Nunca imaginé terminar casada con un mafioso poderoso y temido, especialmente después... - News

Nunca imaginé terminar casada con un mafioso poder...

Nunca imaginé terminar casada con un mafioso poderoso y temido, especialmente después…

Nunca imaginé terminar casada con un mafioso poderoso y temido, especialmente después de descubrir que todos a su alrededor le obedecían por miedo y no por lealtad. Pero la noche en que escuché una conversación secreta detrás de la puerta de su oficina, comprendí que mi vida corría un peligro mucho mayor del imaginado.

Alejandro, por favor, contéstame. Viene esta ciudad solo por ti y no conozco nada ni nadie. Estoy preocupada. Quiero verte. Ay, ¿qué te hab pasado? ¿Qué? Ahora, por favor, no me hagas daño. Entonces, vas a hacer lo que yo te diga. Escucha, tienes que cubrirme. Si me atrapan, te voy a matar aquí mismo. ¿Has visto un hombre herido?

Oye, tú estoy buscando un hombre. Lárgate. Déjame verle la cara. Eres un pervertido. Nunca has visto una pareja besarse ahora largo. Váyanse a un motel, puercos. Nunca pensé que fueras una chica mala. Ya te ayudé suficiente. Ya déjame en paz. Suficientes problemas tengo. ¿Qué? ¿Estás herido? Yo te puedo ayudar.

Apuntada. No tengo que llevar al hospital. No, no, no, no. Hospitales no. Ay, no, no te duermas. Tengo que ir a un hospital. Esto es urgente. Está sangreando. Ay, no despierta. Ay, ay, cuidado. Alejandro, yo no puedo esperarte más. Tengo un problema. Tengo la dirección de tu casa y espero que sigas viviendo aquí.

Y ahora, ¿cómo le voy a decir a mi prometido que traje conocida a su casa? No creo que le guste nada la idea de que lo traje. Cómo sea. Así que la chica mala tiene novio, ¿eh? Qué mala. Paco, estoy bien. Nada más no me busquen todavía. Tengo que permanecer con el perfil bajo un rato. Se me atravesó alguien en el camino.

Entonces, mi amor, ¿estás lista? Pues me sacaste del gimnasio. Bueno, pero aquí vas a volver a entrenar. Alejandro, dime, ¿qué está pasando aquí? ¡Carajos! No! ¿Y esta quién es? No me digas que es tu exnoviecita la pobretona. ¿Qué me contaste? Niña. Ay, niña. ¿Por qué no te vas? Alejandro no te quiere y nunca te quiso.

Es mío. Alejandro, por favor, dime que esto es mentira. Tú me prometiste que nos íbamos a casar cuando te graduaras. Lo siento mucho, Sy. No me gradué. Conseguí un trabajito que me va bastante bien y aparte conseguiré una gran mujer. Tú, ¿por qué mejor no te regresas a tu pueblo y me dejas en paz? Alejandro, yo vendí todo para venir, para estar contigo como tú me lo prometiste.

Yo nunca te dije que vinieras, ¿o sí? Aparte ve como sí y tengo algo mejor que tú que no ves. Esto fue por hacerme creer que eras el amor de mi vida durante 4 años. Cada centavo, cada centavo, Alejandro, que yo ganaba te lo mandaba y así me pagas. Ay, ya cálmate, niña. Nadie te obligó a hacer sugar, mamá. Bájala tu drama.

 No, entonces págame, págame todo lo que gasté en ti. Si no lo hago, ¿qué? ¿Qué me vas a hacer? Eh, los voy a demandar por estafa, mi amor. Dile para quién trabajas. Sí. Bueno, fíjate que trabajo para un grupo de delincuentes y ahorita estamos en busca de Cruz, que es el hombre más poderoso de aquí de la ciudad y créeme, lo vamos a encontrar.

Sí, así es. Mi hombre trabaja con criminales, así que si te metes con nosotros la vas a pagar muy caro. A mí no me interesa saber con quiénes trabajan. No saben de lo que soy capaz. No saben de lo que soy capaz. Por Dios, ¿tú qué me vas a hacer a mí si ni una mosca matas? Pero mira, para que veas que soy buena onda, te voy a dar dinero para que te regreses a tu pueblo y comas algo. Okay.

