Decidió divorciarse de mí apenas escuchó que sería padre, pero la carta escondida dentro de su chaqueta reveló una verdad imposible sobre nuestro bebé y aquella noche comprendí que alguien más había destruido nuestro matrimonio desde las sombras durante meses.
Estoy segura que en cuanto sepa que va a hacer papá, ahora sí me pedirá matrimonio. Espérate, espérate. Tengo todo cansado y estresado el trabajo. Ay, mi amor, no te preocupes, mi amor. Mira, vamos a festejar. ¿Qué no escuchaste? Vengo cansado y estoy harto que siempre quea estar de fiesta y saliendo para todos lados.
Mi amor, pero yo solo trato de Sabes que yo soy hijo. Necesito tiempo. Ya no estoy seguro de querer pasar toda mi vida contigo. Pero, ¿qué estás diciendo, Jesús? A ver, lo que escuchaste, una pareja es un apoyo, es para sentirse acompañado, pero tú y tú más que eso eres eres un problema, eres eres un motivo de estrés.
Yo entiendo que estés muy estresado por el trabajo, pero estás tomando una decisión muy parecita. Que no, no, no, no. Josu ya no quiero estar contigo. Quiera decírtelo desde hace tiempo, pero es que tú no me entiendes. Ay, por favor, no te pongas a llorar, Josui. ¿Sabes qué? Mejor me voy con unos amigos, después vengo por mis cosas.
No, Jesús, mi amor, mi amor. No, Guillermo, pero este yo lo mato. Guillermo, por favor, no empeoren las cosas. Tranquízate. Nadie le habla hacia a mi hija y mucho menos un patán. Yo soy hija. ¿Estás bien, mi amor? ¿Qué pasa, mi amor? Háblale a un doctor rápido. Mi amor, mi amor, despierta, por favor, mi amor. Choni. Dios mío. Rápido, doctor, ¿cómo la ve? ¿Cómo está? Al parecer bien.

Le voy a mandar hacer una ecografía. Muy bien. ¿Qué pasó? Ay, mi amor, ¿cómo te sientes? Creo que mejor. Gracias. Este desgraciado de Jesús no contesta el celular. Miren, les dejo esta receta. Cualquier cosa que necesiten, ya saben dónde encontrarme. Sí, ¿qué pasa? Si ya no me ocupan, me retiro. Muchas gracias, doctor. Lo acompaño.
Gracias, Guillermo Nández. ¿Sabes qué? Voy a ir a buscar a Jesús. Voy a ir a buscarlo inmediatamente yo mismo y me va a escuchar. A ver, por favor, Guillermo, tranquilízate. No vas a conseguir nada poniéndote así. Lo único que vas a hacer va a ser empeorarlo todo. Sí, papá. Mi mamá tiene razón. Lo de Jesús solo fue un arranque, pero se le va a pasar.
Pero ya date cuenta, Jesús no te quiere como dice. Y si yo me hubiera dado cuenta antes de cómo te trata. Te lo juro que soy capaz. Papá, Jesús solo está estresado por tanto trabajo. Pero, ¿sabes qué? Deja de hablar mal de mi prometido. Ay, qué mejor me voy de aquí. Amor, por favor, recuéstate. Lo que necesitas es reposar. Es que no entiendo por qué mi papá se comporta así.
Hija, tu papá lo único que está haciendo es protegerte. Ni a él ni a mí nos gusta que estés mal. Creo que esta vez vas a tener que hacerle caso a tu papá. Tú también, mamá. Tú también vas a hablar mal de Jesús. ¿Sabes quién? Mejor Vecte, por favor, déjame sola. No me siento bien. No, no te voy a dejar sola.
Vamos, te acompaño en la habitación. Necesitas recostarte, hija. ¿Cómo estás? ¿Has sabido algo de Jesús? No, mamá, sigue sin responder mis llamadas. Bueno, pero Dios mío, ¿qué le pasa a ese hombre? Ni siquiera sabe que estás esperando un hijo de él. Me vas a disculpar, hija, pero si sigue así, sin dar la cara, no me va a quedar de otra más que ir a buscar y hablar con él.
Jesús, tanto tiempo sin saber de ti. Solamente vine por mis cosas, señora. Hijo, tranquila. Ay, Dios mío. Dios mío. Jos. Ábrela. Estyo. Pensaba dártelo, pero ni siquiera me dejaste hablar. Vamos a hacer paz. ¿Qué? Claro que no. Y cómo pudiste ser tan tonta para quedar
embarazada, ¿eh? Creí que te estabas cuidando. Todo lo que tienes que decir. Yo creí que te iba a dar gusto. Pues claro que no. Yo había tomado una decisión. Yo seguro te dejas embarazar para amarrarme, ¿no? O algo así. ¿Cómo puedes decirme eso? Yo creí que estábamos bien, incluso creí que me ibas a pedir matrimonio.
¿De dónde sacas tantas tonterías, Josani? No me digas. Sigues creyendo las hadas, ¿verdad? No, si por eso te dejé. Pero, ¿no crees que ya estás demasiado grandecita como para seguir creyendo en hadas? No te burles de mis sueños e ilusiones. Yo sí quería pasar el resto de mi vida contigo. ¿Qué es lo que está pasando? ¿Por qué esos gritos? Mire, señora, usted no se meta.
Pues te equivocas. Yosuani es mi hija y mi deber es estar con ella y apoyarla. Además fuiste un grosero el otro día cuando te estábamos esperando para darte la noticia. Pues su hija sabía perfectamente que yo no quería ser padre, pero ella quedó embarazada de seguro para amarrarme algo que seguramente lo aprendió de usted.
¿Cómo puedes decir eso de mí? Yo te amo, Jesús. Pero yo no. Entiéndelo. Ya no sé lo que siento. Yo, perdóname. Jesús, por favor. Quítate. Jesús. Hija, déjalo. Deja que se vaya. Mira, por favor, tranquilízate. No te pongas así. Si te pones mal, esto le va a hacer daño al bebé. Mira, ya con calma tendrás chanza de platicar con él.
Pero ahorita, por favor, cálmate. Sí, no es justo que me esté haciendo esto. Mamá, yo lo amo. Tranquila. Mi amor, te traje un tecito y unas galletas. Estoy segura que te va a caer muy bien. Tienes que tranquilizarte, mi amor. Eso te puede hacer daño al corazón o al bebé. No puedo dormir. Tampoco puedo dejar de pensar en lo que dijo.
Yo no voy a poder criar solo un bebé. Tal vez mejor sea que les haga. ¿Qué? Por favor, hija, ni siquiera lo menciones. El dolor va a pasar. Además, tú no estás sola. Nos tienes a tu papá y a mí y también tu bebé. Y si no puedo con esto y si Jesús no vuelve, pues entonces lo enfrentas. Enfrentas como la mujer valiente y fuerte que eres.
Los hombres cobardes se van, las madres valientes se quedan. Ven, mira, mírate, pero no como un error, sino con la fuerza para salir adelante. Hace día algo dentro de mí murió, pero al mismo tiempo algo nuevo empezó a latir más fuerte. Doctor, ¿yla se puede ver qué va a hacer? Sí, miren, será niña. Una princesita.
Sí, va a ser la niña más consentida del mundo. Bueno, iré al área de urgencias. Cualquier cosa que necesiten voy a estar allá. Muchas felicidades. Gracias. Gracias. Ay, a ver, mamá, ayúdame. Levantar. Vente. Tengo que ir a un lado. A ver, Josuani, ¿por qué tanta prisa? ¿A dónde quieres ir? Voy a tengo que ir a darle la noticia a Jesús.
Pero, ¿qué tontería estás diciendo, Yosani? Ninguna tontería, papá. Jesús es el papá de mi bebé y tiene todo el derecho del mundo a saber que estamos esperando una niña. No, hija, ¿hasta cuándo? ¿Hasta cuándo vas a insistir con ese Jesús? ¿Qué no te das cuenta? Él no te quiere a ti y tampoco al bebé que estás esperando.
¿Cómo puedes decirme eso, mamá? Jesús solo está confundido, pero yo estoy segura que en cuanto se entere que va a ser papá de una niña, a reaccionar. No, Yos te prohíbo determinantemente que vayas a ver ese desgraciado. Te recuerdo que ya soy una adulta, papá, y no necesito pedir permiso a nadie. De nada. Pero Josani, hija, aún ni siquiera has terminado tu consulta.
