Era 17 de marzo de 1939, un viernes por la mañana, cerca de las 10 en los

estudios Claud México y Pedro Infante esperaba su turno afuera de la sala de
audiciones con las manos temblando. Tenía 21 años. Acababa de llegar de
Sinaloa con 80 pesos en el bolsillo y un sueño que pesaba más que todo su equipaje. Vestía su único traje, uno
gris que su madre había planchado con tanto cuidado que las costuras brillaban, pero que claramente había
visto días mejores. Sus zapatos estaban lustrados hasta el cansancio, tratando
de ocultar el desgaste de kilómetros caminados. La sala de espera estaba llena de aspirantes, hombres con trajes
caros, peinados perfectos con brillantina importada, poses estudiadas que gritaban confianza. Pedro se sentía
completamente fuera de lugar. Su acento norteño se le escapaba cada vez que hablaba. Su piel morena, curtida por el
sol sinaloense, contrastaba con las complexiones pálidas que dominaban las pantallas de cine. Y su físico, aunque
fuerte por años de trabajo duro, no tenía la delicadeza refinada que los productores parecían preferir. Pero
Pedro tenía algo que ninguno de ellos tenía. Una voz. Dios, qué voz. Cuando
cantaba, las piedras lloraban. Había ganado concursos en Sinaloa. Había
cantado en la XCW. La radio más importante del país. Lupita Torrentera,
una locutora que creyó en él, le había conseguido esta audición. Tienes talento, chamaco le había dicho. Solo
necesitas que alguien te dé una oportunidad. La puerta se abrió. Un asistente de
producción, un tipo delgado con bigote fino y actitud de superioridad, asomó la
cabeza. Infonte. Pedro infonte. Pedro se puso de pie tan rápido que casi tropezó
con su propia silla. Si te está gustando esta historia, suscríbete al canal, dale like y activa la campanita. Sí, señor,
soy yo. El asistente lo miró de arriba a abajo con una expresión que Pedro no
pudo decifrar. Era desprecio. Lástima. Adelante y trae tu guitarra. Pedro entró
a una sala enorme con techos altísimos. Había tal vez 15 personas sentadas
detrás de una mesa larga, productores, directores, actores establecidos que
estaban ahí para evaluar el talento nuevo. Pedro reconoció algunos rostros.
Arturo de Córdoba, el galán del momento, estaba recostado en su silla con una sonrisa burlona. Fernando Soler, actor
respetado, revisaba unos papeles sin siquiera mirarlo. Y al fondo, casi
escondida entre las sombras, estaba Sara García. Sarah García Lway Le Mexico, la
actriz más querida y respetada del país. Tenía 49 años y ya era una leyenda.
Películas como Allá en el Rancho Grande la habían convertido en un icono. Su
sola presencia en un proyecto garantizaba éxito. Pedro sintió su corazón acelerarse. Si Sara García
estaba ahí, tal vez, solo tal vez, esta audición era importante. Nombre completo
ladró uno de los productores, un hombre gordo con puro y anillos en cada dedo.
Jose Pedro and Fonte Cruz. Señor, ¿de dónde eres?
Masatlon, Sinaloa, señor. Algunos de los hombres intercambiaron miradas. Uno se
rió en voz baja. Sinaloa, trages toi. La sala estalló en risas. Pedro sintió su
cara arder, pero mantuvo la compostura. No, señor, solo mi guitarra. ¿Qué
experiencia tienes?, preguntó otro productor. He cantado en la radio, señor, en la XCW. y hecho algunos
papeles pequeños en carpas. Carpas. Arturo de Córdoba se enderezó fingiendo
sorpresa. Nos trajeron a un comediante de carpa. Esto es en serio más risas.
Pedro apretó los puños. Actué donde pude, señor. Todos empezamos en algún
lugar. Sí, pero algunos empezamos en lugares con algo de dignidad, murmuró de
Córdoba lo suficientemente alto para que todos escucharan. El productor gordo agitó su mano. Está bien, está bien.