 Porque se ve que te hace falta. Es est pobrecita, pobrecita. Oye, espera, espera, espera, espera, espera. Te faltó este. ¿En qué estábamos entonces? Parece que a mi salvadora le acaba de dejar su ex. Tú ya lárgate de aquí, ya te llevé lo suficiente y ya no quiero más problemas. No, yo no me voy a ir a ningún lado. Todavía estoy muy herido.

Por allá. Escuche. Antes de que me vaya, límpiate esas lágrimas que el imbécil de tu exo se las merece. Hazme caso. Ya. Tú solo me has traído mala suerte. ¿Me escuchaste? Ay, pero estás perdiendo mucha sangre. Tengo que llevar al hospital. Yo soy enfermera. So. Un gusto. Te puedo llevar. Soy Pablo. Soe.

 Escucha, mejor toma mi teléfono y pídenos un taxi. Sí. Yo te voy a decir a dónde vamos. Ay, si es verdad que eres enfermera, tú te puedes encargar de esto. Ay, vámonos. Ay, estás bien. Por suerte siempre cargo con un botequín, alguna emergencia. Ay, espero que esto cure tu sangrado. Déjame curar de tu herida. Sí, se ve un poco profundo.

Voy a necesitar que te bajes un poco tu pantalón. Está bien o misógenas. No, sí, así está bien. Perfecto. Te voy a limpiar con esto. Okay. Ahí voy. ¿Te duel? Sí. Voy a venderte. Sí. Ni siquiera se quejó y me parece tan irresistible. Dios mío, está tan firme, de verdad. Está duro. ¿Qué es esto? E e no te escantes, tranquila.

 Es es nada más por seguridad. Sí, hay mucho allí afuera. De acuerdo. Voy a terminar de venderte. Todo bien allá, enfermera, porque como que ya vi que sí le gusta estar cerca de mí. Sí, ya terminamos. Yo creo que ya es hora de irme a descansar y te voy a traer un vaso de agua para que tomes una pastilla. Sí, yo yo voy por el vaso.

Ay, esto es una locura. Pero al menos este hombre me mantiene con la mente ocupada. De no ser por él, estaría llorando por Alejandro. Ah. Ah! Ah! Ay, mínimo pendiente menos.

Ahora tengo que ver cómo cómo lo voy a hacer en esta ciudad, ya que estoy sola, pero fue un placer conocerte, Pablo. ¿Qué haces aquí? Ya vi enfermera que no me puede estar quitando las manos de encima, ¿eh? No, no, no, para nada. Es que sabes qué, mejor ponte ropa. No puedes andar desnudo por la habitación.

 ¿Por qué? ¿Te pongo nerviosa? O mira, ¿qué te parece si mejor me traes algo de desayunos? Sí. ¿O prefieres que esté como a ti o? Ay, ¿qué te pasa? Respeta mal a tu salvadora así. Tranquila, no todo el tiempo te quiero de Salvador. Escúchame, solamente tengo que arreglar unas cosas y dame chance y ya después de eso desaparezco de tu vida.

¿Qué? Miren, mientras tanto con esto estoy seguro de que te alcanza y te sobre. Vas a necesitar dinero. Este anillo se ve muy caro. Creo que este hombre debe de estar metido en algo muy turbio. Debería seguir ayudándolo. Okay, está bien. Te traeré de comer, pero después de eso te vas. Okay. Mira quién está aquí.

¿Sigues aquí, Paul Arina? No me digas que sigues esperando que Alejandro regrese contigo. Ah, o me estás siguiendo. No está migajera, bebé. A mí no me interesa hablar con ninguno de ustedes dos. Por mí están muertos. ¿Qué es esto? Mira, mi amor, tu exnoviecita resultó ser una piruja. Regresamela, estúpida. Por lo menos yo no soy una zorra.

Todo el mundo sabe que el hotel Fénix la gente va a dormir con sus amantes. Este lugar es del cabecilla del dorado. Así es. Son del bando contrario de los Cruz. Este anillo no lo traías ayer, querida. Dime, ¿quién te dio este anillo? Habla. ¿Qué te importa? Yo conozco ese anillo. Los criminales de alto calibre lo usan.