No puedo creer, de verdad. Esta hija es más ingena de lo que queremos. No, no es ninguna ingenua, está enamorada. ¿Qué? Yo ni qué haces aquí, mi amor. Yo creo que ya pasó suficiente tiempo y es momento de que hablemos. Vengo del ginecólogo y ya sé que qué fue eso no. No, no es lo que tú crees que tú Jesús. No es lo que tú crees. Sí.
No es lo que yo creo. Tu secretario acaba de salir debajo de tu escritorio. Es por ella que decidiste dejarme. Sí, no. Sí. Jesús se harto de ti hace mucho tiempo, solo que no sabía cómo decírtelo. Josuani, por favor, tienes que calmarte. Yo sabía que había algo entre tú y esta golfa, pero estaba tan ciega de amor que me negaba a creerlo.
Oye, ¿a quién le dices golfa? Estúpida. Bien, cálmate. Y yo, yo que venía tan ilusionada a decirte que vas a ser papá de una niña. Qué estúpida he sido todo este tiempo. Ay, mira, al menos en algo estamos de acuerdo, querida. Ya, cállate, Marilyn. Me equivoqué contigo al entregarte mi vida y mis sueños. Pero yo me voy a encargar de que a mi hija no le pase lo mismo y no termine llorando por un cobarde poco hombre como su papá.
Ay, ya déjala. De todas formas, tarde o temprano se iba a dar cuenta de lo nuestro. ¿Por qué? ¿Tuviste que salir de la mesa? Ay, ya suéltame. Me estás lastimando. Lo hice porque te amo. Yo yo tenía que defender lo nuestro. Ay, ¿por qué? ¿Qué? Jesús, ¿por qué? ¿Qué soy un fracaso como mujer, por eso Jesús me dejó? Basta.
¿Por qué estás llorando por él? Por un poco hombre. No, hombres. Mi amor, no te preocupes, juntas vamos a salir adelante. Yo voy a dejar de ser una mujer sumisa y llorona. Voy a enfrentarme al mundo sola contigo, hija. Ay, disculpa.
¿Tú qué haces aquí? No creo que te importe. No me digas. Vienes a rogarle a Jesús que vuelva contigo. Eres una amigajera. Mira, para migajas las tuyas. Conformarte con ser la amante de tu jefe. Pobrecita. Te sientes mucho, ¿no? Pero, ¿sabes qué? Yo creo que te falta un poquito de humildad. Ay, perdón. Marín, ¿qué estás haciendo? No, discúlpeme, jefe. Fue un accidente.
¿Se encuentra bien, licenciada? Sí, sí, gracias, licenciada. Sí, Marilyn, una disculpa, de verdad. Yoni, ¿qué haces aquí? Bueno, iba a tener una reunión para presentarles a nuestra nueva directora comercial. ¿Qué? Directora comercial. Sí, sí, sí. Como saben, la empresa está sufriendo algunas reestructuraciones, así que nos renunció la otra y les iba a presentar a la nueva.
Será un honor colaborar con ustedes. Me emociona mucho. Estoy segura de que haremos un gran equipo. Con permiso. La acompaño para que se limpie mejor. Licenciada. ¿Está todo bien, licenciada? ¿No se manchó su ropa? No, está todo bien. Solvérate y bastó con un poco de agua. Gracias. Y a por favor, no me hable de usted, me hace sentir más vieja y eso, todavía no me caso.
Está bien, Yosi. Pero bueno, tú también puedes tutearme. Qué pena que que hayas tenido que ver ese altercado. No te preocupes. Ay, esa Marilyn, dime la verdad, Jos. ¿Esto fue un accidente o no lo fue? Porque si no yo ahorita voy por favor, hay que dejar las cosas así. Bueno, dime una cosa. ¿Acaso hay un triángulo amoroso o algo así aquí? ¿Qué perceptivo eres? Pues Jesús es mi exnovio.
Marilyn, la mujer con la que me engañó y con la que está ahora. Ch. Oye, perdóname que insista, pero es que ¿por qué querrías estar trabajando en el mismo espacio en donde está tu ex y la mujer con la que te engañó? Si no te importa, no quiero hablar de eso ahora. Está bien. Te acompaño a la oficina. Sí, por favor.
¿Y me indicas dónde está la cafetería? No, no, yo te llevo. ¿Qué te pasa, Jesús? ¿Me puedes explicar a qué estás jugando? Tú no eres nadie para exigirme explicaciones de nada. Te recuerdo. Tú y yo ya no somos nada. Te recuerdo. Yo soy el padre de la bebé que estás esperando. Okay. Ya se te olvidó. Qué conveniente no usar a tu hija para justificar tus celos absurdos.
Ah, claro. ¿Con qué es eso? Claro, me querías dar celos. Por eso pediste trabajo sin que yo me enterara. Por favor, Jesús, no seas tan egocéntrico. Yosi. Yo solamente sé que tr meses cada vez que me acerco a ti. Jesús, ¿qué haces besando esta estúpida? Mucho cuidado. ¿Cómo te refieres a mí? Eh, porque tú y yo no somos iguales.
Ah, no quieres ver. No hagas otro escándalo. Cabe duda que son tal para cual. Mira, mejor en lugar de estar peleando conmigo, asegúrate de ser lo suficientemente mujer para retenerlo, porque no quiero que me siga molestando a mí. Todavía sientes algo por ella, verdad. Escúchame bien, Jesús. Mira, Marilyn, no hagas otro escándalo.
¿O qué quieres que nos corran? Yo no pienso compartirte con nadie, así que vas a tener que alejarte de tu ex, ¿me oíste? Bueno, pues creo que ahora sí ya estamos todos, así que podemos comenzar con la reunión, por favor. Licencia Flores. Gracias. Buenos días a todos. Hoy les quiero presentar la nueva estrategia comercial. Miren, nuestro objetivo es reposicionar la marca, abrirnos nuevos caminos en mercados internacionales.
Para eso tenemos que sumar. Perdón, perdón, pero a alguien más le parece irónico que una mujer sin experiencia esté dirigiendo esta junta. Marilyn, te recuerdo que estás en una reunión profesional, así que por favor compórtate. Si la licenciada Flores está aquí es porque su trabajo ha sido excepcional. No pasa nada, Josh.
Marlen, la experiencia no se mide en años, sino en resultados y los míos muy pronto los verás. Ya, siéntate ser ridículo. ¿Estás bien, Yony? Sí, no te preocupes. Puedo continuar con el plan. Adelante. Parece bien, Marl. Sí, a ella le parece. Puedes continuar. Y como les decía, necesitamos abrir unos nuevos caminos internacionales.
Para eso tenemos que asociarnos con unos Aú no naces, hija, y ya estás de traviesa provocándome náuseas. Me siento mal. No haber dicho que estoy embarazada por miedo a que no me contrataran. Pero ya muy pronto te vas a empezar a notar. Me tengo que apresurar a contarle a Josh para que no se enojen conmigo. Así que Jos no sabe que estás embarazada.
Sería una lástima que se enterara antes de que tú le dijeras. ¿Y para qué nos pediste que nos volviéramos a reunir? Tomá. ¿Qué significa esto? Hola, me dijeron que citaron a otra otra reunión. Sí, siento adelante. Y no se preocupen, eh, no es nada malo, es simplemente que quiero festejar los éxitos de la licenciada Joswani.
La licenciada y yo tuvimos nuestras discrepancias en el pasado, pero quiero hacer las peso. Gracias, pero no bebo. Ay, aunque sea una. No nos vas a hacer una descortesía como esa, ¿verdad? Vamos, Josui. Marilyn tiene razón. Vamos a brindar por tus éxitos, aunque sea con un trago. Gracias. Pero en serio, no tomo.
¿No tomas o no puedes? Ay, sí es cierto. En tu estado no puedes tomar. Ay, no. Qué tonta soy en tu estado. No entiendo. No lo sabía, jefe. Josuani está esperando un bebé. Disculpen. Eres una tonta. Yoni, tenemos que hablar. Cometió un error. Tenía que decirte eso desde un principio, lo de mi embarazo, pero me tenía miedo de que no me dieras el cuesto.
Creí que había confianza entre nosotros. Claro que la hay, pero compréndeme. No, no estarás pensando en despedirme. No, no, no. A ver, ¿qué clase de persona crees que soy? Además, eso sería ilegal, pero sí, no te voy a negar. Me sentí muy triste porque no tuviste la confianza en decirme las cosas. Prometo que no vuelve a pasar. Perdón.
Aunque quiera no puedo enojarme contigo. Perdóname, perdóname, Jos. No, no sé qué pasó. Mejor hay que regresar a nuestros puestos. Sí, adelante. Salud, salud, mi amor. De verdad es que estamos muy pero muy orgullosos de ti, ¿verdad, mi amor? Así es. Estamos muy orgullosos por todo lo que has logrado.
