Era una noche de diciembre en Madrid de esas en Las que El aire corta la piel y El cielo parece hecho de acero

Las luces Del puente de segovia se reflejaban sobre El río manzanares y Los coches cruzaban de prisa

con Los limpiaparabrisas luchando Contra una llovizna Fina y persistente

Diego Morales llevaba once horas Al volante de su viejo seat león gris trabajando para una aplicación de transporte

tenía la espalda entumecida y Los ojos cansados pero seguía conduciendo porque no podía permitirse dejar pasar

ni una carrera más la navidad estaba cerca y su hija lucía ya había dejado su carta a Los Reyes magos

pegada en la nevera una bicicleta roja decía la Primera línea con letra infantil

y que papá no llegue más tarde Al colegio ESA última frase le dolía más que cualquier deuda

Diego apretó El volante llevaba años intentando reconstruir su Vida

ladrillo a ladrillo tras Haber pasado Seis en prisión por un Error que nunca dejó de pesarle

no Era un Mal hombre pero El sistema no perdona a Los que se equivocan en El barrio de vallecas donde vivía

todos sabían su Historia algunos lo saludaban con respeto otros cruzaban la acera para no mirarlo El móvil vibró

una nueva solicitud recogida Gran vía destino aeropuerto de barajas

El último viaje se dijo después de eso podría IR a buscar a lucía

Al Centro de cuidado nocturno mientras giraba hacia la M treinta la lluvia se intensificó

Las farolas dibujaban a Los dorados sobre El asfalto mojado y fue entonces cuando lo Vio

un coche Negro un Mercedes de lujo adelantó a toda velocidad

y perdió El control en la curva Del puente un camión cisterna apareció por El otro carril

se cruzó y El impacto fue Brutal El sonido Del metal doblándose y Del cristal estallando

retumbó como un trueno en cuestión de segundos El coche se deslizó Contra la barandilla

y desapareció bajo El río Diego frenó instintivamente Los coches detrás de él pitaron algunos se detuvieron

otros simplemente sacaron Los móviles para grabar nadie se movía

nadie bajaba Del coche dios mío murmuró con la garganta seca

El agua Del manzanares Era oscura casi negra en la superficie se veían burbujas

un foco temblando bajo El agua y luego Nada un silencio espeso irreal tenía la opción de irse

nadie lo culparía no Era policía ni bombero ni héroe

Era solo un hombre cansado con un pasado que la gente no olvidaba pero entonces escuchó en su cabeza la voz de lucía

pequeña inocente preguntando con tristeza papá Diego

por qué Los otros padres dicen que Tú fuiste un criminal Diego cerró Los ojos un instante y saltó

El golpe Del agua helada fue como una bofetada El cuerpo entero se le contrajo

El frío Era tan intenso que le robó El aire de Los pulmones a Su alrededor

El Mundo se volvió un torbellino de burbujas oscuridad y dolor pero siguió nadando

siguiendo El débil resplandor Del coche hundiéndose El parabrisas estaba roto

en El asiento Del conductor un hombre inconsciente detrás flotando como una figura espectral

una mujer de cabello Rubio con un vestido crema que se movía como una nube bajo El agua sus ojos estaban cerrados

Diego golpeó la puerta una DOS Tres veces hasta que se Dio

sintió El agua arrastrarlo hacia atrás pero alcanzó a sujetarla Del brazo Era liviana casi sin peso y su piel estaba helada

empujó con Las piernas hacia arriba hasta que una línea de luz rompió la oscuridad

cuando emergió jadeó con fuerza aferrándola Contra su pecho Diego aguanta

gritó aunque sabía que Ella no podía oírlo un grupo de personas corría por El puente gritando

apuntando con Los móviles una sirena sonó a lo lejos Diego apenas notó cómo unos bomberos

extendían una cuerda alguien le lanzó un salvavidas pero El agua lo arrastraba hacia abajo

a base de fuerza bruta y desesperación consiguió llegar hasta El borde donde unas manos firmes lo sacaron

la depositó sobre El cemento y cayó de rodillas temblando la mujer no respiraba

Diego le apartó El cabello Del rostro Era joven hermosa y pero su piel tenía El Color Del mármol

recordó lo que había aprendido en prisión de un compañero que había sido paramédico

inclinó su cabeza presionó su pecho con Las manos entumecidas contando en voz Baja UNO DOS Tres

vamos no te rindas le Dio respiración Boca a Boca su Boca sabía a río y a miedo

Los flashes de Las cámaras estallaban a Su alrededor nadie ayudaba todos grababan

vamos respira insistió con la voz quebrada treinta compresiones DOS respiraciones

cuarenta y Tres entonces la mujer tosió

El agua salió disparada de su Boca y Ella abrió Los ojos Azul helados

profundos como un trozo de cielo de invierno por un instante se miraron

El Mundo desapareció solo estaban ellos DOS jadeando empapados vivos

luego Ella volvió a toser y Los paramédicos se abalanzaron sobre ellos la envolvieron en una manta térmica

le colocaron una mascarilla la subieron a una Camilla Diego se quedó atrás

mirando cómo El vehículo de emergencias desaparecía entre Las luces rojas su cuerpo entero temblaba pero no solo por El frío

algo dentro de él había despertado horas más tarde en la comisaría un agente rellenaba un informe

nombre Diego Morales relación con la víctima

ninguna El policía lo miró con una mezcla de respeto y sospecha Diego

dicen que le salvaste la Vida a la hija de Los valdez comentó anotando algo

su padre Era El empresario más poderoso de la Ciudad Diego no respondió solo quería volver a Casa

cuando finalmente lo dejaron IR Era casi medianoche su coche seguía aparcado junto Al puente

cubierto de hielo Al abrir la puerta Vio cuarenta y Seis llamadas perdidas

Centro de niños lucía Morales no ha sido recogida El corazón se le encogió

El edificio Del Centro infantil estaba a oscuras solo una luz quedaba encendida dentro

lucía lo esperaba sentada en una sillita de plástico con El abrigo puesto y El ceño fruncido

te dije que vendrías tarde otra vez murmuró sin levantar la mirada

Diego se agachó a Su altura perdóname mi Vida pasó algo

tuve que ayudar a alguien Ella lo miró con ojos grandes y cansados siempre dices lo mismo papá El silencio se hizo Largo