Ah, sí, soy. Andas con un criminal. ¿Ustedes qué les importa con quién esté? No la sabes, mi amor. ¿Qué? ¿Por qué? No me digas que te dan las dos rascuacha. Obviamente no, pero si anda con un mafioso, tengo que darme cuenta si es el que mis hombres estaban buscando. Y si es así, me van a otorgar el perdón. Tienes razón, si te encargas de él, tal vez tu jefe te recompense.

Ustedes no tienen derecho de revisar mi cuarto. Este es el cuarto. No pueden hacer esto. Eso es ilegal. Quítate de una buena vez. Dime a quién estás protegiendo, [ __ ] zorra. Quítate, a ver, tranquilo. Okay. No vayas una estupidez de la cual te puedas arrepentir. Tú no puedes matarme. No sabes con quién te estás metiendo.

Le voy a hablar a la policía. En serio, creí que para ustedes no existía nada ilegal. A ver, mira, todo fue un malentendido. Okay, nosotros nosotros ya nos vamos. Sí, me gusta. ¿Estás bien? No, no estoy bien. Pronuncié mi trabajo por mi ex por estar juntos, tener una vida juntos, pero fui una tonta por dejar todo por él.

 Y en esta ciudad yo no conozco a nada ni nadie. Le prometí a mi familia que volvería al pueblo con un anillo de compromiso. Ahora no sé qué voy a hacer. Pues yo te puedo ayudar. No, no quiero tu dinero. Entonces, cásate conmigo. ¿Qué? Sí. Si no quieres aceptar mi dinero, quizás casándote conmigo pueda al menos ayudarte con lo de tener un techo.

 Yo te lo doy. Así no te tienes que preocupar por eso y puedes considerarlo como un agradecimiento por como me has ayudado. Okay, nos vamos a casar, pero solo es en lo que busco un trabajo. Okay. Ay, no puede ser. Me voy a casar con un desconocido en una habitación de hotel. Para nada esto era como lo esperaba. Aparte ya no tengo cómo volver.

Esta es mi única opción. Si me quedo con él, me voy a brindar un poco de seguridad y un lugar donde dormir. Bueno, pues ya lo perdiste todo. ¿Qué más puedo perder? Sí, ya salgo. El juez ya llegó. No lo hagas esperar. Sí, dame un minuto. Ya voy. Jefe Cruz, aquí están los documentos que me pidió para casarse. Muchísimas gracias, Paco.

 Qué bueno saber que puedo contar contigo siempre. Bueno, pues nada más ahora nos queda que leas los documentos tal cual vienen, firmamos esto y nos vamos, ¿de acuerdo? Y también no me digas, señor Cruz, dime Pablo, ¿está bien? Sí. No quiero que ella sepa quién soy todavía. La verdad es que no la quiero espantar.

 Y si supiera que se va a casar con un mafioso tan pronto. Además, necesitamos averiguar quiénes fueron los malditos que se atrevieron a mandarme a matar. Está bien, jefe. Nada más quiero pedirle que se cuide las espaldas. Mira, usted tiene muchos enemigos Te ves hermoso. Gracias. Bueno, demos inicio entonces a esta bonita ceremonia de este sagrado matrimonio de este par de jóvenes que se acerca a mí y al estado y a Dios y a estado y

señores, ¿por qué no mejor pasamos a firmar el documento? Sí, pasen por acá, por favor. Señorita pluma. No sabía que era así de fácil casarse. Sí. Bueno, yo tengo varios amigos que me ayudaron a agilizar todo y el juez Paco, por ejemplo, es muy amigo de la familia, ¿verdad? Así es que Así es, Pablo. Dios mío, ¿qué estoy a punto de hacer? Tengo otra opción.

 Ya no hay vuelta atrás. Listo. Pues ahí está con el poder que me confiere el estado, Dios y la Virgen de Guadalupe. Los declaro marido y mujer. ¿Puede usted besar a la novia? Muchas gracias otra vez, Paco, por tod. Siempre es un placer. Con permiso y felicidades. Gracias. Gracias. Casados. No puedo creer que es imbécil. Se haya atrevido a apuntarme. Te lo juro

que lo voy a matar. Lo voy a matar al imbécil. Ya sé, pero ese tipo te humilló. Hasta te fuiste asustado. No, no, no, no me fui asustado. Si me fui fue porque te quería proteger. No, pues muchas gracias. A mí lo que me molesta es la mosca muerta esa de Soy Paola. Por eso no te preocupes, nos vamos a vengar de ella.