Yo sé que podías llegar muy lejos. Solo hacía falta deshacerte del imbécil de Jesús. Y mira, podría sacar todo tu potencial. Papá, no hables así de él. Sea como sea, Jesús es el padre de mi bebé. Uali, padre. Pero mira, a mi nieta no le va a faltar nada. De eso me encargo yo. Eh, salud. Sony, tenemos que hablar. No, tú y yo no tenemos nada de que hablar.
Jesús, no te equivocas. Tú y yo tenemos mucho que hablar. Ya oíste a mi hija. No quiere hablar contigo. Así es de que lárgate. Mire, señor, no se meta. Eso es algo entre yos y yo. Yo me meto porque es mi hija. Además, ya te tengo muchas guardadas y voy a aprovechar que te tengo aquí. para darte tu merecido. Guillermo, por favor, contrólate.
Ya te lo advertí. Deja en paz a mi hija porque para la próxima te va peor. Está bien, me voy a ir. Pero tú y yo tenemos una plática pendiente. ¡Lárgate! ¿Estás bien, mi amor? Sí, sí, papá. No hagas eso, te puedes poner malas. Ahora entiendo por qué Josh estaba tan atento contigo y te ganaste la simpatía de todos aquí, ¿no? Y fíjate tú y con todo y tu cizaña no has logrado ascender.
Ni que me corran. No te sientas tan importante, queridita. No, yo no necesito sentirme nada. Soy mucho mejor que tú en todo. Y si no me crees, pregúntale a tu noviecito por qué fue a buscarme a mi departamento ayer. ¿Qué? Eso no es cierto. ¿Estás mintiendo. No te engañes a ti misma. No has logrado que Jesús me olvide.
¿Sabes qué? Ya me tienes harta. Ahorita mismo me voy a deshacer de ti y de tu bastarda. Muchas gracias, señora Patti, por comunicarse conmigo. Cualquier cosa, por favor, no dude en llamarme. Hasta luego. ¿Cómo está Sony? Bien. Dentro de lo que cabe, ella y la bebé están bien. Solamente sufrió algunos golpes debido a la caída.
Voy a ir a verla. No, Jesús, más vale que te mantengas lejos de Josoani. Marilyn hizo lo que hizo por tu culpa. Yo soy el padre de su hija. Pero tú la cambiaste por la desquiciada de Marilyn. Déjala ser feliz. Yo sí la quiero. Ahora voy a estar atento de ella y de su bebé. Mira, una cosa es de que seas nuestro jefe y otra muy diferente es de que te metas en nuestras vidas.
Pero tú ya tomaste tu decisión, ¿no? Ya, Jesús, déjala en paz. Bueno, me voy a ver a Josuani, pero antes me voy a encargar de tu mujercita. Hola, Marilyn. ¿Hay algo que quieras contarme? No, no mientas. Todo el mundo aquí sabemos que lo que le sucedió a Josani no fue ningún accidente. Jefe, yo sería incapaz de hacerle algo a mis compañeros.
Te recuerdo que aquí hay cámaras y todo quedó registrado. Lo siento, pero no te voy a dejar ir de aquí hasta que le rindas cuentas a la policía. No, usted no me puede retener. Yo soy inocente. Maril, está por demás decirte que estás despedida, ¿verdad? Y no tienes derecho a ninguna indemnización. Usted no me puede hacer esto.
Policía. Venidos por la señorita Mar. Yo soy inocente. Llévensela. No, no. Suéltame, Sny. Hija. Jesús vino a verte. Hola, Jos. ¿Cómo estás? M, creo que yo me voy a retirar para dejarlos solos. Voy a salir un momento al súper aquí cerca. No tardo, hija. Hm. Gracias, doña Poti. Mira, te traje. Jos,
quería decirte que cometí un error. Mira, me he dado cuenta que eres lo más importante en mi vida y te dejé ir. Mira, quiero que formemos la familia que tanto querías. Tú lo has dicho, Jesús. No quería. Yo no soy un objeto que puedes dejar y volver a tomar cuando se te antoje. Yani, mi amor. No me llames así. Tú y yo no somos nada.
Aunque te agradezco tanto por haberme abierto los ojos. Si no hubiera sido por ti, nunca me habría dado cuenta de lo que valgo. Entonces, ¿por qué entraste a trabajar en el mismo lugar que yo? Mito que al inicio hice para vengarme de ti y de esa mujer, pero después me di cuenta que valgo mucho más que eso y decidí que quiero estar sola con mi hija.
Jos, por favor, piense en nuestra hija así. Precisamente por pienso en ella. Tome la mejor decisión. Ya, por favor, no insistas. Cierra la puerta al salir. Ay, ya voy. Mamá, se te volvieron a olvidar las llaves. Jos, ¿qué haces aquí? Vine a visitar a la enfermita y a consentirla un poquito. Digo, claro, si es que me lo permites.
Mira, traje unas palomitas, helado. ¿Puedo pasar? Ay, sí, sí. Ay, hijo, no te hubieras molestado. ¿Sabes que eso nos moleste para mí? De hecho, te hemos extrañado todos en la oficina. Claro, principalmente yo. Tú sabes que yo no estoy lista para una relación. Jamás estoy embarazada. Tranquila, Josui. Yo sé todo eso.
Solamente quisiera que nos conociéramos un poco más de a poco a poco. Si estás de acuerdo. Claro. Bueno, mira, me engañaron, me abandonaron, pero en medio del dolor descubrí mi fuerza. Aprendí que no necesito a quién se va, sino a quién soy cuando decido quedarme conmigo. Perderlo fue duro, pero encontrarme fue mi mayor victoria.
Mi amor. Hola, mi amor. Mi amor. Ah, no te esperaba tan temprano. Se canceló la junta y dije, “Voy a pasar tiempo con mi mujer.” ¿Qué haces? No, no, no te vayas a meter, ¿eh? Ay, ¿por qué no, mi amor? No, mi amor, lo que pasa es que estoy en mis días, amor. E siempre lo hemos hecho así. Ya por favor, no hicistas.
A ver, mi amor. No, no, no, no, no, no, no, mi amor. Mira, mejor este ahorita yo te alcanzo. Sí, no más me quito la espuma. Ya, mi amor, pero ¿por qué? Algo se movió. ¿Qué? Algo se movió ahí, mi amor. A lo mejor va a temblar. Mi amor, tienes que irte. Claro que algo se movió aquí. ¿Quién? Voy a abrir. ¿Estás bien? Ay, lo siento.
Ten, salte por el la ventana. Ándale. ¿Qué? Pero está bien alto. Ya ve. Yo te distraigo, Gustavo, para que no se dé cuenta. Vecino, vecino, ¿cómo estás? Una molestia. ¿Sabes que se me acabó la batería del coche? ¿Me podrías pasar corriente? Sí, claro que sí, mi amor. Amor, ¿quién es? Hola, doctor. Macías. Hola, vecina.
¿Cómo estás? Eh, justo le está diciendo aquí a el vecino quiere que le pase corriente para su coche. Mi amor, mi amor, ¿por qué mejor no vamos a la ducha? Cambie de opinión. Mi amor, estás un poco rara. Déjale ayudo al vecino. Es que, amor, amor, amor, ¿qué tienes? ¿Qué pasa? Espera, vamos a llevarla dentro. Te ayudo, te ayudo. Con cuidado, mi amor.
Mi amor, ¿cómo te sientes? ¿Qué pasó? Te desmayaste. Doctor, ¿qué cree que tenga mi esposa? No sabría decirte, vecino. Creo que lo mejor sería mandarle a hacer unos estudios para poder descartar cualquier anomalía. Qué suerte tenerte como vecino, Gibren. Voy por una libreta que la tengo en la cocina. Ah, sí, por favor.
Gracias por ser tan discreto. No te preocupes, vecina. Está bien. De todos modos, no me gusta meterme en cuestiones de parejas. Aquí tienes, vecino. Gracias, vecino. Y a ver, listo, ya está. Te dejé la dirección del consultorio. En cuanto llegues, yo le hablo a las enfermeras para que la atiendan rápidamente y no tengan por qué esperar.
Gracias, Giibran. Mi amor, tenemos que hacerte los estudios lo antes posible. No es normal lo que te pasó. No, no te preocupes, ya estoy bien. Bueno, Gibran, ¿quieres que vayamos a tu coche para pasarle corriente? Sí, por favor, vecino. Muchas gracias, vecina. que se mejore. Gracias por todo. Con permiso. Ya regreso, mi amor.
