono de Eser, salen mensajes que, según la madre, no parecen escritos por ella. La madre sostiene que Eser no tenía pasaporte o que no tenía forma realista de irse de allí y por eso sospecha que quien escribe no es su hija.

 Ese punto es clave porque una desaparición voluntaria se suele cerrar con una explicación coherente. Y aquí, según el testimonio publicado de la madre, lo que llega es un texto que suena a despedida. pero que no encaja con la vida real de su hija. Y todo esto ocurre mientras públicamente no hay cuerpo, no hay hallazgo físico que cierre la búsqueda.

Lo que hay es una desaparición, una ruta, un teléfono que se apaga y mensajes que parecen escritos por otra persona. Lo que hay también es un acompañante que se vuelve protagonista sin quererlo o sí por ser el último rastro humano conocido en la historia. Pero para lo que ocurre a continuación, tenemos que trasladarnos al 29 de agosto del 2022.

 David Hurtado, un chico de 21 años y estudiante de ingeniería informática, va a la finca de sus padres a cosechar algarrobos. Siendo estudiante, se sacaba un dinero extra cultivando en la finca familiar. Al llegar allí sobre las 7:10 de la tarde, habla con su padre por teléfono. Le dice que cuando llegó a la caseta de la finca se encontró con un hombre guarecido allí, un hombre de aspecto demacrado y desdentado que le pidió un poco de agua.

Aquel hombre dijo ser un cazador y portaba una escopeta. A David le había dado mala espina, pero tras la llamada continúa con su trabajo. Mientras lo hace escribe por WhatsApp con unos amigos y les cuenta lo sucedido con aquel tipo. Habla sobre su terrible aspecto y dice que el hombre le ha comentado que estaba allí para buscar a unos zorros que habían matado a sus gallinas.

 ¿Os suena? Le dice a sus amigos que va armado y que le tiene miedo. Envía el último mensaje a las 8 de la tarde. Tras esto, David no regresa a casa. Sus amigos envían el siguiente mensaje a las 8:19, pero él ya no los lee y su teléfono se apaga a las 8:50. Su familia se alarmó enseguida ante el hecho de que su hijo no respondiera y que su teléfono no diera señal.

 Más aún con los mensajes que había mandado sobre aquel hombre armado que le había dado miedo. Los padres llegan a las 9:45 de la noche, pero no ven el coche de su hijo y se presenta una denuncia de desaparición la mañana siguiente. El día siguiente, 30 de agosto, pasadas las 8:30 de la mañana se realiza el hallazgo del cuerpo de David Hurtado.

 Su tío encuentra el cuerpo que está tendido frente a la caseta de la finca de los ciegos. tenía un disparo por la espalda y otro a boca jarro en la cabeza estando ya en el suelo. La familia alerta a las autoridades enseguida con la descripción que su hijo había hecho sobre aquel hombre extraño que encontró en la finca.

Tienen claro que ha sido él. La Policía Nacional recoge pruebas y encuentran dos muestras de ADN masculino en la cremallera de la mochila de David. Uno de los dos, ADN, pertenece a David y el otro deducen que es el de su asesino, el cual debió de haber abierto la mochila para intentar encontrar algo de valor.

De hecho, el móvil de David había sido robado y nunca apareció. Al introducir el ADN en la base de datos criminal no hallaron coincidencia. Sin embargo, un año más tarde, en septiembre del 2023, hay una coincidencia con un pariente del autor del crimen. Con esto como base, reconstruyeron el árbol familiar hasta dar con el perfil que estaban buscando y fue cuando dieron con José Jurado Montilla.

 Y lo que encontraron dio un vuelco no solo a este caso, sino a una desaparición vigente. Y es que los detectives dieron con la entrevista que realizó Montilla al salir de prisión, donde reconocía un único asesinato, un accidente sucedido mientras salía a buscar a unos zorros que le habían matado a sus gallinas. Inmediatamente reconocieron esta frase.