Oye, ¿por qué no usas tus influencias? Me dijiste que eras muy importante en el nuevo negocio que entraste. Habla con tu jefe. Yo creo que él te puede dar protección. No es tan fácil, Paola. Ese hombre es muy ocupado y no me le puedo acercar porque le fallé en la primera misión. Mis hombres y yo no fuimos capaces de agarrar al famosísimo Cruz.

Pues tienes que hacer algo porque yo no quiero que esa estúpida se haga con la suya. ¿Viste la pistola que traía ese idiota? Claro que la vi, Paola. Me la puso en la cara. No me recuerdes. Estarás imbécil. Te lo juro que me las va a bajar. Voy a hacer pedazos. Ya llegó la comida. Muy bien. ¿Qué te pasa? ¿Por qué te estás quitando la ropa? ¿Cómo que por qué? Pues ya estamos casados, ¿no? Además, para que esto luzca auténtico, vas a tener que acostumbrarte a convivir conmigo un rato. Sí.

Sí. ¿Qué haces? Bájame. ¿Qué? ¿Cómo que bájame? Así como te vas a acostumbrar a cuando tengas los hijos. Hijos. No, no, no. ¿Qué? ¿Estás loco? Claro que no. Nuestro matrimonio no es real. Aparte solo es en lo que consigo trabajo. A mí no me interesa estar contigo. ¿Y cómo sabes que no es real si ni siquiera lo has probado? No puedo resistir a él.

Me pone nerviosa. Contrólate. La comida se va a enfriar. Oye, muchas gracias por la comida. Ah, excelente. Gracias por mi maravillosa esposa, por nuestro matrimonio, esposo. Sírveme más, por favor. Yo creo que igual la tomamos un poquito más despacio, ¿no? Te me puedes emborrachar. Alejandro es un idiota.

Estuve 4 años con él y solo para que me cambiara por otra y todavía me presumiera que trabaja para unos mafiosos. ¿Para qué? unos mafiosos. ¿Estás segura? Sí, eso me dijo él. Ay, yo lo único que hice fue quererlo, darle ánimos y no fue suficiente para él. E, mírame. No quiero que vuelvas a llorar por ese imbécil, porque si lo vuelves a hacer, voy a tener que matarlo.

Sí, sí, así como lo escuchas. No quiero que vuelvas a llorar por él. Ahora me tienes a mí. Yo soy tu hombre ahora. Gracias por escucharme. Eres muy bien. Pablo y yo ayer. Eso no puede ser. Ay, le di mi virginidad a un chico que acabo de conocer. Ay, no. ¿Por qué tome tanto? A lo mejor dije cosas que no tenía que

decir. Buenos días. Un vasito de agua. Gracias. De casualidad no has visto esto. Aquí tienes. Sí, sí, esto sé sincero conmigo. Ayer tú y yo, ya sabes, tuvimos intimidad. Pues sí, sí, sí. La verdad es que tú estabas muy entusiasmada. Eres toda una loquilla, ¿eh? No te creas, es broma. No, no. La verdad es que te vomitaste todo encima, entonces pues te ayudé a quitarte tu vestido, lo llevamos a lavar y ya para cuando regresé, pues ya estabas viéndolo. Es qué vergüenza contigo.

Perdón. No te preocupes. Aunque yo hubiera querido hacer algo, la verdad es que no puedo ahorita todavía me duele un poco. Ay, gracias a Dios. ¿Qué? Gracias a Dios que no. Pues qué sería tan malo acostarse conmigo. No, no lo digo así, pero es que todavía no entiendo por qué cargas contigo un arma y esos hombres que te estaban siguiendo cuando te conocí, no sé, pareces un criminal.

Bueno, ya vamos a tener más tiempo para conocernos. ¿Y esa arma que cargas contigo tiene balas? Pues sí, pero ya te dije que no te tienes que preocupar de nada. Sí, piensa en él como un seguro de vida. Mira, voy a ser sincero, yo formo parte de un negocio familiar del que no me puedo salir. Mi madre, Patricia es la matriarca y ha sido la cabeza de la familia desde que mi padre falleció.

Pero no tienes nada de que preocuparte. Sí, yo de verdad no pienso hacerte daño. Okay, gracias. Cuando estoy contigo, me ha de sentir segura. Qué bueno. Te veo incómoda. ¿Qué pasa? De casualidad. No sabes dónde quedaron mis calzones. No sé. A ver, tal vez abajo de la cama. Voy a contestar esto.