Ahorita regreso. No te preocupes, va a estar bien. Solo fue un desmayo. Seguramente no está comiendo bien. No, no, no, no, no, no, no puedo estar embarazada. Amor, voy, mi amor. ¿Qué crees? Acabo de cerrar un gran negocio. Tenemos que celebrarlo. ¿Qué tienes, mi amor? ¿Estás bien? Sí, sí, sí.
Solo como que me cayó mal algo de la comida, pero estoy bien. Mi amor, ¿qué tienes en las manos? A ver. Nada, no, no, no es nada de A ver, mi amor. No, mi amor, no me digas que estás embarazada. Sí. ¿Vas a ser papá, mi amor? No puedo creer que mi sueño se haga realidad. Voy a ser papá, mi amor. Oye, mira, yo te quería llevar a celebrar por el cierre del gran negocio, pero creo que esto es mucho más importante.
Vamos a cenar. Sí. a un nuevo restaurante que acaban de abrir. Claro, me encanta la idea, mi amor. Ay, te amo tanto. Perdón, es del trabajo. Sí. Bueno, puede ser. ¿Y ahora qué voy a hacer? No puedo estar embarazada, mi amor. No puedo creer que por fin voy a ser papá. Gracias por tan bello regalo. Buen día. Mi nombre es Jesús.
Buen día, Jesús. Yo voy a ser su mesero de esta tarde. Ay, muy bien. Oye, ¿me puedes traer la mejor botella de vino que tengas, por favor? Eh, no, no, no te creas. Es que mi esposa no puede tomar porque está embarazada. ¿Qué? ¿Cómo? ¿O qué sugerencia nos puedes dar, Jesús? Que no tenga alcohol. Eh, eh, disculpe.
Bueno, pues si quiere pues mejor una anaranjada o quizá un mocktaile, no sé. Mi amor, ¿qué quieres tomar tú? Una limonada. Está bien, mi amor. Ah, muy bien. Entonces, ¿nos puedes traer una jarra de limonada, por favor? Sí. En un momento más te ordenamos para comer. Okay. Oye, como que el mesero está un poco raro, ¿no? Ah, sí, sí. No lo noté, mi amor.
Voy a ir al tocador. Sí, ya vuelvo. Estás hermosa. Esos tenemos que hablar. hablar sobre qué? Sobre la bonita familia que vas a formar con tu marido. Ese hijo no es, ¿no? Entonces, ¿quieres decir que es? Es es en serio. Sí. ¿Estás segura? Entonces, es momento de que dejes a tu marido. Sí. Que formemos una familia, tú y yo y mi futuro bebé.
Me lo imaginé todo. No, no, no, mi amor, ahorita todavía no, no es un buen momento así, pero tú espérame y yo te diré cuándo es momento. Entonces, ¿cuándo va a ser el momento? Eh, a ver, de solamente verte con él me pone celoso. Yo quiero estar contigo. Yo quiero que tú seas solamente mía. ¿Qué dices, mi amor? ¿Estás bien? Pensé que te había pasado algo.
Como tardaste mucho en el baño. Ay, no, mi amor, todo bien. Es que había mucha pila. Andrea, Andrea, ¿te sientes bien? Sí, sí, mi amor. Ha de ser, ya sabes, cosas normales del embarazo. ¿Quieres que vayamos al doctor? No, no, no, no. Estoy bien, mi amor. ¿Sabes que ya hay que pedir porque muero de hambre? Vente, mi amor. A ver. ¿Sabes lo ansioso que estoy por saber si va a ser niña o niño? Si es niño, me gustaría que se llame Gustavo, así como yo.
Y si es niña, bueno, si es niña le podemos poner como tú. Ay, no, no, no me gusta eso de repetir los nombres en las familias. Si no, le ponemos como mi mamá o tu mamá. Como tú quieras. Ah, ¿qué te pasa? Perdóneme. Fue un accidente. Accidente. Si lo hiciste a propósito. ¿Tú crees que no me he dado cuenta cómo ves a mi esposa desde que llegamos? Ya, mi amor, contrólate.
Sí, la gente nos está viendo. Oh, mi amor, quiero hablar con tu gerente. Háblale. Llámelo usted. ¿A dónde crees que vas, maldito gato? Ya, Gustavo, déjalo. Bueno, ¿y tú por qué lo defiendes tanto? ¿Por qué me estás avergonzando? Vámonos ya. Sí. Mejor dile la verdad. ¿De qué está hablando? Ay, no sé, está loco.
No, no le hagas caso. Vámonos ya, por favor. No, mi amor, no me voy a ir. Háblale a tu gerente. Au. Ay, ay, ay. Amor, mi amor, ¿estás bien? No, no, no, no. Me está doliendo. Llámame con el doctor. Está bien, mi amor. Tienes razón. Vámonos de este restaurant, Sucho. Y ni creas que te voy a pagar. Esto no se va a quedar así. Vámonos, vámonos.
Con cuidado. Yo la agarro. Sí. Agua. Con cuidado. A ver, mi amor, con cuidado. Ven, cuidado. Estira tus pies. Mi amor. Voy a hablarle a Gibran para que venga. Ay, todo por haber hecho corajes por tu culpa. Si pierdo el bebé, te vas a arrepentir. Por favor, no me digas eso. Mira, Gibran va a venir para que te revise. Sí.
Todo fue culpa de ese meserucho. Mira, mi amor, cualquier cosa que necesites aquí voy a estar. Sí. Andrea, estoy afuera de tu casa. Me corrieron del restaurante por el espectáculo que hizo tu marido, pero quiero que sepas que estoy preocupado por ti, que cómo estás. Estoy dispuesto a enfrentar a tu marido por ti y sobre todo por mi hijo.
¿Qué pasa, mi amor? ¿Recibiste una mala noticia? Me canceló la de las uñas. Ah. Okay. ¿Quién es? Número desconocido. Ya sabes que no contesto esos números porque puede ser una estafa. No te preocupes, mi amor. Yo lo arreglo. Ya lo pagué. Listo. Oye, ¿por qué mejor no te vas a dar un baño que estás todo pegajoso por lo de la limonada? Sí, mi amor, tienes razón. Voy a darme un baño.
Cualquier cosa aquí estoy. Mi amor, ¿estás loco? ¿Qué te pasa? ¿Cómo se te ocurre venirme a ver cuando está Gustavo aquí en la casa? Es que me quedé preocupado por ti. Quería saber si estabas bien. Oye, ¿qué crees? Me corrieron del restaurant y todo por culpa de maldito imbécil de tu marido. Pero yo quiero estar contigo y con mi hijo. Menos puede ver alguien.
Y si te corurrieron fue por tu culpa. Tú provocaste a Gustavo. Bueno, es que no soporto verlo junto contigo. Mira, yo respondería por ustedes si cansó tú me dejaras. Ay, ¿y cómo no tienes trabajo? No. Ah, sabes que ya mejor vete no quiero que nadie nos vea. Andrea, mi amor. Jesús, ya. Y ya, por favor, vete.
Sí, me estás haciendo perder la paciencia, entonces sí me vas a perder. Está bien, lo siento, pero promete que me vas a llamar para verlo el embarazo. Sí, sí, sí, sí, sí, sí. Yo, yo te marco anda. Vete ya, vete ya. Ay. Ay, asustaste, Gibrustado, ¿verdad? Mi amor, me asustaste. Ya no te encontré en la casa.
Recuerda que no puedes salir así, te puedes sentir mal. Ay, solo salí a tomar un poco de aire, pero ya vamos de regreso. Sí, ya sabes, cualquier cosa que necesites, aquí estoy para servirte. Gracias. Vamos. ¿Cómo te sientes? ¿Y esa maleta? Mi amor, voy de viaje. Ah, otra vez. Tienes los últimos 6 meses viajando. No digas eso.
Si quiero darte la vida que mereces tú y mi bebé, pues tengo que hacer muchas cosas así. Sí. Andrea, no seas así conmigo. Son cosas del trabajo, nada más. Que te vaya bien. Está bien. En cuanto llegue te aviso. Si necesitas algo, me avisas. Te amo. Luego dicen que por qué una los engaña. Jesús, ¿estás ocupado? Hace meses que no te veo.
No sabes cómo te extrañado, ¿eh? Yo te dije que tuvieras paciencia. Gustavo está de viaje, así que me puedes hacer compañía. Tiempo. Ay, no sabes lo feliz que me hace, ¿eh? Mira lo que le compré al niño. Mira, eh, ¿te gusta? Ay, ya está barata, hija. ¿Qué? Ay, Jesús, no te preocupes. Mira, para eso está Gustavo, para comprarle cosas bonitas y buenas.