 Es exactamente lo mismo que le había dicho a David. Fue detenido el 15 de mayo del 2024 por el asesinato de David Hurtado en el cierre de lo que se conoció como operación algarrobo. Lo siguieron hasta Badajoz, donde se establece un dispositivo de vigilancia a través del cual pueden recoger 19 huesos de aceituna, una servilleta de papel, una taza de cristal y un botellín de cerveza vacío, todo con el ADN de José Montilla.

 Tras esto, está a punto de llegar a la frontera de Portugal porque José Montilla pretendía cruzar la frontera. Está a punto de escaparse, pero se detiene en un pueblo a menos de 5 km de Portugal. Es el momento de los investigadores, los cuales aceleran el proceso todo lo que pueden y a las 10:30 de la noche llega la confirmación desde el laboratorio.

Aquel es su hombre. Lo detienen en un bar de Valde Botoa donde se está tomando una cerveza. Pero este hombre no solo llevaba a sus espaldas el asesinato de David Hurtado. Pronto descubrirían su relación con el caso de Esterpa, que corría a cargo de otra unidad de investigación. Al detenerlo, le encautan su teléfono móvil y lo que encontrarían allí sería la clave para cerrar el caso de Eser.

 Tras realizar de nuevo la ruta que había hecho con Ester, es cuando Dinamita Montilla se estaba dirigiendo a Portugal. Lo que no sabía es que unos senderistas hallaron en un cañaveral de gandía el cráneo de una mujer el 2 de febrero del 2024. Tras analizarlo, concluyeron que se trataba del cráneo de Esterpa.

 Meses más tarde encontraron el resto de los huesos en la misma zona. Estaban escondidos bajo una capa de cañas y de maleza que alguien había puesto allí. No había caído de forma natural. estaban ocultando el cuerpo y cerca del cuerpo se encontró su documentación y algunos objetos personales. Tras la detención de Montilla, el abogado de la familia Stepa, recibió una fuerte noticia que debió transmitir a la familia de Ester, lo que se había encontrado en el teléfono de José Jurado Montilla.

 En las imágenes se observa un cuerpo desnudo de mujer con la cara tapada, la firma de Montilla. Está tumbada sobre un saco de dormir. Mitad de un campo se observan hematomas que se producen por la fijación de la sangre tras la muerte y se aprecia que ha sido abusada antes de su muerte, aunque solo se ve el pene del autor, aunque no aparece su rostro, saben perfectamente que es Montilla.

Dinamita Montilla quería un recuerdo gráfico del crimen y fue incapaz de borrar de su teléfono el material que terminaría delatándolo. Al final, él mismo dejó una huella irrefutable del crimen cometido. Curiosamente, Dinamita Montilla no publicó nada en sus redes entre el 15 y el 26 de agosto del 2023. Eser steppa había desaparecido el 23 de agosto del 2023.

 ¿Casualidad o quería mantener un perfil bajo? Además, cabe destacar que el teléfono de Eser tampoco apareció, pero volvió a conectarse durante un par de días tras su muerte a los datos del teléfono de José Jurado Montilla. Montilla terminó con la vida de Eser de un golpe en la cabeza. conservó el teléfono de ella desde el que escribió a la madre de la chica.

Actualmente, José Jurado Montilla se encuentra en prisión provisional desde mayo del 2024. En noviembre del 2025 fue cuando los forenses, a través de las imágenes del teléfono de Montilla, consiguen demostrar que la agresión que sufrió fue antes de terminar con su vida. Al principio pensaban que podía tratarse de una agresión postmortem, pero descubrieron hematomas típicos de abuso como los que se generan al intentar separar las piernas que habían sido hechos antes de su muerte y los forenses consiguieron determinar que

había abusado de ella con vida. Al ser un abuso físico o una persona viva, se puede solicitar prisión permanente revisable, hasta 26 años de prisión. Y además este sería un motivo para el asesinato. En junio del 2025, Montilla declaró ante el juez y negó haber acabado con la vida de Ester. Sin embargo, la instrucción detalla algo distinto.