 Eh, tú cámbiate y mientras ahorita vamos a desayunar. Sí, sí. Ay, no, no puedes ir. ¿Qué onda? ¿Ya está lista? Sí, te ves mucho más fresca. Qué calor está haciendo, ¿no? Está tremendo. Perdón, permíteme. Dame un segundo. Paco, te dije que no me marcaras. ¿Qué? No puede ser. Sí, ya voy para allá. Gracias. Todo bien. Sí, so tengo que irme, ¿de acuerdo? Tengo que atender algo muy urgente, pero voy a volver y te lo voy a explicar todo cuando regrese. Sí,

ya vuelvo. Pablo, tú te le extrañaste. Alejandro, tú quedes aquí. Lárgate. En cualquier momento va a llegar. Entonces, aquí es donde te escondes con tu criminal, ¿verdad? Qué bonito. Y te casaste con él. Te veas tan santa y resultaste ser una zorrita. Alejandro, yo no. Ahorita mismo me vas a decir quién es ese idiote para quién trabaja. Okay.

Que con el arma que me apunto ni cualquiera la tiene. ¿Me vas a decir o si no? Yo no sé nada. Se llama Pablo. Es todo lo que sé. No quieras ver la cara de imbécil, ¿eh? O me dices que voy a romper el hocico. Niños, habla. No, yo no sé nada. De verdad no sé nada. Mira, ya sé lo que voy a hacer contigo. Él va a regresar, ¿no? Pues lo voy a esperar para que me diga para quién trabajan.

¿Qué es eso? A ver, ¿ves lo que traes allí, niña, devuélvemelo. No es mío. Ah, entonces es de él. Perfecto. Aquí me voy a enterar. ¿Quién es ese hijo de Jefe, jefe, jefe. Perdón, es que su madre no que te sentías muy mal. Es una verdadera lástima que tenga que fingir eso para poderte ver la cara. Ay, mamá, estoy muy ocupado.

 Sí, estoy todavía tratando de averiguar quién me está No me mientas. Te conozco perfectamente bien. Por eso no quieres darme la cara. O será por una mujer enteré que te casaste. Perdón, jefe, es que yo Perdón. ¿Quién es ella? ¿Quién es esa mujer que logró conquistarte, ya que ninguna había podido hacerlo? Solamente es una mujer que apenas conocí.

Ella es diferente y y además no sabe quién soy yo. ¿Estás enamorado? Pues bueno, disculpen. Perdón. Escúchame, quiero salirme. Sí, quiero dejar este negocio ya y quiero poder pensar en mí, en mi nueva vida. No, mamá, de esa forma nunca voy a poder tener una familia. Sí, no me la puedo pasar escondiéndome y cuidándome las espaldas todo el tiempo.

Lo siento, hijo. Nuestro negocio es un imperio y los imperios se heredan. Tú eres mi último heredero, así que por elección te toca quedarte al frente de todo esto. Tiene que contestar. Alguien me está llamando de su propio teléfono. Lo dejé con so. Hola, buenas tardes. Oye, tengo una pregunta.

 ¿Eres algún jefe de una banda mafiosa o algo así? Porque con esa alma que me apuntaste no cualquiera la trae, así que dime quién eres. ¿Quién eres tú y por qué me estás llamando? Aquí el que hace las preguntas soy yo, maestro. Okay. Ay, Pablo, tú cállate porque si no no respondo. Soy Pablo, tirar una navaja en la habitación. Suéltala.

 Mira, no le vayas a hacer nada. Si me entero que le hiciste algo, la vas a pagar muy caro, cabrón. ¿Dónde están? Contéstame. Mira, eso te pasa por estarme apuntando con un arma idiota. Pero no te preocupes, aquí te espero. [ __ ] sea. ¿Qué pasó, jefe? ¿Quién era esa persona? Rastre esa llamada. Ya tenemos que ir a buscar a Zo en este momento. Rápido.

Por esto mismo es que no puedo tener una familia, no puedo estar poniendo en riesgo a todas las personas a mi alrededor. Lo siento, hijo. Eso fue lo que te tocó. Muévete, muévete. Ahora sí, niña, no te vas a poder zafar. ¿Quieres que venga? Obviamente va a venir por ella. Va a venir a rescatar a su princesa y aquí lo voy a esperar.