No, no, no. Eso piensas de mí, que soy un pobre Ay, Jesús, ni siquiera tienes trabajos. Claro que sí. Yo yo soy repartidor, pero Ajá. ¿Ves? Mira, te hablé porque la paso muy bien contigo, pero no pienso dejar el estilo de vida que me da Gustavo. Yo estaba a punto de enfrentar a tu marido por esto. Mira, Jesús, lo siento, pero de amor no se vive, ¿okay? Y no estoy para ser monas, así que mejor regrésate por donde viniste.
Esa niel. Ah. Ah. Ayuda alguien. Prometo regresar pronto, Andrea. Ay, Dios mío. Protege a mi esposa y a mi hijo. Gustavo, por favor, contesta. No puede ser. Ah. Hola. Necesito que me ayudes. Mi bebé ya va a nacer. Ven rápido.
Ayúdame. Gustavo. Tienes que venir rápido al hospital. Andrea está muy mal. ¿Qué es lo que estás diciendo? Está bien, gracias por avisarme, Gibran. Voy para allá. Allá nos vemos. Gracias. No puedes. Dios mío. Solo te pido porque Andreas bien, mi hijo. Por favor, haz todo lo posible. ¿Qué haces aquí, imbécil? No me digas que vienes a ver, Andrea.
Suéltame si quieres que Buenos días. El padre del bebé de la señorita Andrea Torres. Soy yo. Soy yo. ¿Qué fue lo que dijiste? Lo que escuchaste, imbécil. Soy yo. Eso sí no te lo voy a permitir. Señores, señores, basta, basta, basta. Les recuerdo que esto es un hospital y hay pacientes. Guarden silencio. Sí, yo soy el amante, el único que la hace feliz, el único que la hace una verdadera mujer. Mira, mal nacido.
Te voy a enseñar a respetar a las mujeres casadas. Basta, Gustavo, basta. Por favor, suéltame. Gustavo, esto es un hospital, no un rin de boxeo. Cálmanos. Déjame darle su merecido. Déjate venir. Pues les vuelvo a repetir que esto es un hospital. Si vuelven a actuar así, voy a tener que hablar a seguridad y les voy a decir que no los dejen pasar nunca más.
La bebé de Andrea ya no es niña. Fue una niña. Sí, fue una niña. Ella está un poco delicada. Se nació prematura la bebé por la caída, pero pero está bien, está estable. Tranquilo. Sí, en algún momento más voy a hablarles para que puedan pasar a verla. Gustavo, ¿qué es aquí? ¿Y esa maleta? Esta maleta es tuya.
Quiero que te largues de mi casa. Ya no quiero verte. ¿Qué te pasa, Gustavo? A ver, acabo de dar a luz a tu hija. Y por Dios, no seas cínica. ¿Cómo pudiste acostarte con ese mecerucho? Eh, con ese muerto de hambre. Es evidente que esta niña no es mía. ¿De qué estás hablando, Gustavo? Claro que es tu hija.
A ver, no puedes hacerme esto. No puedes correrme de la casa. Deja de mentir, por Dios. Él ya me dijo que esa niña es de él. Está aquí afuera. ¿Dónde está mi hija? Quiero verla. A ver, Jesús, no es tu hija, es hija de Gustavo. ¿Cómo pudiste verme todo ese tiempo la cara? Dame a mi hija, dámela. Quiero verla, por favor. Estamos en un hospital.
Acaba de nacer esta niña y no puede estar bajo estrés. A ver, ¿me la permites, André? Ay, con culpo. Ay, eso sí. Ay, qué bonita princesita. ¿Cómo estás? Esa niña es blanca como el doctor. Y esa niña no salió a ninguno de nosotros dos. ¿Acaso Gibrán es el padre de esa niña o es de Jesús? Yo lo tengo que descubrir. Tengo el cabello de él, solo me falta el de Gibrán.
Vecino, ya empezó el segundo tiempo. Estaba preparando esto. Oye, ¿y Andrea dónde anda? ¿Por qué? Ah, no, no, no. nada más para preguntarle cómo estaba la niña, si necesitaban algo. Ah, sí, solamente fue a comprar leche. M. Oye, qué bueno que arreglaron los problemas, ¿eh? El otro día estaba viendo esa niña. Está igualita a ti, güey. Es tu clon.
Sí, ¿verdad? Yo también lo creo. Mira, ahí va, ahí va, ahí va, ahí va. Corre, corre. Va, va, tira, tira, tira. ¡Gol! ¡Gol! Vecino, se emocionó, ¿verdad? Perdón, vecino. Fue la emoción. Discúlpame. No, no te preocupes, no te preocupes. Va, va. Ahí viene otro. Ahorita. Ahí viene otro. Ahí viene otro. Eh, con esto sabré si él es el verdadero padre.
Oye, ¿tú sabes por qué no sito aquí, Gustavo? No, no, no sé nada, pero soy su vecino y es amigo mío. Seguido vengo. Ahora sí, par de imbéciles. Me van a decir quién de los dos es el padre de esta niña. Este, estás loco, Gustavo ¿Qué qué te pasa? ¿Qué qué estás diciendo? Si no me dicen la verdad, le voy a hacer daño porque yo sé que no soy el padre y a mí no me va a doler.
Una, dos. ¿Qué? Espera, espera. Es una es es una bebé. Por Dios, ¿te has vuelto loco? ¿Qué te pasa? Es tu hija, Gustavo, ¿cómo puedes hacer eso? ¿Estás loco? ¿Qué? Además, Andrea, no tarda en llegar. Deja de ser idioteces. Hace unos días a los dos les hice una prueba de paternidad. Me van a decir quién es el verdadero padre.
¿Por qué se quedan callados? No, entonces la voy a tirar. No es mi hija. Es mi hijo de perra que embarazó a mi mujer. ¿Por qué no existe, Gibrani? Eras mi amigo. Te abrí las puertas de mi casa. ¿Qué fue lo que hiciste? Embarazar a mi esposa. Ay, Gustavo, por favor. Por favor, Gustavo. Vecino, ¿qué querías que hiciera? Eh, tú te ibas y la dejabas sola, te ibas a tus interminables viajes.
Ella, claro que buscaba un hombre y pues, vecino, pues la carne es débil y pues pasó. Es un saben qué, yo me largo a esta casa. Andrá, no vale la pena. Además, no puedo creer que sea metido con un imbécil. Qué bueno que no soy padre ese niño. Jesús, ¿qué pasó aquí? Gustavo, ¿qué le hiciste? Gibrán, ¿estás bien? ¿Dónde está mi hija? Por Dios, ¿qué pensabas que nunca me iba a dar cuenta? ¿Cómo pudiste revolcarte con Jesús? Ya la ves con tu vecino, Gibrán, el mismo que era mi amigo al que le abrí las puertas de mi casa.
¿Para qué? para que solo te embarazara. Gustavo, por favor, mira, discúlpame. Sí, yo ¿qué me vas a decir, Andrea? Que te tropezaste y que de pura casualidad caíste encima de él y te embarazó. Eso me vas a decir, Gustavo, yo me sentía muy sola y me estaba volviendo loca con tu ausencia. Pero tienes razón.
Voy voy a tomar mis cosas y y ya me voy conmigo. Tú no te vas a llevar nada de aquí porque yo te di todo, Andrea. Olvídate de tu hija, que voy a luchar por esa custodia porque no merece tener unos padres como ustedes. Los papeles del divorcio te van a llegar pronto. No, no, no, no. Gustavo, por favor, por favor, te lo explico. Tus cosas, por favor, no sigas más con esto.
André, Gustavo, ni me veas, ni me veas. Ay, no. ¿Y ahora qué vamos a hacer? Bueno, ya sabes que esa niña es tuya y tú sabes perfectamente que yo no quería embarazarme. Eres una tonta, Andrea. Te dije mil veces que te cuidaras, ¿eh? Ni crees que me vas a checar ese bebé a mí. Ah, pero eso no decías cuando te viniste a mi casa a tomar mientras mi esposo no estaba, ¿verdad? Ahora te tienes que hacer responsable de mí y de esa niña, porque no se hizo sola, ¿eh? Ajá.