Muéstranos qué tienes. Canta algo. Pedro desenfundó su guitarra, una vieja
acústica que había sido de su padre. Tenía rayones, manchas, pero estaba
afinada perfectamente. Se sentó en la silla que le indicaron, tomó un respiro profundo y comenzó a
cantar cielito lindo. Y todo cambió. Su voz llenó la sala como un río
desbordándose. No era solo técnica, aunque la técnica estaba ahí, impecable, producto de años
de práctica autodidacta. Era algo más profundo. Era emoción pura. Era el alma
de un hombre que había conocido pobreza, pérdida, trabajo duro, pero que nunca había perdido la capacidad de soñar.
Cada nota llevaba peso, cada palabra significaba algo. Las risas se
detuvieron, las conversaciones susurradas cesaron. Incluso Arturo de Córdoba dejó de sonreír burlonamente.
Fernando Soler levantó la vista de sus papeles. El productor gordo dejó caer su
puro en el cenicero olvidado. Y Sara García, desde su lugar en las sombras,
se inclinó hacia delante, escuchando con total atención. Cuando Pedro terminó la
canción, hubo un momento de silencio absoluto. Entonces uno de los productores se aclaró la garganta. Eso
fue competente. Competent
es generoso. Tiene buena voz. Sí, pero mírenlo. Este es nuestro próximo galán.
Con esa cara de indio, con ese acento que suena a que está masticando frijoles mientras habla. La sala estalló en
carcajadas. Pedro sintió como si le hubieran dado un puñetazo en el estómago. Además, ese traje continuó de
Córdoba disfrutando claramente de la audiencia. Lo sacó del baúl de su abuelo. Parece campesino recién bajado
del cerro. Arturo tiene razón, intervino otro actor. El cine mexicano está
compitiendo con Hollywood. Necesitamos imagen, sofisticación. Este muchacho, por muy bien que cante,
no tiene presencia, no tiene clase. El productor gordo asintió. Es un problema
real. Nuestras audiencias quieren ver elegancia, quieren ver refinamiento,
quieren ver, bueno, no esto. Señaló a Pedro con un gesto despectivo. Fernando
Soler finalmente habló. La voz es extraordinaria, eso no se puede negar.
Pero una voz no hace una carrera en cine. Necesitas el paquete completo. Y
News
Solo pidió trabajo para alimentar a sus hijos varados en el camino. Pero el hombre frente a ella le hizo una propuesta inimaginable. Una decisión tomada entre el polvo y el hambre cambió su destino para siempre.
Solo pidió trabajo para alimentar a sus hijos varados en el camino. Pero el hombre frente a ella le hizo…
The Mafia Boss Came To His Adopted Daughter’s School During Lunch — What He Witnessed Froze Him
A mafia boss came to his adopted daughter’s school. At lunch, what he witnessed left him frozen. The most powerful…
Single Mom Blocked at Her Own Mansion Gate — Minutes Later, She Fires the Entire Security Team
Single Mom Blocked at Her Own Mansion Gate — Minutes Later, She Fires the Entire Security Team Get out of…
TRAS SEQUÍA DEL RÍO… PAREJA HALLA PASAJE SUBTERRÁNEO… PERO LO QUE HABÍA DENTRO…
Después de la sequía del río, pareja de ancianos, encuentra un pasadizo subterráneo. Pero lo que había dentro. Vicente nunca…
EL MILLONARIO VOLVIÓ ANTES A LA HACIENDA… Y QUEDÓ EN SHOCK AL VER LO QUE HACÍA LA NIÑERA.
EL MILLONARIO VOLVIÓ ANTES A LA HACIENDA… Y QUEDÓ EN SHOCK AL VER LO QUE HACÍA LA NIÑERA. Ciego de…
El Bebé lloraba al ver a su madre , La Sirvienta pobre revisó su juguete encontró una CÁMARA OCULTA
El Bebé lloraba al ver a su madre , La Sirvienta pobre revisó su juguete encontró una CÁMARA OCULTA El…
End of content
No more pages to load