 Un informe policial lo sitúa como la última persona con ella con vida. Su móvil lo ubica en la zona donde apareció el cuerpo y la investigación digital ha datado fotos en la madrugada del 23 de agosto desde el lugar exacto del hallazgo. Este es el tipo de dato que los medios presentan como indicio tecnológico. Además, está siendo investigado por la desaparición de un anciano de 87 años en Granada.

 En caso de confirmarse, sería la víctima número siete de Montilla, pero se cree que en todos esos años que pasaron entre su salida de prisión hasta el primer asesinato al que se le vincula, podrían haber habido más víctimas desconocidas. Por el caso de David, tras la detención de mayo del 2024, la fiscalía pide 26 años de prisión por asesinato y hechos asociados como robo, indemnizaciones y prohibiciones de comunicación.

 Por el caso de STER hay todavía una investigación en curso, el hallazgo de restos, diligencias en Gandía y actualizaciones forenses en 2025. Esto es una historia profundamente inquietante por varias razones. La primera es que José Jurado Montilla no era un desconocido para el sistema judicial.

 Décadas antes había sido condenado por cuatro homicidios. Había pasado casi 30 años en prisión y aún así terminó reintegrándose en la sociedad hasta el punto de llevar una vida aparentemente normal durante más de una década. En ese tiempo utilizó las redes sociales, tuvo presencia pública en internet y mantuvo contacto con muchas personas sin que la mayoría supiera realmente quién era ni cuál había sido su pasado.

 La segunda cuestión que deja este caso es el peso que tiene hoy la investigación digital. Durante mucho tiempo, la causa avanzó con indicios, sospechas y reconstrucciones parciales de lo ocurrido. Sin embargo, lo que terminó dando coherencia a toda la investigación fue precisamente el rastro tecnológico, las conexiones del teléfono, la ubicación de los dispositivos, las fotografías tomadas en el lugar donde más tarde aparecerían los restos y los movimientos digitales que permitieron reconstruir lo que sucedió durante aquellas horas, además de lo que

él subía a sus redes sociales. Aún así, este caso sigue teniendo zonas oscuras. La investigación sobre Ester continúa desarrollándose y las diligencias judiciales todavía están abiertas. A esto se suma que el nombre de Montilla también aparece vinculado a otras investigaciones, incluida, como ya hemos dicho, la desaparición de un anciano gandía, lo que mantiene abierta la posibilidad de que aún existan episodios de su historia que no se han esclarecido por completo.

 Lo que sí que está claro es que detrás de toda esta investigación hay una víctima real y una familia que lleva años intentando entender qué ocurrió aquella madrugada de agosto del 2023. Con el paso del tiempo, la reconstrucción de los hechos ha ido llenando los huecos de esa historia, pero eso no cambia el impacto que deja un caso como este.

 Un caso en el que el pasado y el presente se cruzan de forma incómoda, en el que un criminal con antecedentes extremadamente graves volvió a aparecer en el centro de nuevas muertes y en el que la tecnología terminó desempeñando un papel decisivo para reconstruir lo que sucedió. Por eso, más allá del proceso judicial que todavía sigue en marcha, el caso de Ester Steep deja una pregunta inevitable sobre la mesa.

 ¿Cuántas señales existían antes de que todo esto ocurriera? Cuántas cosas se pasaron por alto y hasta qué punto un pasado tan violento puede realmente quedar atrás. Y hasta aquí el caso de hoy. ¿Creéis que hubo más víctimas? ¿Puede reinsertarse un asesino en serie? Os leo en los comentarios. Gracias por acompañarme, extraños y extrañas, vuestro apoyo hace posible este canal y gracias en especial a mis mecenas de Patreon, cuyo apoyo es fundamental.

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