Pues ahora ese es tu problema y tú sabrás lo que haces con esa mocosa, porque yo estoy muy joven para ser padre, ni siquiera quiero ser papá. Así que adiós, Andrea. Suerte con tu mocosa, Gibrán, imbécil. Ay, Andrea, Andrea, Andrea. Perdiste el amor de dos hombres que te daban todo. ¿Y todo? Por ir trás de un canaya. Qué lástima me das. Yo aún soy tu esposa y mira, podemos arreglarlo. Si no, todo está perdido.
Sí, todo está perdido. ¿No recuerdas que hace unos días me dijiste que estabas harta de mí, que porque no te daba tiempo y me evadías? Bueno, no, no era cierto. Yo yo estaba cansada y frustrada. Tú sabes que yo te amo. No, Andre. Ha sido la única verdad que has dicho en todos estos años de matrimonio. Ahora soy yo.
El que no te quieres cerca de mí. Por favor, por favor, te lo suplico. En verdad, después de todo lo que me hiciste, ¿crees que tengo que tener consideración contigo? Yo yo aún soy tu esposa. Tengo una hija y sabes que estoy sola. No tengo a nadie más. Sí, Andre, te quedaste sin dinero y también sin amor. Ahí está la maleta con la que llegaste hasta casa.
Gustavo, Gustavo, por favor. Después de tanta pelea legal, gracias a Dios pude tener la custodia de mi niña. Y aunque no es mi hija de sangre, la quiero como si lo fuera y le voy a dar tanto amor como se merece, porque al fin de cuentas ella no tiene la culpa de los errores que cometió su madre. Hermanita Yosi.
¿Qué haces aquí? ¿Qué pasó? Me deportaron. Pero, ¿qué es esto? ¿Por qué mi casa no está bien terminada? ¿Y si yo les mandé dinero durante años cada quincena? Pues es que la constructora nos quedó retal. Ya ves cómo hay gente rata en este país. Sí, hermanita. Y sí está hecha. Solo hacen falta pues pues los detalles chiquitos.
Y el carro que está allí afuera, ¿qué? Ah, ese nos lo ganamos en una rifa. Sí, compramos el boletito para apoy a los bomberos. 100 pesitos nos costó y pues salimos afortunados. Pues sí, la suerte nos hizo justicia, ¿no? En el otro lado contaba las monedas. 10 años de partirme el lomo para poder terminar mi casa.
El único terminado es ese carro que está allí afuera. Yo ni siquiera me compré un par de tenis porque quería darle una casa digna a mi familia. Mira, hermanita, pero no te pongas así. La verdad que se nos complicó todo por la salud de mi mamá. ¿Y por qué no me dijeron nada? Ay, hermanita, porque no queríamos mortificarte. Ya tiene suficiente, pero por favor no le digas nada a mi madrecita.
Está mi esfuerzo de años se redujo una casa incompleta, pero uno siempre pone primero a la familia. Ay! No sabes cuánto re para volver a verte. Pero, ¿qué te pasó? ¿Por qué estás así? Ay, mi hija, es que se me complicó la diabetes. Mira, ya no siento las piernas. No tenemos ni para una silla de ruedas, pero ya no quisimos molestarte, mi hermanita, todo el dinero se nos ha
ido en médicos y en medicinas y pues tú ya estuviste mucho tiempo allá. Por favor, perdóname por llegar reclamando, pero es que me deportaron y yo creí que aquí ya tendríamos un hogar digno. No, mamá, te prometo que vamos a salir adelante. Tú y yo. Tú también. Vamos a poner un negocio a las 3. Hoy mismo comienzo a moverme.
Dios te bendiga. Eres mi orgullo. Eres la fuerza de esta casa. Hay que hablar afuera de lo que va a necesitar mi mamá. Sí, ya te alcanzo. Antes me hablas, oye, casi te la creo yo también. Y me pongo a llorar ahí. Ay, pues tenía que hacer que se la creyera yo. Ni muevo las piernas. Si Yos invierte en un negocio, nosotras vamos a administrarlo, ¿eh? Ni un paso en falso.
Y nuestro colchón va a ser la caja de ahorros no más mientras. Eh, bueno, síguete haciendo la enfermita. Ay, qué pesado hacérsela enferma y una sintiéndose tan bríoso. Ay, mi mamá va a estar feliz con esta silla. Por fin se va a sentir mejor. Ay, qué gusto que Gustavo me pudo ayudar con esto. Tenía tantos años que no lo veía. Está igualito que cuando éramos novios.
Ya, ya, ya. Vamos.un Turun turun tunun turun turunun turunun. Mamá. Ay mi hijita, qué bueno que llegaste. Mira, yo aquí me resbalé sola, sola. No, mamá, barrada en el piso. Ay, no, no, no. A ver, a ver, tranquila. Yo te ayudo. Las paseas, las pasas. Ay, la rabadilla. Ay, a ver, a ver, ¿sabes qué? No. Agárrate de Ah. Ay, despo, despo, despe.
Ay, no. Pero, ¿qué te pasó? Mira, te te traje esta silla de ruedas y te va a facilitar la vida. Ay, ¿estás bien? Ay, ay, mi hijita. Pues mira, yo aquí solita me caí. Pero qué bueno que llegaste. ¿Y cómo conseguiste estas sillas si no tenemos ni siquiera para pagar las deudas? Me la regaló Gustavo.
¿No te acuerdas? Ese niño que venía por gelatinas, ahora tiene su taller aquí en la esquina. Era de su abuelita y la tenía ahí guardada. Ay, mira ese Gustavito, ¿verdad? Tan caballeroso, tan bondadoso. De esos hombres ya casi no hay, ¿no? Oye, y y a ti, ¿cómo te fue allá en los Unoris Estates? Este, ¿tienes novio, partner o algo? Porque 10 años no se dice nada fácil.
Ay, no, mamá. Yo no tenía tiempo para esas cosas, pero bueno, la verdad me gustaba mi jefe. Ay, ay, no, ni al caso. Yo nunca pensé que podría tener una oportunidad con él. Ay, mijja, pues mira, el tren no pasa dos veces y luego uno se pone vieja y ya nadie lo quiere, ¿eh? Y uno tiene que asegurarse de un hombre que te cuide.
Primero está la familia, ya después vendrá el amor y si no, pues también está bien. La familia. Ay, sí, la familia. Mira tu madre toda enferma, toda carraca y tu hermana con tantos problemas y tu cuñado sin trabajo. Alguien tiene que aportar a la familia. Mamá, yo los voy a sacar adelante. Ay, mi niña, Dios te bendiga.
Yo siempre he creído mucho en ti, ¿eh? De verdad. Y muchas gracias por esto. Mira, me has regresado las piernas. Te voy a llevar a tu cuarto. Sí, mijo. Ya después platicamos con Marilolis de cómo nos vamos a dividir los gastos. Sí, mij hijita, lo que tú digas, lo que tú digas. Yo siempre he confiado en ti. Tú eres la fuerte y la poderosa.
Dios te bendiga. Con cuidado, con cuidado, señora. Oye, desde que llegó Yosuani no hemos podido estar juntos. Ya sé, yo también ya te extrañaba. Si ya sabes dónde ponerme así de piel chinita. Espero que nos sigas apoyando en el negocio como merecemos, ¿eh? Por supuesto que sí. Ya sabes que yo siempre cumplo. Ay, oye, y qué bueno que me la distraes y que la sigas coqueteando porque no quiero que se vaya con otro y que nos deje de dar dinero.
Puedo seguir fingiendo todo lo que tú quieras. todo. Por eso eres mi favorito, chiquito, y espero que nos siga dando dinero para todo. ¿Me sigues? Hasta el fin del mundo. Hasta ya me voy contigo. Ay, hermana, ven, ven, ven, ven. Anoche no dormí de la emoción. Cocina sin fronteras. Quiero hacer una fusión de allá y de aquí.
Mini hamburguesas de pastor con piñazada, and cheese con con rajas poblas, brownie de de cajeta de Celaya. ¿Qué te parece? Oye, pues todo suena muy rico, ¿eh? Pero, ¿como cuánto costará arrancar eso? Ya hice las cuentas y pues mira, yo digo que una plancha usada, una hielera, pues todo suena muy prometedor, hermanita, pero pues no cuentes conmigo porque yo entre cuidar a mi mamá y cuidando Josh, pues no me dé el tiempo.
Y si no los cuido yo, ¿quién? Tienes razón, primero está la familia, ayúdame probando lo que hago y me dices la verdad si está bueno o no. Vamos a hacer un buen equipo. Tú cuidas el nido y yo salgo a cazar. Pues sabe muy bien, hermanita. Y sí, cuando yo tenga tiempo te puedo ayudar con las redes sociales, subiendo una que otra foto.