Ay, Alejandro, mejor hay que olvidarnos de todo esto. Es muy peligroso. No, Paola, yo tengo que verificar si ese imbécil es el que yo estaba buscando con mis hombres. Yo no puedo quedar mal con mi jefe porque si no va a rodar mi cabeza y la tuya también. Te muevas. ¿Y qué vamos a hacer con esta? Pues la vamos a hacer sufrir.

Pobre soy. Nunca debiste venir aquí por amor. Soy Ay, Pablo. No se acerquen. No se acerquen a ella, porque si no le voy a cortar su carita. Alejandro, vámonos ya, por favor. Cállate, Paola. Tranquilízate. Baja esa navaja. Cállate, imbécil. No me provoques. Es mejor que bajes esa arma. No sabes con quién te estás metiendo.

Ay, ¿con quién me estoy metiendo? Eh, él es Mi apellido es Cruz. Soy Pablo Cruz, líder del grupo mafioso El Dorado. Ah, perdón. No, no, no puede ser. No puede ser. Yo no tenía idea. Alejandro, es al hombre que querían mandar matar. ¡Cállate! Esto no puede ser posible. Vamos calmándonos. Sí, por favor. Paco, encárgate de él.

Con mucho gusto, patrón. Espera. No, no, no. Maldito. ¿Ya viste la niña que traes hoy? Tiene el símbolo de nuestro grupo, imbécil. Te metiste con la mujer equivocada, imbécil. Levántate. No, no, no, por favor. Yo no tenía idea así. Perdóname la vida. No me hagas nada, por favor. Le vamos a dar una sorpresita a tu patrón.

No, no, por favor, espera. Y eso es por hacerme enojar. No, por favor, no me maten. No, no. ¿Cómo estás? ¿Te hicieron algo? ¿Estás herida? ¿Estás bien? ¿Qué te hicieron? Discúlpame, sube, por favor. Disculpa. la más fiel. Sí, sí, y lo siento mucho. Perdóname, de verdad quería decirte antes quién era realmente, pero nunca tuve oportunidad hasta que todo esto se desencadenó.

¿Qué haces hoy? No, soy No, por favor, no. Sube. No puedo creer que estuve con un criminal y lo ayudé. ¿Qué estaba pasando por mi cabeza? Me tengo que ir de aquí ya. Sube, sube. Ay, me asustas. ¿A dónde vas? No sé, no sé, no me preguntes. Solo fuera de todo esto y esta locura. No, no, no, por favor. Lo siento.

 Sí, perdóname. Perdóname por haberte ocultado quién era, por no haberte dicho nada de esto, pero te prometo que quiero dejarlo todo por ti, soe. Yo no me crees. Es que mi exnovio que me privó de mi libertad, no el mafioso más peligroso de esta ciudad y me casé con él. Ese juez era tu guardaespaldas, ¿verdad? Pero para mí todo eso fue real.

 Sí, para mí sí lo fue. ¿Cómo pudiste hacerme esto? Te dije que no tenías que preocuparte de mi familia. Te dije que yo me quería encargar de todo eso porque ya no quería formar parte de ella y estoy dispuesto a olvidarme de todo con tal de estar contigo. Sue. Por favor, dame una oportunidad. Sí, hay que empezar de cero. Vámonos de aquí.

 Vámonos juntos a empezar de nuevo. Dame una oportunidad. Yo sé que tú sientes lo mismo que yo. Sí. Veo cómo me miras. Por favor. ¿Estás loco? Ay. Ay, tu herida. No quiero lastimarte. No, no me duele. Tú fuiste mi enfermera. Está completamente sanada. En serio, ¿crees poder perdonarme? Te prometo que a partir de ahora no habrá ningún secreto entre nosotros.

Personas. Nunca pensé que la vida me sorprendería de esta manera. Di todo por amor y al final terminé siendo la prometida de un hombre peligroso que me demostró que el amor llega cuando menes, tú lo esperas. Familia, esperen. ¿Qué hubieran hecho en mi lugar? Los leo abajo en los comentarios, porque sus historias siempre me sorprenden.

Y si este capítulo les llevó al corazón, compártanlo para que más personas los vean. diferente.

 

Related Articles