La puerta se abrió con un chirrido que sonaba como advertencia. Rosario Medina
empujó la puerta de madera maciza importada de Bélgica que había costado
180,000es y el olor que salió del cuarto cerrado la golpeó como puñetazo físico en el
rostro. No era olor de enfermedad exactamente. Era olor de negligencia, de
pañales sin cambiar durante demasiadas horas, de sábanas sin lavar durante

días, de ventanas cerradas herméticamente sin permitir que aire fresco entrara, de humanidad abandonada
y debajo de todo eso algo más, algo químico, algo medicinal que no debería
estar en habitación de bebé. Rosario sostuvo su cubeta de limpieza de
plástico agrietado que había comprado en mercado por 35 pesos hace 5 años, llena
con productos de limpieza baratos, y entró al cuarto que le habían dicho
específicamente, explícitamente, amenazadoramente, que nunca, bajo
ninguna circunstancia debía entrar. El cuarto del bebé está
prohibido. Victoria Valladares de Montes había dicho durante la entrevista de
trabajo hace dos días, sus ojos fríos, color gris, mirando a Rosario con
desprecio, apenas disfrazado. Tiene condición médica severa que requiere
ambiente completamente estéril. Tú limpias todo lo demás en esta casa. la
cocina, los baños, los cinco dormitorios de huéspedes, los tres salones, el
comedor, la sala de cine, el gimnasio, la biblioteca, todo. Pero nunca, nunca
entras al cuarto del bebé, ¿entiendes? Rosario había asentido necesitando
desesperadamente el trabajo porque su hija de 16 años, Carmen, necesitaba
cirugía de escoliosis que costaría 180,000 pesos que Rosario no tenía y
nunca tendría, a menos que trabajara en tres casas simultáneamente durante los
próximos 2 años ahorrando cada peso. Pero ahora parada en entrada del cuarto
prohibido que medía aproximadamente 40 met². Rosario supo que había tomado decisión
correcta al desobedecer, porque en cuna médica de hospital privado que costaba
85,000 pesos en centro del cuarto iluminado, solo por luz tenue que se
filtraba a través de cortinas blackout de seda de 15,000 pesos que bloqueaban
completamente el sol de mediodía. Había bebé. Leo Montes Valladares,
7 meses de edad. único hijo y heredero de fortuna de 2800
millones de pesos, que pertenecía a su padre Ignacio Montes Salazar, magnate de
construcción que controlaba 40% del desarrollo de centros comerciales de lujo en México y Leo no se movía,
absolutamente nada. Rosario dejó su cubeta en el piso de mármol calacata,
importado de Italia que había costado 12,000 pesos por metro cuadrado y se
acercó a la cuna con pasos lentos y cuidadosos. Leo estaba acostado boca
arriba, sus ojitos cerrados, su cuerpecito pequeño completamente
inmóvil, excepto por subida y bajada, apenas perceptible de su pecho,
indicando que estaba respirando. Vestía mameluco de marca cara que probablemente
costaba 3,500es. Su cabello negro necesitaba ser lavado.
Su pañal claramente necesitaba ser cambiado. probablemente desde hace horas
basándose en olor. Pero lo más perturbador no era negligencia física
obvia, era inmovilidad absoluta. Bebés de 7 meses se mueven, se giran, patean,
mueven brazos, hacen sonidos, responden a estímulos. Leo hacía nada de eso. Ycía
completamente inerte como muñeco, como si cada músculo en su cuerpo estuviera
paralizado. “Dios mío”, Rosario susurró acercándose más. “¿Qué te han hecho,
angelito?” Extendió su mano y gentilmente tocó la mejilla de Leo. La
piel del bebé estaba caliente, demasiado caliente, febril. Y en el momento en que
Rosario tocó su mejilla, algo increíble pasó. Los ojos de Leo se abrieron, no
lentamente, no gradualmente. Se abrieron de golpe, como si hubiera
estado esperando desesperadamente que alguien, cualquiera, lo tocara. Sus ojos
eran color café oscuro, enormes en su carita delgada y brillaban con algo que
parecía ser alivio, esperanza, reconocimiento de que finalmente,
finalmente alguien estaba prestándole atención. “Hola, mi amor.” Rosario
susurró sintiendo lágrimas pinchando sus propios ojos. “¿Cuánto tiempo has estado
solo aquí?” Leo no podía responder con palabras, obviamente, pero sus ojos se movieron
siguiendo el rostro de Rosario. Y Rosario vio inteligencia ahí,
conciencia. Este no era bebé en estado vegetativo, como le habían dicho. Este era bebé
completamente consciente, completamente alerta, atrapado en cuerpo que no
respondía, o eso era lo que parecía. Rosario miró alrededor del cuarto.
Además de la cuna médica, había mesa pequeña con botellas de medicamentos.
Muchas botellas. Rosario se acercó a la mesa leyendo etiquetas. Venso diacepina
Kenmigra. Administrar cada 6 horas. Relajante muscular pediátrico. 2 ml.
Administrar cada 8 horas. Sedante suave 1 ml según necesidad. Rosario no era
doctora, no tenía educación más allá de secundaria, pero había criado tres
hijos. Había cuidado a docenas de bebés de familias ricas durante sus 25 años
trabajando como empleada doméstica y sabía que bebés de 7 meses no debían
estar tomando benensodiacepinas y relajantes musculares y sedantes, a
menos que alguien quisiera que parecieran paralizados. El estómago de Rosario se retorció con
horror creciente mientras comenzaba a entender lo que estaba viendo. Leo no
era tetrapléjico. Leo estaba siendo drogado sistemáticamente
para que pareciera tetrapléjico. ¿Quién te está haciendo esto? Rosario
News
Millionaire Takes Daughter To Doctor After Weekend With Mom. Doctor Sees Ultrasound, Calls 911…
the millionaire went to pick up his daughter from his ex wife’s place but the little girl soon began displaying…
Mujer pobre adopta a niña huérfana, pero al bañarla descubre una verdad horrible.
Mujer pobre adopta a niña huérfana, pero al bañarla descubre una verdad horrible. Hola a todos.Disfruten de estos momentos de…
A Boy Calls A Millionaire: “I Found My Little Sister.” He Immediately Calls 911 After Hearing…
the unexpected phone call from millionaire’s son dad I found my young sister sent the millionaire into a panic since…
“Here’s $100, Can You Be My Mom Just For Today?” — Mafia Boss’s Son Begged A Homeless Woman
Take this. Can you be my mom just for tonight? The boy’s hand was trembling, not from Boston’s bitter cold…
Pistoleros Raptan a la Dama Oriental, Sin Saber que El Vaquero Mas Temido Sería CONTRATADO – BRONCE
A finales del siglo XIX, después de las guerras de secesión, en aquellas tierras del norte, donde el sol quiebra…
Pandilla de vaqueros ataca a un Sheriff veterano sin saber que era el pistolero mas letal del Oeste
El abrazador sol de Arizona caía implacable sobre Shadow Creek cuando cinco jinetes se acercaron, sus capas negras acumulando polvo…
End of content
No more pages to load