Este, pero eso sí, no me impongas horarios. Está bien, tú me ayudas en lo que puedas. Este sábado voy a empezar, pero sí vas a llegar a echarme porras, ¿eh? Ay, hermanita, eres una guerrera. Te admiro mucho, hermanita. Ya digo, entonces, ¿qué? ¿O qué rollo, Jos? Cuñado, espérame. Ay, ay, espérame. Cuñado, ¿me das un aventón? Es que vengo bien cargada con cosas para el puesto.
Ayjoles. Híjoles, híjoles. Cuñis, sabes que ahora sí me agarras bien ocupadote, ¿eh? Es que traigo unos papeles y los tengo que ir a llevar. ¿Vienes acompañado? No, no, no. ¿Cómo crees? Es que traigo prisa, de veras. E e para la incapacidad, ya sabes. Pero dame el aventón, nada más es aquí en la esquina. No, cuñ, cuñes, estoy bien ocupado, ¿sabes? Si quieres luego te ayudo.
Adiós. Ahí te ves. E papeles. Ajá. Oye, Mar, ¿y mi mamá dónde está? Salió. ¿Cómo que salió? ¿A dónde sola? Si apenas si puede moverse vino la vecina por ella y se la llevó. Ella también tiene derecho a distraerse y yo a descansar. Ya te vi tu cara de juzgona. No, perdón, es que Ay, solo para la próxima. Avísenme.
Ey, oye, me topé a Josh hace rato. Ah, sí, eh, sí. Iba en la camioneta me hacer que para que me diera un aventón porque venía muy cargada y iba con alguien. Ay, Josani, tú sabes cómo se pone Jos al manejar. se pone nervioso. ¿Y si va acompañado qué? No tenemos por qué pensar mal. No, no quiero. De verdad que no. Solo que sentí feo porque se estaban escondiendo o eso parecía.
Ay, Yosani, por favor, no te hagas telarañas en la cabeza. Tú ni pareja tienes y parece que sabes más de relaciones que uno. Está bien. Solo no quiero que te hagan daño. E bueno, voy a llevar esto a la cocina y preparar algo de comer. Y esa carota. Venga para acá, mi reina. Eh, devuélveme las llaves. E, Marilolis, ¿qué te pasa? ¿Qué estás haciendo con mi nave? ¿Con tu nave? Si ya me enteré que traes compañías.
¿Te crees muy listo? ¿Qué? Te estás inventando puras tonterías. Ya te había dicho. Sí, yo fui al taller allá con Gustavo a buscar un refacciones. ¿Y esto qué es? Eh, pues no sé, no. Ha de ser de Yosani. De la Yosuani a la que no dejaste que se subiera la camioneta. Eres un asqueroso. Por favor, baja la voz. Sí.
Los vecinos nos están escuchando. Que escuchen, que veas, que vean cómo me pagas los años que te he mantenido. Si yo te dije, no trabajes, cuídate las espaldas. Te lo dije por ti. Ya. Sí. No estés haciendo dramitas aquí en la calle. No son dramas, es la verdad. Ya, ya, mi amor. Suéltame. Yosui. Yosui. ¿Qué pasa? Este perro es un infiel.
¿Tienes algo que decir al respecto, Jos? Que todo esto es un malentendido de tu hermana. Quiero que te alargues de mi vida y de mi casa. Coñas. Ay, es lo mejor. Vete, Jos. Soy una tonta, hermana. Le creí. Ya le creí. No, no, no eres una tonta. Solo confiaste y eso no es pecado. Ay, ya pasó. Tranquila.
Mira, yo estoy aquí. Vamos a salir adelante juntas. A pesar del golpe de volver del otro lado con las manos vacías, el sueño no murió conmigo en la frontera. Se plantó aquí, creció y floreció. Yo trabajaba con el corazón en las manos, pensando que en mi casa la necesidad apretaba y que mi esfuerzo aliviaba. Dije entre sartenes y cuentas por pagar.
Me encontré sonriendo, pensando que merecía algo más que sobrevivir. Nunca imaginé la tormenta que estaba por desatarse y que el gran trueno venía de mi propia casa. No esperaba menos de ti. A ver, señora Angi. E espere, cállate y disfruta. Señora, señora. Mamá. Y yo te lo puedo. Yo te lo ¿Qué? Esto para ti es pasar al siguiente
nivel. Verte con mi mamá que milagrosamente está sana. meterte a la cama y tú tu silla de ruedas y tu debilidad. Bueno, hija, tú no viste nada. Todo te lo imaginaste. Vi, los vi a los dos. Jos, ¿qué pasó? ¿Qué tienes? Yonny, Josi, por favor, escúchame. No, Marilis, tu hermana está exagerando. Yo entré al cuarto y me caí por accidente encima de Gustavo.
¿Cómo te caíste encima de Gustavo con el baby doll abierto? Sigue de ruedas, mamá. Yo le iba a decir la verdad a Yosan. Tu mamá ve beso. No mientas, Gustavo. Y tú bien sabes quién soy yo, ¿eh? Dile a tu hermana. Mamá, ¿cómo le voy a decir que mentiste sobre tu enfermedad? Yo, Sony, yo no sabía eso. Me estoy enterando.
Esto, esto me rebasa. Marel Lulisolis, tú bien sabías todo. Yo no sabía nada. ¿Y tú, Gustavo? Qué bajo has caído meterte con la mamá de tu novia. Yo a tu hermana la amo. Sí, era un amor real. Tu mamá era la que me buscaba. Son, por favor, mírame. Te quiero fuera de mi vida y a ti. Te levanté del suelo, te conseguí silla, te cociné, te cuidé, te creí.
Fuera de mi casa. A mí me vas a correr. A tu madre, a la mujer que me robó por 10 años y ahora me roba la poca dignidad que me quedaba. Sí, son, por favor, mira, déjame explicar. Tú te vas con ella. Lo siento, mamá, pero Josuani tiene razón. Esto no se va a quedar así. Yo estoy aquí contigo. Respira. Sí. Mira, voy a ir a la tienda a traerte un té de tila.
Regreso en 5 minutos. Gracias, hermana. Tú si eres mi familia, la única. Te dije que pararas. Ella estaba ahí. Pues yo que iba a saber. Yo solamente quería estar contigo, sentirte. Aparte si ya sabes que te encanta. Ya, Angélica, ya. ¿Dónde se metieron? Se fueron muy lejos. Los estaba buscando. A ver, y tú cállate.
Era tu manera y la forma de defenderme, ¿eh? Era tu momento no dejarme así. Defenderte. No había manera de defenderte, mamá. Mira, si tú te quedabas se acababa nuestro teatrito. Si tú te vas indignada, Josuani seguiría pegadita conmigo y yo podía seguir ordeñándola. A ver, ya basta así. No quiero que entre ustedes se peleen. ¿Tú qué? Tú no eres un santo, ¿eh? Mira, es mejor que te vayas un tiempo con este y así pues yo me encargo de que Yosuani se relaje y piense que yo soy la única familiar confiable.
Bueno, pero y si sospecha. Ay, no va a sospechar, mamá. Ahorita ella está rota. Yo soy el único hombro que tiene para llorar, pero no quiero ni llamadas, ni mensajes, ni apariciones dramáticas, por favor. Pero yo quiero mi parte y muy grande, ¿me entendiste? Porque la mente maestra he sido yo. Sí, mamá. Sí, cuando yo tenga la mía.
Entonces, ahora desaparezcan y no me fallen. Ay, ya vámonos. Vamos detrás de un arbolito. Ándale, vente. No vas a hacerlo, hermana. Mira, ven. Ya hablé con la señora del del local que está aquí cerquita y con esto vamos a dar el anticipo, pues el apartado y con lo que salió de la semana del puesto, vamos a poder comprar pintura, unas mesas bonitas y un rótulo bien bonito.
Ven, siéntate. Quiero que me ayudes a escoger los colores. No sé cómo decirte esto. ¿Qué pasó? ¿Hablaste con Jos? ¿Mi mamá te hizo algo? No es nada de eso. Fue al doctor porque desde que se fue José a sentir rara, cansada y me hicieron unos estudios y hoy me dieron los resultados y tengo cáncer. Está sola. Vamos a salir de esta.
Dios aprieta, pero no ahorca. Y yo me voy a encargar. Y Pero, ¿por qué nos pasa todo esto? Es como si a nuestra familia la persiguiera la mala suerte. Yo no quiero ser una carga para ti. El tratamiento es carísimo. Mejor, mejor olvídate de mí. ¿Qué? No, ni lo sueñes. Precisamente por eso tenemos que abrir ese local, para que haya dinero, para todo lo que necesites.
Mira, mañana mismo voy a hacer una cita en el Hospital General para ver lo de los tratamientos y cuánto cuestan y y si no nos alcanza, pues me pongo a trabajar turnos dobles o vendo lo que sea. Pero, pero tú te vas a sanar. Yo soy Pero tú son tus ahorros. Pues mis ahorros son para mi familia y tú eres mi familia. Quédate aquí descansando.
Yo voy a ir a dar el apartado antes de que nos ganen el local. Sí, muchas gracias. Perdóname por no estar a la altura. A ver, te quiero viva, fuerte y te quiero conmigo cortando el listón de ese local, ¿eh? Descansa. Hermana, que no qué haces aquí, no te dije que te quedaras a descansar, hermano. Un momento, siéntate, siéntate.
Ver, te voy a traer un vasito de agua. Hermana, él es el licenciado Rivas y trae los papeles para que firmemos nuestra sociedad. Buenas tardes, señorita Josoni. Mire, vengo para formalizar el acta de socias, ya sabe, para operar sin trabas, eh, arrendadores, bancos, proveedores, lo usual. A ver. Lolis, esto lo vemos después tú y yo con calma.
Sí, yo no quiero que te me agites por eso ahora, hermanita. Es que no quiero tener problemas legales. Quiero no quiero que nos vuelvan a ser tontas. Mi mamá me está mandando mensajes y me dice que le corresponde lo que una parte de lo que hemos trabajado, que porque es nuestra madre y no quiero que nos quite todo lo que hemos trabajado. A ver. Tranquilo.
A ver, a ver. Está bien. Inténtamela. A ver, ¿dónde voy a firmar? Si firma aquí, aquí, aquí. Okay. No, no, no. Josuani, no, no firmes. No le hagas caso a esta marrita. A ver, Josh. Aquí no estás borracho. Vete, Josui. Entiende. Te quiere quitar todo. Esta mujer. Te está viendo la cara. Te ha visto la cara toda la vida. Eres un cínico.
Mientras tú has estado trabajando como burra, esta estaba estaba en el sillón como reina. enfermedad. Cáncer. Si la única enfermedad que esa tiene se llama flojera. Sí, Nico. ¿Cómo ya se te cayó tu teatrito? Ya nadie te mantiene esa lesión que tenías era puro pretexto para andar de vaquetón con tus amiguitas en mi camioneta.
Más por esta familia. Este no es lugar para gritar. Esto es mi trabajo. Es mi orgullo. ¡Lárgate! Te van a quitar todo, Yosani, todo. Y te vas a arrepentir. Lo que dijo Jos es verdad. Ay, Lolis, hay algo, pero no me estás contando. No te preocupes. Perdón, perdón, se me bajó la presión. A ver, tranquila, respira, respira.
Yo estoy aquí contigo. Perdón, hermano. No te quiero causar problemas. A ver, tranquila. Voy a traerte unito de agua. ¿Qué hicieron? ¿Por qué está clausurado? Este es mi negocio. Era hermanita. Era. Y gracias a los papeles que firmaste, pues ahora lo pudimos traspasar. No, tú me hiciste firmarlo para protegernos porque era para nosotras.
Ay, mi hijita. Pues hay gente que está destinada a trabajar para que otros disfruten y ese es tu papel. Nosotros nos vamos a divertir. Mira, el cliente ya dio el dinerito, ¿eh? Bien puntual. ¿Y qué crees? Hoy mismo quiere irse a vivir a la casa, entonces pues no tienes en dónde dormir. Son unos miserables. ¿Por qué? Yo me partí el alma por ustedes.
Así es, hermanita. Pero bueno, dejemos todo esto. Nosotros nos vamos a ir a la playa. Sol, arena y sin dramas. Gracias por la inversión, mi amor. Y bueno, nosotros ya nos vamos. Diviértete. Vamos. No se van a salir con la suya. E e e cuidado, eh. Eso es allanamiento. Ahí no más te encargo. Si te quieres meter en problemas más, pues.
Dios mío, no peleé limpio, creí en mi familia. Te lo pido, no me dejes sola. Dame una señal. Algo aunque sea algo pequeño. Lo hola Yosani. Soy Iván, tu jefe de Estados Unidos. Te estuve buscando por meses. Estoy en México. ¿Podemos vernos? Sí, sí, sí, claro. Te mando la ubicación. Adiós. Ay, por fin lo hicimos. Hola.
Te busca en todas partes. ¿Estás bien? No, me quitaron todo. Mi casa, mi negocio. Estoy perdida. Cuando te fuiste intenté buscarte, empecé a mover tus papeles por si decidías regresar. Después te busqué y me di cuenta que estabas iniciando un maravilloso negocio. Hace días me di cuenta que tu local y tu casa la pusieron en venta, así que busqué a los compradores y les hice una oferta que no pudieran rechazarlo.
¿En mi nombre? Así es. Así siempre tuvo que haber sido. ¿Por qué hiciste esto? Porque eres la persona más valiente y valiosa que conozco. Swan, yo quiero que estés bien y quiero estar contigo. No importa en donde quieras estar, a donde vayas, quiero ir contigo. Donde sea, pero juntos. Gracias por creer en mí cuando nadie más lo hizo.
Entonces, vamos a ver tu local. Vamos. No puedo creer que estés aquí. Lo logramos, mi amor. Vamos a colgarlas, hija. Lo perdimos todo, la camioneta, la casa, el dinero y tuvimos un accidente y tu hermana Maril Lolis no sobrevivió y ahora yo sí quedé muy mal de las piernas. Sé que nos equivocamos, pero por favor ayúdanos a empezar desde cero.
Te podemos lavar los trastes o barrer aquí en algún rinco. Siento mucho lo de mi hermana. Nadie merece morir así. Pero también siento y me dolió todo lo que me hicieron. Hija, mira, fui una tonta y una pésima madre y yo no supe, no quise ver, pero sabes, por favor, dame otra oportunidad y perdóname. Sí, yo también voy a ser mamá y quiero proteger a mi hijo y no usarlo.
Mi vida cambió. Este lugar creció. Llegamos más allá de la frontera con Iván. Encontré un amor que me valora y me cuida. Nos merecemos todo el karma que estamos viviendo. Pero por favor, un plato de comida, un techo para dormir. Gy, lo que tú decidas, yo voy contigo. Un plato de comida no se le niega a nadie, pero ya no voy a permitir que vivan a costa mía nunca más.
Pero, ¿podrías perdonarme, por favor? Sí, te perdono para no cargar con este peso, pero también elijo poner límites y mi negocio, mi casa y mi hijo no harán terrenos de mentiras nunca más. A veces hay que podar el árbol para que vuelva a florecer. Duele, pero sana. El que mal obra, mal acaba. El que persevera renace y yo elegí renacer y cuidar de los míos sin olvidar de dónde vengo, pero sabiendo perfectamente hacia dónde voy. Ah.
News
Hambrientos y expulsados cruelmente por su madrastra en plena tormenta, los pequeños hermanos caminaron sin rumbo creyendo…
Hambrientos y expulsados cruelmente por su madrastra en plena tormenta, los pequeños hermanos caminaron sin rumbo creyendo que iban a…
El vaquero notó moretones ocultos en los brazos de su nueva esposa por correspondencia la primera noche en el rancho…
El vaquero notó moretones ocultos en los brazos de su nueva esposa por correspondencia la primera noche en el rancho,…
Todos ignoraron al viejo moribundo tirado en el barro hasta que una humilde muchacha sin hogar decidió ayudarlo…
Todos ignoraron al viejo moribundo tirado en el barro hasta que una humilde muchacha sin hogar decidió ayudarlo, sin sospechar…
La viuda permitió que un anciano desconocido durmiera una noche en su viejo cobertizo durante la tormenta,…
La viuda permitió que un anciano desconocido durmiera una noche en su viejo cobertizo durante la tormenta, sin imaginar que…
Después de ser traicionada cruelmente por sus propias hermanas y expulsada de la familia, la joven encontró una vieja llave escondida…
Después de ser traicionada cruelmente por sus propias hermanas y expulsada de la familia, la joven encontró una vieja llave…
El ranchero perdió toda esperanza después del robo de sus caballos más valiosos, hasta que una misteriosa viuda apareció…
El ranchero perdió toda esperanza después del robo de sus caballos más valiosos, hasta que una misteriosa viuda apareció un…
End of content
No more pages to load






